Domingo 08.12.2019 | 18:27 hs


06-08-2019 / En Gualeguaychú

La corneta murguera, patrimonio cultural inmaterial de Argentina

Hay un instrumento musical exclusivamente gualeguaychuense que, de tan arraigado en el acervo cultural carnavalero de la ciudad, fue incorporado al inventario del Patrimonio Cultural Inmaterial del país, por la Secretaría de Cultura de la Nación. Es propia de las murgas de los corsos populares Matecito y única en el mundo.

Sabina Melchiori
redaccion-er@miradorprovincial.com

Cuando se asoman los corneteros, cerrando el desfile de la murga, la foto es urgente. Pero hay que tener cuidado con la espuma, sacar rápido el celular del bolsillo y volver a guardarlo antes de que un gurí travieso lo tape de espuma. Porque en el corso barrial, formalmente llamado “Corso popular Matecito”, se juega con espuma y rezongar es en vano, mejor —por lejos— es sumarse al juego. Ese tosco y bocón instrumento que amplifica el tarareo, forma parte de los corsos desde 1938 cuando lo introdujo a su agrupación el director de la Murga Los Vacantes. Desde entonces, su fabricación y utilización han sido transmitidas oralmente, de generación en generación.

La corneta murguera, así como los corsos populares “Matecito”, ya fueron incluidos dentro del inventario del Patrimonio Cultural Inmaterial de la República Argentina, realizado por Secretaría de Cultura de la Nación. Este trámite fue realizado ante el Área de Patrimonio Cultural Inmaterial, de la Dirección Nacional de Bienes y Sitios Culturales, de la Secretaría de Cultura de la Nación.

De fabricación artesanal

La corneta murguera es un instrumento musical que se fabrica íntegramente de manera artesanal. Consta de un cono de chapa al cual se le adosa un cilindro de caña de bambú o tacuara —aunque últimamente, algunas murgas han reemplazado la caña por un pedacito de caño de PVC—.

A ese cilindro se le hace una boquilla de manera transversal, que es por donde el murguero soplará el tarareo de la canción. Pero para que vibre, falta un detalle importante: colocar en el extremo del cilindro un papel celofán (el más usado es el de los envoltorios de los paquetes de cigarrillos) y sujetarlo bien tirante con elastiquines o tiritas de las cámaras de bicicleta.

La licenciada Pilar Piana, conservadora de bienes culturales del Museo del Carnaval de Gualeguaychú, contó a Mirador Entre Ríos que “antes de implementar estos conos de chapa, las primeras cornetas se confeccionaban con los amplificadores de las vitrolas, al cual también se les realizaba una adaptación para poder introducir la boquilla de caña”.

Para que este particular instrumento suene, es necesario que el músico tome la corneta de manera transversal y expulse aire por la boquilla tarareando una canción. Es decir, el aparato fonador de quien toca la corneta forma parte de la generación del sonido.

Según Piana, “es difícil clasificar la corneta murguera dentro de alguna de las familias de instrumentos musicales, ya que parece un instrumento musical de viento, pero el sonido se produce mediante la vibración de la membrana, con lo cual puede ser un membranófono, aunque dicha membrana no es percutida”.

Única en el mundo y un posible anteceso

La corneta murguera de los corsos “Matecito” es única a nivel regional, nacional e internacional, es un instrumento musical de creación local. Hasta el momento no hay registro o documentación alguna que registre un instrumento igual en otro carnaval o manifestación cultural.

Sin embargo, tal vez sí exista un antecesor de la corneta murguera en el Carnaval de Cádiz. “En este carnaval utilizan un instrumento que le llaman “pito de carnaval”, que consiste en un cilindro de caña al cual se le coloca un papel de fumar en uno de sus extremos, fijado con varias vueltas de hilo. A diferencia de la corneta, el pito de carnaval no posee el amplificador de sonido que es el cono de chapa”, explicó la conservadora de bienes culturales del Museo del Carnaval de Gualeguaychú.

“A fines del siglo XIX, principios del siglo XX, diferentes murgas gaditanas actuaron en distintos teatros y presentaciones callejeras en el río de La Plata. Esta influencia hace que a principios del siglo XX, surjan las primeras murgas rioplatenses utilizando este instrumento, como por ejemplo ‘La Murga Gaditana que se va', murga nacida en 1909 en Montevideo y que ya utilizaba este pito de carnaval. No sería extraño que este instrumento haya llegado también a Gualeguaychú, y al cual luego le quisieron amplificar su sonido utilizando los amplificadores de las vitrolas”, informó Piana, en base a información brindada por José Arisi y Alicia Teibo, representantes para Latinoamérica del Aula Cultural de Cádiz, quienes facilitaron material documental muy valioso al Museo del Carnaval.

Una corneta gigante en la costanera

El 23 de julio de 2017 se realizó en Gualeguaychú la inauguración de la renovada costanera sur, espacio público que pasó a llamarse “Costanera del tiempo”. Allí, se emplazó una corneta enorme y colorida que confeccionó el artista de la ciudad Martín Naef. Pero esta corneta, que rinde homenaje a los corsos populares, no es meramente un monumento, sino que es una corneta real. Los vecinos que sepan tocar el instrumento y se acerquen con su propia boquilla —por cuestiones de higiene—, podrán hacer sonar esta corneta de 3.25 metros de diámetro y 4 metros de largo.

Mediante una ordenanza municipal se estableció que, teniendo en cuenta la trascendencia de la inauguración de la corneta en la Costanera del tiempo, “resulta oportuno y merecido declarar al 23 de julio como Día de la Corneta Murguera”.

Para escuchar y ver cornetas

Los corsos Matecito se hacen cada último viernes de enero y los viernes de febrero, momento en el cual desfilan las murgas y conjuntos carnavalescos. El último viernes de febrero se lleva a cabo el Entierro de Carnaval, y un domingo de febrero se realiza el corso infantil.


+ Noticias

“El impacto por Lava Jato y Cuadernos ya está”
El periodista y abogado participó días pasados en Santa Fe del cierre del curso anual de periodismo judicial en la Corte Suprema de Justicia. Avances y retrocesos en investigaciones sobre casos de corrupción.

“El impacto por Lava Jato y Cuadernos ya está”


En Portada / Entre Ríos

Tries, tackles y debate en Don Bosco
La subcomisión de rugby de la institución Salesiana organizó un encuentro femenino en el que tuvieron su estreno los equipos Juveniles y Mayores de la institución. Además, se realizó una charla denominada “Encuentro de capitanas”, en la que distintas representantes del deporte paranaense expusieron y compartieron experiencias.

Tries, tackles y debate en Don Bosco

Los vecinos levantan la voz contra el narcomenudeo
Vecinos del barrio norte de Gualeguaychú empezaron a juntar firmas para hacer visible su reclamo contra la venta de drogas. Aseguran que los “transas” endulzan a los jóvenes regalándoles zapatillas y que “todos los días cae uno nuevo”.

Los vecinos levantan la voz contra el narcomenudeo

“Los tiempos de la música”, el libro que plasma la idiosincrasia musical
El autor Héctor Luis Prim dedica sus páginas a los músicos de Colón, San Salvador, Concepción del Uruguay, Villaguay y localidades vecinas. Recorre las notas más salientes de unas cinco décadas para que perdure la memoria de tantos creadores que, como precursores, han allanado el recorrido de quienes hoy se consolidan en este arte tan reconocido en Entre Ríos

“Los tiempos de la música”, el libro que plasma la idiosincrasia musical

Las experiencias locales, en una formación sobre aborto
Finalizó el último módulo de la Cátedra abierta "El aborto desde un abordaje social, de DD.HH. y de salud integral" que se llevó adelante durante el segundo semestre de este año en la Facultad de Trabajo Social de Paraná. Gimena Bacci, graduada, docente y organizadora de la iniciativa, brindó precisiones acerca de la experiencia en diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS.

Las experiencias locales, en una formación sobre aborto

En Portada / Santa Fe