La Justicia de Santa Fe dictó la prisión preventiva para Leonel Alejandro Lozano, un efectivo policial pasado a disponibilidad, imputado por un grave caso de violencia de género contra su expareja. Entre las imputaciones se destacan violentas agresiones con «cabezazos» que le provocaron lesiones en el rostro y reiteradas desobediencias a restricciones judiciales, con episodios registrados en el barrio Punta Norte.
Prisión preventiva para un policía pasado a disponibilidad
El juez penal Leandro Lazzarini dictó la prisión preventiva para Leonel Alejandro Lozano, de 35 años, un personal policial actualmente pasado a disponibilidad, a quien se le atribuye haber cometido una serie de agresiones contra su expareja. La resolución judicial fue adoptada en una audiencia celebrada en los tribunales locales, donde la fiscal de la Unidad Especial de Violencia de Género, Familiar y Sexual, Milagros Parodi, presentó una serie de cargos graves.
La medida cautelar de máxima fue solicitada por el Ministerio Público de la Acusación tras analizar la evidencia que detalla una secuencia de hechos violentos ocurridos entre enero de 2025 y marzo de este año. La fiscalía fundamentó el pedido en la gravedad de las conductas imputadas y el riesgo para la víctima, dadas las sistemáticas desobediencias de Lozano a restricciones legales previas. A pesar de los esfuerzos del defensor particular Néstor Pereyra, la contundencia de las pruebas inclinó la balanza hacia la medida de coerción más severa.
La secuencia de las agresiones
De acuerdo con la atribución delictiva, el episodio de mayor gravedad tuvo lugar el 19 de enero de 2025 en una vivienda del barrio Punta Norte. En esa ocasión, Lozano fue acusado de haber retenido a la mujer contra su voluntad, atando una de las manos de la víctima a los barrotes de la ventana de la habitación, impidiendo su salida. En ese mismo contexto, el imputado la habría agredido mediante cabezazos que impactaron en su rostro y cabeza, provocándole diversas lesiones físicas.
La violencia persistió en el tiempo con nuevos ataques. El 16 de marzo de este año, en la zona del puerto, el imputado agredió nuevamente a su ex pareja, tomándola del cuello y apretándole el brazo, lo que le causó escoriaciones constatadas legalmente. Finalmente, el 19 de marzo, Lozano fue aprehendido por el Comando Radioeléctrico luego de haber ingresado a la casa de la víctima sin autorización de su moradora. Al momento de la llegada de los uniformados, el hombre se encontraba escondido dentro de la propiedad.
Incumplimiento de mandatos judiciales
La fiscalía encuadró estos episodios en un marco de violencia de género y de desigual poder, donde la mujer se encuentra colocada en situación de subordinación. Según la imputación, Lozano ejerce un control sobre ella, perpetrando todo tipo de violencias física, psicológica, económica y simbólica.
Esta situación se vio agravada por el incumplimiento de órdenes dictadas previamente por la Justicia de Familia. Lozano se encontraba debidamente notificado de una resolución del Juzgado de Familia Nro. 8 que, entre otras disposiciones, le prohibía acercarse a la víctima, a su domicilio y mantener todo tipo de comunicación y actos de hostigamiento. Al violar estas medidas en reiteradas ocasiones, se le sumó el delito de desobediencia de mandato judicial.
Durante la audiencia se expuso que el imputado ya contaba con antecedentes de conflictividad y había sido declarado rebelde por un juez por hechos ocurridos en 2024 contra la misma mujer. La evidencia que funda la decisión de la prisión preventiva incluye informes médicos, actas policiales, el historial de activación de botones de pánico, el esquema médico legal de la víctima, las cartas de incidencia del 911 y el informe del equipo interviniente del área de violencia de género de la Municipalidad de Santa Fe. Ante este panorama, el juez Lazzarini resolvió que Lozano permanezca detenido mientras la causa se encamina hacia el juicio oral.
