Tras el asesinato de Jeremías Monzón en una ex fábrica desocupada del suroeste, el concejal Lucas Simoniello reclamó acciones inmediatas sobre los lotes y construcciones abandonadas en Santa Fe, alertando que se transforman en focos de inseguridad.
Preocupación por las «caries urbanas» tras un hecho trágico
La dolorosa noticia del asesinato del joven Jeremías Monzón, ocurrido en un inmueble abandonado en el suroeste de Santa Fe, puso nuevamente el foco en la urgente problemática de las «caries urbanas». El concejal Lucas Simoniello reiteró la necesidad de intervenir en estos lotes, construcciones y terrenos en desuso que, como se evidencia, se transforman en focos de inseguridad y riesgo para todos los vecinos.
Simoniello destacó que, más allá de ser simplemente espacios desocupados, estas propiedades contribuyen al deterioro del entorno y a la suciedad en los barrios. En ese sentido, recordó que el predio donde se produjo el lamentable suceso, correspondiente a la ex fábrica de Praxair —abandonada desde principios del 2000—, ya había sido identificado por su equipo en 2025 como la «carie urbana N° 294».
Una exigencia de los santafesinos
El concejal enfatizó que lo ocurrido en este lugar es de una brutalidad inaceptable, subrayando la necesidad de acciones inmediatas. «Este caso lamentable nos demuestra que estos espacios necesitan soluciones urgentes que contribuyan a generar las condiciones para un entorno más seguro para los vecinos», expresó Simoniello, haciendo un llamado a la acción: «¿Cuánto tiempo más vamos a esperar los santafesinos para que las caries urbanas sean puestas en condiciones?».
Asimismo, Simoniello manifestó su acuerdo con la postura del gobernador Maximiliano Pullaro, quien planteó que los delitos cometidos por adultos deben tener condenas acordes a su edad y que la baja en la edad de imputabilidad debe estar directamente vinculada al tipo de delito.
La burocracia, un obstáculo para la solución
El concejal Simoniello detalló que para muchos de estos inmuebles ya se han agotado las instancias administrativas, incluyendo notificaciones, intimaciones y expedientes que, lamentablemente, no se traducen en acciones concretas. «Se juntan papeles –a veces entre áreas del mismo Estado que operan descoordinadas–, se pide responsabilidad a propietarios que eluden sus obligaciones y, mientras tanto, los vecinos siguen conviviendo con el abandono y todos los riesgos que una carie urbana representa», criticó.
Simoniello fue categórico: «No basta con acumular actas de infracción, es momento de actuar. Tampoco debemos tolerar que muchos de estos inmuebles acumulen deudas de impuestos sin consecuencias concretas en la justicia».
Respecto a la ex fábrica de Praxair, ubicada en el suroeste de la ciudad, el edil la considera un «lugar estratégico» no solo por la necesidad de equipamiento en la zona, sino también por su potencial para conectar con la futura doble vía del nuevo puente Santa Fe-Santo Tomé. Además, recogiendo el sentir de los vecinos, sugirió que este espacio podría transformarse en un área pública de calidad, un lugar de encuentro que invite a la comunidad y que deje de generar miedo al pasar o transitar por sus inmediaciones.
Santa Fe: una ciudad más limpia y segura
Para finalizar, Simoniello reiteró su visión para la capital provincial: «Queremos una ciudad más limpia, segura y con mejor calidad de vida en todos los barrios. Las caries urbanas representan inseguridad y son un problema que debemos resolver ahora».
El concejal subrayó la importancia de que estos espacios dejen de impactar negativamente en la limpieza, la seguridad y la calidad de vida de las zonas residenciales, afectando directamente a quienes deben convivir con ellos. «Es una prioridad para Santa Fe y es momento de actuar», concluyó, llamando a la acción conjunta de todos los estamentos.
