Sergio Messing es director del Instituto Argentino de Empresas Familiares (Iadef), docente universitario, coautor de diferentes libros y con amplia experiencia en las empresas familiares de Argentina y el exterior. Al ser consultado por Mirador Entre Ríos sobre el presente de este tipo de empresas en la zona aseguró que atraviesan las mismas crisis que el resto de las firmas, pero tienen fortalezas particulares.
El profesional explicó que la tipología empresarial argentina “tiene una particularidad que no tiene la chilena, la peruana ni la brasileña, por ejemplo, nosotros tenemos un fenómeno que no se repite, que es el volumen de pequeñas y medianas empresas. Esa multiplicidad de experiencias y casos enriquecen”. En este sentido explicó que no es lo mismo trabajar con un par brasileño cuya familia es propietaria de una empresa con un patrimonio de 400 millones de dólares; “mientras que en Argentina hay grupos familiares con esos patrimonios, pero son muy escasos, además de las diferencias culturales, el contexto económico genera un tipo de desarrollo familiar, de conflictos diferentes”.
Las problemáticas de las empresas familiares en cuanto a la economía, “en estado de crisis permanente en Argentina”, no es diferente a otras empresas del país. La inestabilidad, la subida y bajada en el consumo, entre otras cosas. “Pero un dato no menor es que del PBI del país, el 70% es para consumo interno, y las pymes familiares están fundamentalmente relacionadas con ese 70%”.
FORTALEZAS Y DEBILIDADES
Entre las fortalezas que tiene una empresa familiar mencionó el compromiso. “El horizonte temporal de una empresa corporativa es de un ejercicio, mientras que en una empresa familiar es de una generación, por la búsqueda de continuidad, eso modifica el modo de uso del patrimonio, la predisposición a tomar riesgos, entre otras”.
En cuanto a las debilidades están la informalidad, “la evitación de conversar sobre temas que hacen al futuro de la empresa y de la familia, bajo la premisa de que ‘total nos conocemos de toda la vida’, o para no generar conflictos”.
En cuanto al recambio generacional en estas empresas explicó que es el gran desafío de las empresas familiares actuales. “la nueva generación, los sub 30 más o menos, es completamente disruptiva, es una generación que confronta los mandatos familiares”, explicó Messing. “Muchos dicen ‘no me sumo’, o se suman, pero bajo ciertas condiciones, como los modos de hacer las cosas”. En cuanto a los temas que son cruciales mencionó el uso de las tecnologías, “pero no es lo único, el compromiso de los sub 30 con las cuestiones ambientales, con la diversidad, con los temas de agenda de los últimos 15 años, son preponderantes”. El entrevistado remarcó que “ese es el gran desafío para las empresas familiares, amoldarse a ese modo de emprender, si quieren la continuidad de la empresa familiar como tal”.
ORGANIZACIÓN
El Iadef es una ONG sin fines de lucro que busca darle difusión a la temática de empresas familiares, y generar un espacio de desarrollo profesional en el que todos podamos adquirir experiencias y conocimientos. Cuenta con un programa de consultores que participan de un programa de formación, y al final del programa se hacen acreedores de una certificación y a la utilización del nombre del Instituto. Además, “los incluimos en nuestros registros web para las empresas que quieren buscar alguien, con la garantía de nuestro sello”, explicaron.
