El Municipio de Santa Fe lanzó el programa «Vale por un espejo», que permite a los motociclistas de la ciudad regularizar sus vehículos sin retrovisores y recibir capacitación en seguridad vial. La iniciativa prioriza la concientización y la prevención de accidentes por sobre la aplicación de multas.
Una iniciativa para la seguridad vial
La Municipalidad de Santa Fe puso en marcha el programa «Vale por un espejo», una propuesta clave para reforzar la seguridad vial en nuestras calles. La iniciativa busca que los vehículos, especialmente las motocicletas, regularicen de inmediato su situación si circulan sin espejos retrovisores, una de las faltas más comunes que, de no ser corregida, puede generar multas que ascienden a $ 70.000.
El intendente Juan Pablo Poletti destacó la importancia de esta política pública. «Seguimos insistiendo en lo que es la seguridad vial y, en este caso con el éxito que tuvo ‘Vale por un casco'», explicó el mandatario santafesino, y añadió que en diciembre casi el 50% de los usuarios que recibían una multa por no usar casco hicieron uso del programa y lograron que se les retirara la sanción.
Cómo funciona «Vale por un espejo»
El mecanismo de «Vale por un espejo» es simple y busca la acción inmediata del infractor. Permite que quienes son multados por la falta de este elemento de seguridad adquieran el espejo faltante, se presenten ante el Tribunal de Faltas y, tras la revisión de un juez, obtengan la condonación de la multa y puedan retirar su motocicleta.
En este sentido, Poletti explicó que «vimos que en 2025 habían sido más las multas y retenciones por falta de espejo, que por casco». El intendente hizo hincapié en que esta medida «conlleva a la seguridad del motociclista, a poder mirar por el espejo retrovisor para hacer una maniobra y de esta manera proteger la vida del que conduce la moto y también evitar accidentes en la ciudad».
El objetivo: educación y prevención
Ana Caprio, referente del Tribunal de Faltas, detalló el rol educativo fundamental que persigue el programa. «El juez le hace toda una explicación al infractor de lo que se trata el espejo, porque no es simplemente un accesorio. Es una herramienta que le permite al conductor tener visión de su entorno de la parte trasera y lateral, no tener reacciones bruscas y esto evita siniestros, permitiendo seguridad», afirmó la funcionaria, destacando el valor formativo de cada intervención.
Caprio añadió que el programa ha tenido una buena recepción por parte de los vecinos. «Arrancamos con un beneficio de un 20%, hasta que en la segunda etapa de diciembre, más del 50% de los infractores en condiciones de poder utilizar el beneficio lo hicieron, lo cual es satisfactorio porque quiere decir que el mensaje llegó y entonces llegó la concientización», subrayó, remarcando el impacto positivo en la comunidad santafesina.
La concientización como clave
Según los responsables de esta iniciativa de la Municipalidad, la medida no busca fines recaudatorios, sino primordialmente educativos. «La idea no es darle un beneficio económico, la idea es que compren los espejos, los coloquen y los utilicen», aclaró Caprio, sentando la postura del Tribunal de Faltas.
Además, la funcionaria remarcó la importancia de aplicar medidas concretas para motivar el cumplimiento de las normas. «Los motivos por los cuales no se usan el casco o el espejo suelen ser siempre los mismos: comodidad, calor, hacer un viaje corto o incluso distracciones momentáneas. A veces necesitamos este tipo de medidas o sanciones para tomar conciencia», sostuvo.
El Tribunal de Faltas organizó turnos para que los infractores puedan gestionar el beneficio de manera ordenada, evitando aglomeraciones y mejorando la atención a los vecinos. «La gente se adaptó a pedir el turno, tenemos muchísima concurrencia de público y de vecinos que acuden al tribunal a solucionar sus problemas. Está funcionando muy bien, cada vez se van enterando más», concluyó Caprio.
El programa «Vale por un espejo» se suma a las diversas políticas municipales de prevención vial, buscando reducir los accidentes y mejorar la seguridad de los motociclistas en toda la ciudad de Santa Fe, priorizando la educación y la concientización por sobre la mera imposición de multas.
