21-09-2020 / Departamento Iriondo

Totoras: a 35 años de un hecho que marcó para siempre a la comunidad

El 22 de agosto del año 1985, mediante una sesión de Senadores, Totoras fue proclamada ciudad y desde allí no paró de crecer. Si bien el pueblo ya era antiguo para ese entonces, el cambio significó más ingreso económico al municipio y otra organización política.


Rodrigo Sánchez
redaccion@miradorprovincial.com


La historia oficial cuenta que Santa Teresa fue fundada en 1875 por Don Julián de Bustinza. El nombre adoptado posteriormente proviene de la planta palustre o anfibia "totoras" o "totora", muy común en esta región de la Pampa Húmeda de Argentina. La creación de la estación ferroviaria Totoras, tan importante para los comerciantes y agricultores de la zona, significó el comienzo del eclipse del nombre de Santa Teresa. A partir de su concreción, en las crónicas periodísticas, en la correspondencia de los comerciantes se impone el nombre en cual hoy se conoce a la ciudad, lo que prueba la importancia del ferrocarril en la vida del, en ese entonces, pueblo.

En 1965, Totoras fue declarada Capital Nacional de la Leche y sede de la fiesta nacional de la misma que se celebra todos los años el primer sábado de diciembre. Y 20 años más tarde, el 22 de agosto de 1985 fue declarada ciudad por ley N° 9668 de la legislatura provincial.

Desde ese año todo fue mejorando en la localidad del Departamento Iriondo. Ya que la coparticipación ante el gobierno provincial fue mayor a la que venía teniendo por aquel entonces. El dinero aportado para las obras públicas empezó a plasmarse en la pavimentación de calles, construcción de cloacas, de nuevos barrios y otras tan necesarias para la vida diaria del ciudadano.

Sin dudas que el líder de todo esto fue el señor Nelson Ucle Marcolini, quien arrancó siendo presidente comunal en 1983 y recién terminó su mandato, ya como intendente claro está, en el 2011. Veintiocho años al frente de Totoras que lo eligió en los sufragios una y otra vez hasta que decidió retirarse para ir por un cargo político mayor. Si bien en el medio fue generando amores y odios, naturalmente, no caben dudas que la gente siempre respaldó sus acciones, que al fin y al cabo son las que marcaron la proyección de la ciudad. Tal vez, la gran obra que faltó en esos períodos y que aún falta en la actualidad es el gas natural para que todos los habitantes tengan ese servicio tan elemental.

El campo y la ciudad
Por su lado, los totorenses basan su gran ingreso económico en todo lo que rodea al sistema agrario y ganadero. Esto es, repuestos de maquinarias, comercios con productos de siembra y de agroquímicos entre los más destacados.

También se sostienen con lo referido a la producción de la leche y sus derivados. Si bien sólo quedó una empresa láctea de nombre instalado en el mercado (ubicada al límite con Clason pero con oficinas en Totoras), para la ciudad este rubro sigue siendo de suma importancia. De hecho, según especialistas, los tambos de esa zona son modelos para el país. Aún así, todavía hay un sector de la población se lamenta el cierre de un frigorífico que tuvo que dejar sin trabajo a mucha gente de la localidad, pese a que según los habitantes "si aparece alguien con ganas de invertir, eso enseguida podría funcionar ya que permanece en muy condiciones y tiene toda la maquinaria instalada para producir".

Un paso histórico
De todas maneras, el crecimiento de la población está basado prácticamente en todo lo que la localidad ofrece. La declaratoria de ciudad en esto fue clave. Hay bancos, escuelas primarias, secundarias y hasta carreras terciarias que eso en los pueblos más cercanos no tienen y es por eso que muchos al momento de proyectar sus vidas con familias jóvenes, priorizan todo eso.

Por otro lado, Totoras tiene muchas cosas de gran valor que ha podido sostener desde aquella vida de pueblo. Los chicos siguen teniendo la posibilidad de pasear por la ciudad con sus bicis, de ir a la plaza a jugar con amigos e inclusive, en algún que otro barrio, jugar a la pelota en la calle, eso que antes era muy común y con el paso del tiempo en muchos rincones del país se fue perdiendo.

Actualmente, la ciudad ha sentido la merma en su economía producto del Covid-19 pero pudo soportar bien el golpe debido a que hasta el momento se vienen registrando pocos casos confirmados y además al ser básicamente esencial la parte alimentaria y el campo, los comercios relativamente se mantuvieron.

En 1965, Totoras fue declarada Capital Nacional de la Leche y sede de la fiesta nacional de la misma que se celebra todos los años el primer sábado de diciembre. Y 20 años más tarde, el 22 de agosto de 1985 fue declarada ciudad.

Los totorenses basan su gran ingreso económico en todo lo que rodea al sistema agrario y ganadero. Esto es, repuestos de maquinarias, comercios con productos de siembra y de agroquímicos entre los más destacados.

Totoras tiene muchas cosas de gran valor que ha podido sostener desde aquella vida de pueblo. Los chicos siguen teniendo la posibilidad de pasear por la ciudad con sus bicis, de ir a la plaza a jugar con amigos e inclusive, en algún que otro barrio, jugar a la pelota en la calle.

Ubicación

Totoras se encuentra en la provincia de Santa Fe, en el departamento Iriondo. La ciudad de Totoras está a 163 km de la ciudad de Santa Fe, a 40 km de Cañada de Gómez (cabecera departamental), y a 52 km al NO de Rosario, por la ruta nacional 34.




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