21-09-2020 / Una historia de lucha incesante

Más de dos décadas de amor y pasión por el deporte

Los entrerrianos Eugenia Pastre y Mariano Grinóvero, vinculados por el amor, la profesión y la maratón hace 26 años, dieron cuentas de su historia y la superación de las distintas dificultades. Brindaron sus expectativas para el futuro y señalaron que “solamente se dedicarán a disfrutar de la mano del atletismo”.


“Todo se dio naturalmente desde el primer momento y congeniamos en todos los aspectos. Cuando hay amor todo resulta simple”, dijo el vialense, de 46 años.
+3





Kevin Rivero

No cabe lugar a dudas que, el deporte es una de las herramientas imprescindibles para los seres humanos. Es un motor esencial para el físico y la mente, un trampolín para aferrarse y saltar las diversas barreras que intercede en la cotidianidad en diferentes circunstancias de la vida y, sin lugar a dudas, crea relaciones sentimentales que se prolongan por un cuantioso tiempo.

En este sentido, Eugenia Pastre (EP) y Mariano Grinóvero (MG), nacidos en las localidades de Villaguay y Viale, respectivamente; hace 26 años mantienen una relación, en la cual concibieron tres hijos, superaron una innumerable cantidad de adversidades dónde dejaron atrás problemas complejos de salud, que marcaron un antes y un después en sus existencias. Un amplio itinerario escrito por los dos, con un saldo realmente positivo, pero que tiene como artífices fundamentales a sus predilecciones por la arquitectura y la maratón.

En diálogo con MIRADOR ENTRE RÍOS, los entrerrianos expresaron detalladamente su extenso lazo y manifestaron sus ópticas sobre la actualidad y las oportunidades venideras.

-¿Cómo se conocieron? ¿Qué los unió?

EP-Nos conocimos en 1993, en la Facultad de Arquitectura en un período que éramos estudiantes en la Universidad Nacional del Litoral (en Santa Fe) y comenzamos a transitar nuestras vidas juntas un año después. Compartíamos muchísimas horas y actividades diarias, unidos por las jornadas facultativas, el estudio, proyectos, entregas de trabajos, realización de maquetas, que demandaba mucho tiempo sin dormir. Generamos una gran cantidad de amigos en común que perduran en el tiempo.

MG-En esta vida de estudiantes comenzamos a descubrir nuestra afinidad hacia los distintos deportes, de distintas formas. Íbamos continuamente a ver fútbol y tratábamos de asistir a los partidos de River Plate cada vez que tenía la posibilidad de jugar en Santa Fe y también concurríamos a los encuentros de básquet de los diferentes certámenes que podía participar e integrarme. Tratábamos de estar en cada evento que se desarrollaba en Santa Fe.

-¿Y en qué momento comenzó la práctica del atletismo?

EP-El gusto por los deportes y la necesidad de hacer una actividad me llevó a comenzar a correr, casi como un entretenimiento para salir de la rutina del estudio. Empezó en un día cualquiera, corriendo aproximadamente 300 metros alrededor de una plaza pero, en pocos meses, casi sin darme cuenta, terminé siendo parte del equipo de Atletismo del Club Unión de Santa Fe. Fue un grupo grandioso y extraordinario y me guardo los mejores recuerdos de este principio. Rememoro que entrenaba en el Centro de Alto Rendimiento Deportivo (CAR), tanto en el Parque Juan de Garay o en la cancha auxiliar del club, eran momentos increíbles y que los recuerdo felizmente. En el inicio, participé en el Grand Prix y en las pocas carreras que se llevaban adelante en la calle, era inimaginable anteriormente y me fue despertando ambiciones.

MG-Desde mi lugar, seguía practicando el básquet en Viale, por lo tanto, muchas veces tenía que jugar en Gualeguay. Coincidían los fines de semanas con distintas tareas y nos distanciábamos porque los dos competíamos en distintos lugares, pero siempre hubo un apoyo mutuo que nos impulsaba.

-¿Y en qué momento los unió el atletismo?

EP-Hay un hecho que marcó nuestras vidas. Me mantuve vinculada al running, el trabajo, los hijos y prioridades del momento hicieron que esta actividad no sea prioritaria durante muchos años. Pero, en 2015, a partir de un problema de salud, me detectaron cáncer de mama, que conllevó a someterme a una cirugía y tratamientos de quimioterapias y radioterapias. Esta etapa hizo replantearnos nuestras preferencias y, en primera instancia, el atletismo me otorgó aire nuevo y me ayudó muchísimo a trascender ese ciclo. Tras sobreponerme de la cirugía, mientras atravesaba el tratamiento, volvimos a correr. Siempre nos apoyamos para seguir adelante y, en ese momento, el objetivo principalera participar el Raid de los Andes (orientado a corredores amantes de la aventura que se animan a un recorrido diagramado completamente en la altura de la Cordillera Andina). Fue una coincidencia enorme del destino porque justamente, luego de 365 días del diagnóstico del cáncer y escasamente algunas semanas después de la última sesión de la terapia de radiación, estábamos corriendo los 60 kilómetros de la competencia que se despliega habitualmente en Salta y Jujuy. Esos momentos fueron muy significativos y marcaron nuestras vidas en diferentes aspectos, tanto por el lugar, las personasmaravillosas que conocimos y el desafío cumplido, dejaron una huella notable e imperecedera. En esta casualidad, sentí que la vida me estaba dando otra oportunidad y comenzamos a disfrutar mucho más cada momento que podíamos compartir juntos.

MG-Fortaleció nuestra unión, porque encontramos una actividad que podemos hacer juntos disfrutando cada entrenamiento, cada logro, cada reto. Y estos últimos años hemos conseguido incorporarlo a nuestra rutina con más intensidad que nos ayudó a crecer en el plano sentimental y en otros aspectos cruciales del día a día.

-¿Se imaginaban que este suceso iba a provocar un cambio rotundo?

EP-Me di cuenta que cuando puedo entrenar, correr y competir, me siento plena, me siento viva... no existe una mejor motivación que esta. Pero, también surgieron desafíos personales, porque durante muchas temporadas me repetía que «nunca voy a poder correr una maratón» y luego de lo que pasé, me dije a mí misma, «¿cómo no voy a poder?». Entonces, arrancamos a entrenar con ese objetivo. En junio de 2017, dos años después de la cirugía, colocamos la meta y vencimos los 42.195 m por primera vez en la Maratón Internacional de la Bandera, en Rosario. Más allá de concretar esta contienda, estuvimos lejos de estar satisfechos y en la siguientesemana arrancamos a entrenar motivados por mejorar el tiempo, buscando repetir las emociones increíbles que vivíamos continuamente cuando conquistamos el fin. Sin pensarlo, de manera conjunta, corrimos cuatro carreras de «la madre de todas las distancias» y esperamos ansiosos la próxima. Otra motivación es cumplir con el plan de entrenamiento que plantea Leonardo Malgor, mi entrenador que me dirige mediante la distancia, porque es un profesional que está al frente de atletas aficionados como es mi caso y de deportistas de alto rendimiento. Es un semejante privilegio, es un empuje extra. Todas las personas que estamos abocadas a este ambiente, cada día intentamos sacar nuestra mejor versión, ya pasaron muchísimas carreras en estos años y percibo que solamente no es correr, también empezamos a descubrir la fantástica combinación entre los viajes y el afán de gozar de los diferentes circuitos, compartiendo el mismo lenguaje con gente maravillosa y conociendo hermosos lugares.

MG-Fue una coyuntura que nos llevó a tomar otro rumbo y encarar de una manera diferente las oportunidades que se planteaban, nos abrió el panorama en varios matices. Tuvimos la fortuna de coincidir con un montón de humanos realmente agradables, unidos con un mismo objetivo: disfrutar la maratón. Entre las citas más destacadas, colocamos las carreras que se desenvuelven en Rosario, Córdoba, Santa Fe y Buenos Aires. Además, pudimos trasladarnos a las competencias que prosperan en Barcelona (España), Edimburgo (Escocia) y Nueva York (Estados Unidos) y Paris (Francia). Son acontecimientos que te dejan experiencias incalculables.

-¿Cuáles son los próximos objetivos o proyectos para el futuro, tanto en el plano deportivo como en lo personal?

EP-El objetivo principal sigue siendo celebrar y disfrutar la vida. Después de lo que hemos pasado y de este tiempo que atraviesa el mundo en general, reforzamos esa idea. En el running, particularmente, queremos mejorar nuestras marcas tanto en las competencias de recorrido de 21 kilómetros, como en los 42 kilómetros. Este año íbamos a correr en algunas ciudades de nuestro país y viajaríamos a Valencia, pero lo postergamos para el 2021. En lo inmediato, el 17 de octubre, desde mi ciudad, voy a participar de Virtual Mass Race, 21k de Gydnia Polonia. Sin embargo, diariamente me propongo seguir disfrutando de cada entrenamiento y, a la distancia, el afecto de tanta gente linda que seguimos conociendo en esta actividad.

Una unión para toda la vida

Grinóvero y Pastre conformaron la relación hace 26 años, ambos son arquitectos y fueron acompañados por la misma predilección que los unió en la génesis de sus vidas. “Llevamos 21 años en nuestra profesión, somos afortunados de poder trabajar en algo que nos gusta y apasiona, nos complementamos muy bien y hemos logrado compatibilizar trabajo, familia y deporte, mucho más estos últimos años”, indicó el oriundo de Viale. Además, en este largo trayecto crearon sus frutos más importantes: sus hijos Ignacio, Matilde y Jerónimo. No cabe un objeto a discutir que serán guiados por la educación y la disciplina deportiva. “Ellos han practicado deportes, todos tienen sus gustos diferentes y elecciones, pero los acompañamos en sus decisiones. Hemos inculcado la forma de encarar el deporte, con responsabilidad, disciplina, respeto y perseverancia. Siempre remarcando las ventajas que tiene la práctica”, aseveró la villaguayense.


+ Noticias

Reconquista: 50 años del Museo de Arqueología y Paleontología
El intendente de Reconquista, Enrique Vallejos, visitó las instalaciones del Museo de Arqueología y Paleontología Prof. Dante Ruggeroni, al conmemorarse el 50º aniversario de esta institución dedicada a la investigación, conservación y difusión de nuestro patrimonio.

Reconquista: 50 años del Museo de Arqueología y Paleontología


En Portada / Entre Ríos

Corren por la contención
Surgió en el año 2008 con el propósito de promover, incentivar y afianzar el deporte entre los niños y jóvenes de Chajarí. Está conformada por un grupo de atletas que practican carrera, velocidad, salto y lanzamiento de jabalina cuyas edades varían entre los 5 y 17 años.

Corren por la contención

La Caminata Rosa esta vez fue desde la casa
Este domingo se llevó a cabo la tradicional Caminata Rosa, en la que invitan a concientizar y prevenir el cáncer de mama, pero esta vez se hizo desde casa. Para conocer desde adentro esta problemática que afecta a miles de personas, MIRADOR ENTRE RÍOS dialogó con el cirujano, mastólogo y experto en reconstrucción oncoplástica mamaria Eduardo Alvarado.

La Caminata Rosa esta vez fue desde la casa

Un centenar de embarazadas ya fueron parte del Programa Madre
Hoy se celebra en Argentina el día de la madre, y más allá de la cuestión comercial del regalo, y de si se puede realizar la reunión familiar o no en tiempos de pandemia, es importante pensar en los derechos de cobertura médica y social que toda embarazada necesita. En este marco, la Municipalidad de Chajarí realiza realizó una nueva edición de la campaña, que promete achicar la brecha entre la madre y la salud pública.

Un centenar de embarazadas ya fueron parte del Programa Madre

La necesidad de volver a empezar
Jugadores de la Liga de Agrupaciones cumplen con estrictos protocolos, ante el Covid 19, en el Complejo Oscar Chapino. Los sábados se reúnen a entrenar bajo la nueva normalidad.

La necesidad de volver a empezar

En Portada / Santa Fe

Incendios, una problemática recurrente y global
Desde la FAUBA destacan el impacto sobre los ecosistemas y la necesidad de actuar de una manera más integrada entre los municipios, las provincias y la Nación. Afirman que hoy existen herramientas satelitales para tomar medidas de prevención, monitoreo y evaluación que no se estarían aprovechando en toda su dimensión.

Incendios, una problemática recurrente y global