La política en foco

Diciembre nos recuerda a diciembre


05-12-2021 | 9:05

Desde hace 20 años, a los argentinos diciembre nos recuerda a diciembre. Un mes que empezó con el anuncio del ministro de Economía, Domingo Cavallo, de la implementación "transitoria" de un corralito al dinero que la gente tenía depositado en los bancos a partir del lunes 3, por el cual cada persona solo iba a poder sacar 250 pesos semanales de sus cuentas, la muerte del beatle George Harrison y el sorteo del Mundial 2002 de Corea Japón donde Argentina, de la mano de Marcelo Bielsa, no pasó la primera ronda.

 

"La crisis más anunciada de la historia", como muchos la calificaron por entonces, en realidad, venía incubándose desde mucho antes con protestas, cortes de rutas, pueblos enteros que de un día para el otro se quedaron sin fuentes de trabajo producto de la reconversión del Estado de los 90, alto desempleo, el "santiagueñazo", los sobornos en el Senado, la flexibilización laboral, los recortes de salarios a jubilados y estatales, las cuasimonedas, y mucho más, que fueron generando una situación de caos y anarquía que explotó en un gobierno dividido y sin rumbo.

 

Historiadores y economistas se pusieron de acuerdo en que la crisis argentina comenzó con el final del modelo industrial de sustitución de importaciones en 1975, por poner una referencia histórica con el Rodrigazo en junio de ese año, y que consolidó dos años después Martínez de Hoz con la reforma financiera. Desde entonces el país ha ido de un lado hacia el otro sin poder consolidar un modelo económico de desarrollo productivo que incluya a la mayoría de los argentinos, pese a que había comenzado a dar pasos en ese sentido tras la salida de la convertibilidad en la primera década del siglo XXI.

 

También coinciden en que la crisis de la sociedad post sustitución de importaciones vigente desde la década del 30 empezó a manifestarse a principios de los 80 con las tomas de tierras fiscales o privadas en el gran Buenos Aires donde se radicaban las familias que empezaban a caerse de una sociedad que se había conformado alrededor del trabajo asalariado y la protección social que brindaba.

 

Este paso de una sociedad inclusiva con movilidad social ascendente a una excluyente con movilidad social descendente se dio en un contexto donde la inflación promedio del país entre 1975 y 1990 fue del 300% anual y en ningún año fue inferior al 100%, que comenzó a gestar una crisis de la que todos tomaron nota en mayo de 1989 con los saqueos que terminaron con la idea de un país integrado, donde todos comían más allá de su condición social. Como escribió Sergio Serulnikov, "la pobreza a gran escala, sin una demarcación espacial precisa y sin horizontes de superación, había llegado para quedarse".

 

Lo que siguió fue la consolidación de esta generación de nuevos pobres, que se sumaron a los pobres estructurales, y a los que se fueron incorporando los que generaba el proceso de desindustrialización y precarización laboral de los 90. En 1994, Argentina tuvo por primera vez en su historia una desocupación de dos dígitos.

 

El PBI del período 1998-2002 había tenido una caída del 19,9% (entre 1988 y 1990 la caída había sido del 10,4%) y habría que irse hasta 1914-1917 para tener una caída similar, en este caso como consecuencia de la Primera Guerra Mundial.

 

Desde entonces, el fantasma de los saqueos está presente todos los meses de diciembre, aunque solo los hubo en 2013 vinculados a una protesta policial y no a una crisis económica, además de algunos hechos aislados que tuvieron como objetivo meter miedo para negociar con el Estado más planes y asistencia social.

 

Veinte años después de la explosión, el país sigue sin consolidar un modelo económico de desarrollo productivo porque un sector de la sociedad no cree en ello y así lo han demostrado cada vez que les tocó gobernar. Pero pese a todo lo que pasó en los últimos 45 años, Argentina tienen los recursos humanos para ser competitivos en la mayoría de las actividades de la economía del conocimiento, una industria con historia, un complejo agro industrial que es uno de los más eficientes del mundo y recursos naturales como la energía, la minería o la pesca que deben ser explotados. Desarrollar y potenciar las capacidades económicas y humanas a partir de un acuerdo entre empresarios y trabajadores debe ser el camino que nos saque de la parálisis y el estancamiento económico.

Temas: Edición Impresa  |   Mirador Provincial  |     |  
Mirador Provincial en

Autor:

Además tenés que leer:


Dejanos tu Comentario
Los comentarios realizados son de exclusiva responsabilidad de sus autores y las consecuencias derivadas de ellos pueden ser pasibles de las sanciones legales que correspondan. Evitar comentarios ofensivos o que no respondan al tema abordado en la información.

En Portada / Santa Fe

En Portada / Entre Ríos

Unas 10 mil personas disfrutaron de la Fiesta Nacional de la Sandía
Luego de dos años de pandemia, las fiestas regionales volvieron a la presencialidad. Esto fue lo que ocurrió en Santa Ana, con la séptima edición de la Fiesta Nacional de la Sandía. En su inauguración oficial se resaltó el trabajo de todo el personal municipal. Se recordó además que la fiesta se realiza hace más de tres décadas, primero como regional, después provincial y ahora nacional.

Unas 10 mil personas disfrutaron de la Fiesta Nacional de la Sandía