Durante los últimos días de septiembre y los primeros de octubre los dirigentes políticos concordienses comenzaron a moverse y hablar en “tono de campaña”. De cara a las elecciones que serán el 26 de este mes, las llamas empezaron a encenderse y hubo debates y discusiones entre distintos actores de la vida política de la ciudad.
Con la presencia del gobernador Rogelio Frigerio, el 26 de septiembre quedó inaugurado de manera oficial el aeropuerto. También inauguraron la repavimentación del acceso sur, que estuvo en obra hasta hace algunos días y hablaron sobre “otras obras que inauguraremos pronto y van a mejorar la calidad de vida de la gente”. Entre ellas, mencionaron la paralizada planta potabilizadora que fue gestionada en el año 2016 y a la que solo le falta el 5% para estar finalizada.
En la visita del mandatario provincial, el intendente Francisco Azcué lo elogió por su participación en la gestión del crédito con el que fue construido el nuevo aeropuerto. “Se animó a soñarlo cuando era ministro del Interior y facilitó la gestión del crédito ante el BID”, aseguró.
Eso hizo sonar las alarmas en el peronismo y pareció ser la gota que colmó el vaso, ya que cuatro días antes, el propio Azcué comunicó que había mandado a la Justicia documentación obtenida durante la auditoría que llevó a cabo cuando se hizo cargo de la intendencia. “La difícil situación económica y social que hoy atraviesa el municipio es consecuencia directa de muchas de esas decisiones tomadas sin planificación, sin transparencia y con fines electoralistas. Damos un paso más: llevamos a la Justicia para que allí se determinen la existencia o no de irregularidades y, en su caso, sus responsabilidades”, informó el mandatario.
CONTESTACIÓN POR REDES
Con estas acciones, el exintendente Enrique Cresto fue el que recogió el guante y salió a responder. No lo hizo en entrevista ni en conferencia, eligió las redes sociales. “Miente, miente, que algo quedará… la obra del acceso sur, al igual que el aeropuerto, la planta de agua y la costanera Nebel, son obras que soñamos, planificamos, proyectamos, gestionamos y ejecutamos nosotros junto al pueblo de Concordia. Se paralizaron en noviembre de 2023 cuando ganó las elecciones un presidente que frenó más de cinco mil obras en todo el país. En Concordia iniciamos y terminamos más de 500 obras, 1.200 cuadras de pavimento etc. etc.”, enumeró, visiblemente molesto.
“Tenemos mucho para decir y de contestar a las mentiras permanentes de ustedes. La mejor contestación se la vamos a dar el domingo 26 de octubre en las urnas”, finalizó, en una publicación en la red social X.
Pocas horas después obtuvo una respuesta. No fue por parte de Azcué, sino que el concejal oficialista Felipe Sastre se hizo cargo de entrar en esa pelea. “Estaría bueno ser más humilde, llamarse a silencio y, por ejemplo, reconocer que en 2021 perdiste las elecciones con Frigerio por 25 puntos. Por otro lado, hubieran podido terminar las obras si Urribarri y el diputado ‘aloe vera’ y compañía no se hubieran robado nada”, expresó el edil en un comunicado.
“Miente Cresto cuando dice que esas obras son suyas, son obras de los entrerrianos. Además, el aeropuerto, la planta de agua, el acceso sur y la costanera Nebel fueron gestionadas y financiadas por Nación, y en algunos casos hasta con fondos internacionales. Que no intente confundir a los concordienses apropiándose de lo que no hizo”, finalizó.
EN EL CONCEJO
Como si fuera poco, en medio de la sesión del Concejo Deliberante trataron la denuncia post auditoría. Esto llevó a que el concejal del peronismo Guillermo Satalia Méndez hiciera referencia a la actitud del intendente y remarcara que también estaba cargando, sobre todo, contra el período en el que fue el jefe municipal interino Alfredo Francolini, que hoy pertenece al espacio de Azcué tras dejar de lado el peronismo luego de las elecciones de 2023.
Francolini, quien no hizo oídos sordos a lo que ocurrió en la sesión, salió a responder. Utilizó el término “mandadero barato” para referirse al concejal peronista y justificó su accionar durante su período en la intendencia. “El resultado fue claro: durante mi gestión el municipio alcanzó los mayores superávits fiscales en ocho años, en plena pandemia, con los ahorros obteniendo la rentabilidad más alta hasta la fecha”, aseguró.
Asimismo, recordó que la auditoría contratada por el actual intendente Francisco Azcué con la Universidad Nacional del Litoral no tenía como objetivo investigar su gestión personal, sino reflejar el estado del municipio al 10 de diciembre de 2023 y proponer recomendaciones. En este sentido, calificó como un acto de “ignorancia o mala fe” adjudicarle carácter de denuncia hacia su persona.
La discusión siguió y, mediante redes sociales, Satalia Méndez respondió: “Si usted tiene que dar respuestas por su gestión, hágalo tranquilo, no se ponga nervioso. Si hizo las cosas bien, seguramente no tendrá ninguna consecuencia. Ahora, si hoy debe dar esas respuestas es porque el intendente de su mismo espacio, Francisco Azcué, ahora en plena campaña presentó la auditoría que realizó hace casi dos años, está claro que lo hace con fines electoralistas para hacerse el sheriff. Y parece que no midió las consecuencias, porque lo termina poniendo nervioso a usted”.
Para sellar las peleas, también hubo algunos reproches, pero suaves, por la estadística de Indec, que nuevamente ubicó a Concordia como la ciudad más pobre entre las 31 que miden en el país.
BAJO NIVEL
En medio de la campaña, que comenzó fuerte en una ciudad en la que las elecciones no pasarán desapercibidas, los espacios intentan ubicar sus propuestas y desprestigiar las de sus oponentes. Mientras los días pasan, el nivel de debate no crece y parece que la pelea “de enemigos” llegó para quedarse.


