Durante el año 2025, la balanza turística argentina registró un significativo desequilibrio, con una proporción de 2,3 argentinos viajando al exterior por cada extranjero que ingresó al país. Este fenómeno se tradujo en un déficit estimado de entre US$ 7 mil millones y US$ 8,5 mil millones para el período.
Si bien el encarecimiento de destinos como las playas de Brasil contribuyó a esta situación, Marcos Cohen Arazi, responsable de la sección Productiva del Ieral/Fundación Mediterránea, advirtió que dicha «franquicia» o ventaja percibida «se achica».

Cohen Arazi destacó que «el encarecimiento relativo de Brasil y la menor incertidumbre cambiaria hacen que viajar fuera del país deje de percibirse como una oportunidad única, moderando la salida de turistas». En contraste, «la mejora en la competitividad cambiaria, junto con un mayor desarrollo de eventos internacionales, continúa impulsando la llegada de turistas del exterior, especialmente en los últimos meses». No obstante, el especialista señaló que «persisten desafíos para fortalecer el turismo interno y el empleo sectorial».
En relación con el movimiento aéreo, los vuelos internacionales superan en un 31% los niveles prepandemia, representando «un activo clave para el turismo receptivo». Sin embargo, el sector encuentra un límite en los vuelos de cabotaje, que apenas superan en un 5% las cifras de 2019. «Con este panorama, el verano 2025 se perfila como un piso para la actividad turística», expuso el economista.
Cabe recordar que la demanda de pesos de diciembre –impulsada por el pago de aguinaldos y a proveedores para el cierre del año– ya cedió; el Banco Central de la República Argentina (BCRA) realizó compras en esa ventana, pero luego detuvo su intervención, lo que derivó en una recuperación de la demanda de dólares y un aumento en su cotización.
La ocupación hotelera y los destinos internos
En cuanto a la actividad interna, los destinos locales de mayor costo o lejanía, como Bariloche, Puerto Madryn, Ushuaia y Cariló, operan con una ocupación cercana al 90%. Por su parte, la Costa Atlántica, tradicionalmente «popular», inició la temporada con una ocupación del 60-70%, afectando en mayor medida a hoteles de 2 y 3 estrellas. Localidades como Gualeguaychú y las Sierras de Córdoba reportan un flujo sostenido de visitantes, apoyado principalmente en escapadas de fin de semana y turismo regional.

El aumento de costos en Brasil: factores cambiarios e impositivos
La pregunta sobre el costo de Brasil hoy encuentra múltiples respuestas. A principios de diciembre de 2025, el dólar Banco Nación mostraba una estabilidad que se prolongaba por varios meses. Sin embargo, al 5 de enero de 2026, y en el marco de un nuevo esquema de bandas cambiarias, su cotización experimentó un incremento, pasando de $ 1475 a $ 1495 en el lapso de un mes. A su vez, el dólar tarjeta, que actualmente suma solo el 30% de percepción de Ganancias, se ubica en torno a los $ 1.943,50.
No obstante, los factores de mayor peso relativo para el encarecimiento deben buscarse del otro lado de la frontera. Durante 2025, el Real brasileño se apreció un 11% frente al dólar, posicionándose como una de las monedas más fuertes de la región. En contraste, el peso argentino continuó su devaluación gradual, ahora bajo el sistema de bandas cambiarias.

Esta dinámica se refleja en la cotización: a principios de diciembre, 1 Real equivalía aproximadamente a $ 263. Al día de hoy, esa misma unidad cotiza cerca de los $ 272. Esto implica que, solo por la variación del tipo de cambio, Brasil es un 3,5% más caro que hace 30 días. A este efecto se suma un sobrecosto por estacionalidad, que encareció destinos como Río de Janeiro y Florianópolis hasta US$ 12 por persona/día.
Adicionalmente, a partir del 1 de enero de 2026, Brasil comenzó a implementar una reforma tributaria que introdujo el IVA Dual (CBS a nivel federal e IBS a nivel estatal). Este cambio eliminó exenciones previas para el transporte aéreo, lo que provocó un encarecimiento de los vuelos internacionales y de cabotaje de hasta un 25% debido a la nueva carga impositiva, con una alícuota cercana al 26,5%. Por otra parte, varias ciudades costeras del sur de Brasil (como Bombinhas o Porto Belo) y del litoral de San Pablo han actualizado o implementado de manera más estricta la Tasa de Preservación Ambiental (TPA) para este verano 2026, la cual se cobra por día y por vehículo.
Perspectivas futuras: el «efecto Messi» y las búsquedas en Google
Marcos Cohen Arazi sugiere que, sin la incertidumbre cambiaria experimentada el verano pasado y con el «efecto Messi» por delante –en alusión a viajeros que ahorran para asistir al mundial– «es probable que el movimiento de turismo emisivo no resulte tan fuerte como el de 2025, y que el turismo receptivo continúe recuperándose, como lo viene haciendo en especial en los últimos 3 meses, achicando ligeramente el déficit».
El analista del Ieral también analizó las búsquedas en Google relacionadas con pernoctaciones vacacionales. Observó que «las búsquedas de turismo interno en septiembre y octubre se ubicaron 18% por debajo de las del año previo (en medio del periodo electoral), mientras que en noviembre y las semanas transcurridas de diciembre se acercaron decisivamente a los niveles del año pasado».
