El propietario, identificado como Carlos M. (32 años), informó a la Central de Emergencias 911 alrededor de las 23 h que presuntamente personas habían ingresado en su terreno y atacado a sus animales. Al llegar al lugar, los efectivos encontraron dos cabras y dos corderos muertos, con señales de mutilaciones y mordeduras en el cuello.
El hecho se produjo en la dirección Los Ceibos 912, en la zona rural de Roldán.
Intervención oficial
Tras la denuncia, actuaron inicialmente el Comando Radioeléctrico local y luego la Fiscalía a cargo de Lucas Altare, quien ordenó la participación de la Brigada Ecológica y de Rescate Animal.
El subinspector Daniel Ojeda Medina encabezó la inspección del lugar, donde refirieron que las lesiones presentadas por los animales son compatibles con un ataque de puma.
Hipótesis y acciones futuras
Las autoridades realizaron patrullajes y revisiones en los alrededores, sin resultados hasta ahora.
Hasta el momento, no se descartó ninguna hipótesis: se investiga desde el accionar de un felino salvaje hasta la posible intervención de terceros.
El hallazgo conmociona a la comunidad rural de Roldán y reaviva la preocupación por la presencia de fauna salvaje en zona periurbana. Las próximas medidas de investigación (rastros, cámaras, testigos) serán claves para confirmar si un puma estuvo involucrado o si se trata de otro motivo detrás de la mutilación de los animales.
