Postal repetida: las obras de remodelación del principal símbolo patrio de Rosario están frenadas por incumplimientos en el flujo de pagos del Gobierno nacional, cuando el avance general alcanzaba el 72%.
En 2024, los trabajos ya habían quedado neutralizados durante varios meses por demoras en las partidas nacionales (1.400 millones de pesos), situación que obligó a reprogramar plazos y reorganizar equipos técnicos.
La obra se reactivó luego de gestiones y compromisos de pago que permitieron retomar el ritmo durante 2025.
Mariano Schor, empresario de Dyscon S.A. —firma adjudicataria— y presidente de la Cámara Argentina de la Construcción, delegación Rosario, describió el escenario actual con crudeza a Mirador Provincial: “La obra está paralizada.
Las tareas que se estaban ejecutando eran sobre la sala de las banderas, la torre con el mirador y debían comenzar las tareas de la fuente”.
La intervención avanzaba sobre sectores neurálgicos del complejo. En enero, la empresa había intensificado los trabajos con la expectativa de cumplir el cronograma y evitar interferencias en temporada alta. “Confiando en que desde Nación nos habían garantizado el flujo de pagos, trabajamos mucho durante enero para no entorpecer con momentos de más turismo en Rosario y llegar con tiempo para el acto del 20 de junio”, explicó Schor.
La actual obra fue licitada en 2023 como la intervención más ambiciosa de las últimas décadas en el Monumento, que desde su inauguración en 1957 recibió tareas periódicas de mantenimiento, restauraciones parciales en fachadas y trabajos estructurales puntuales en la torre y en la explanada cívica. En distintos momentos se encararon mejoras en sistemas eléctricos, impermeabilización y recuperación de esculturas, aunque nunca con el alcance que plantea el proyecto vigente, incluyendo climatización, renovación de carpinterías, puesta en valor de la Sala de las Banderas, del mirador y de la fuente central. Esa parte, justamente, es la que falta.
“Hoy la sala, en particular, no está habilitada y es muy lamentable porque está sin equipo de climatización, pintura ni vidrios. Nada de esos espacios emblemáticos para los actos y encuentros de las comunidades en Rosario funcionan”, señaló Schor y confesó: “Nos duele como rosarinos y como santafesinos que esto pase”.
Teléfono, Nación
La obra fue contratada de manera directa con el Estado nacional. Originalmente con el Ministerio de Obras Públicas, hoy Secretaría de Obras Públicas. Siempre según explicó el titular de la empresa constructora, durante 2025 la comunicación con los funcionarios nacionales era cotidiana y existía la promesa de pagos regulares. “A fin del año pasado nos dijeron que los pagos iban a estar en tiempo y forma”, detalló Schor. Pero después el argumento desde el gobierno de Milei apuntó a cuestiones presupuestarias. “Después explicaron que no se pagaba porque debía aprobar el Presupuesto 2026 y una vez aprobado eso la plata no llegó a pesar de que las facturas fueron entregadas de forma correcta y aprobadas por la Secretaría”, agregó Schor y explicó que entre diciembre y febrero la empresa asumió los costos y que la obra vincula a entre 30 y 45 profesionales trabajando.
El cronograma original proyectaba finalizar la remodelación hacia abril o mayo de 2026, con la expectativa de llegar en condiciones al próximo 20 de junio, fecha central para la ciudad y el país. Schor aseguró que el reinicio es inmediato si se normalizan los pagos. “Cuanto más rápido lleguen mejor porque queremos que esté listo para mayo y se pueda disfrutar un 20 de junio como se debe”, concluyó el empresario.
