Una mujer fue detenida en Santo Tomé, en el barrio Villa Adelina, tras un allanamiento a un kiosco donde la Policía de Investigaciones (PDI) secuestró más de 1,3 kilos de cocaína, fraccionada en casi 3.000 dosis, junto a una importante suma de dinero en efectivo y un arma de fuego. El procedimiento, realizado en calle Tomás Lubary al 3800, fue calificado por las autoridades provinciales como «histórico en materia de microtráfico» y desarticuló un punto de venta clave de estupefacientes.
Prisión preventiva por narcomenudeo en Santo Tomé
La Justicia provincial dictó la prisión preventiva para Carla Elizabeth Castagnino, una mujer de 30 años, imputada de comercializar cocaína desde un kiosco-almacén ubicado en el barrio Villa Adelina de Santo Tomé. La medida fue dispuesta tras un operativo que permitió desarticular dos puntos de venta en la misma zona y secuestrar una cantidad significativa de estupefacientes. La audiencia de prisión preventiva se concretó en los Tribunales de Santa Fe, mientras que este viernes se debatirán las medidas cautelares de otros tres hombres detenidos por el mismo delito.
El allanamiento y la imputación
Castagnino fue detenida el sábado 28 de febrero por la tarde, durante un allanamiento en el comercio de su propiedad, situado en Tomás Lubary al 3800. El procedimiento estuvo a cargo de la División Microtráfico de la Policía de Investigaciones (PDI) y se enmarcó en una pesquisa iniciada a mediados del año pasado, a raíz de una denuncia al 911 que alertaba sobre la venta de estupefacientes en diversos puntos del barrio Villa Adelina.
De acuerdo con la atribución fiscal, Castagnino tenía en su poder un total de 1.345 gramos de cocaína. Parte de la sustancia estaba fraccionada en 2.907 envoltorios, listos para la venta, y el resto en un trozo compacto. La droga fue hallada tanto en el sector del kiosco como en el dormitorio de la vivienda.
En el mismo inmueble, el personal policial secuestró:
- Alrededor de 7,5 millones de pesos.
- 1.120 dólares, ocultos en una caja fuerte.
- Numerosos dispositivos electrónicos, entre ellos teléfonos celulares, tablets y un posnet, que serán sometidos a peritajes.
- Una pistola calibre .32 marca Brevete, con su cargador y 27 cartuchos intactos.
El fiscal de la Unidad de Microtráfico de Santa Fe, Arturo Haidar, atribuyó a la mujer los delitos de “tenencia de estupefacientes con fines de comercialización” y “tenencia ilegítima de arma de fuego de uso civil”, ambos en carácter de autora.
Acuerdo por la cautelar
Durante la audiencia celebrada ante el juez de la Investigación Penal Preparatoria (IPP), Leandro Lazzarini, el representante del Ministerio Público describió pormenorizadamente el hecho y argumentó que la evidencia reunida en esta etapa es consistente y suficiente para sostener la imputación.
Haidar informó que las partes, es decir, la fiscalía y la defensa particular a cargo del abogado Santiago Rocca, arribaron a un acuerdo para el dictado de la prisión preventiva. El fiscal fundamentó el pedido en la gravedad del hecho, la expectativa de una eventual pena de cumplimiento efectivo y la existencia de riesgos procesales, tanto de fuga como de entorpecimiento probatorio. Tras valorar estos argumentos, el juez Lazzarini dispuso el encierro cautelar de Castagnino.
Otros tres imputados
En paralelo, el mismo sábado se concretó un segundo allanamiento en la intersección de las calles Monteagudo y Tomás Lubary, también en el barrio Villa Adelina. En el lugar fueron detenidos tres hombres, identificados como Carlos Miguel B., Gustavo Ariel G. y Ariel Eduardo S. Durante la requisa se incautó cocaína, dinero en efectivo y otros elementos vinculados a la comercialización de estupefacientes.
En total, los operativos permitieron el secuestro de 1.611,3 gramos de cocaína, distribuidos entre envoltorios y trozos compactos, además de balanzas de precisión, recortes de nylon y papel satinado con vestigios de droga y cajas de seguridad. Los tres hombres fueron imputados por separado, y la audiencia para debatir sus medidas cautelares fue programada para el próximo viernes.
“Un hecho histórico”
Desde el Ministerio de Justicia y Seguridad de la provincia destacaron la magnitud del procedimiento. Rolando Galfrascoli, director de Investigación Criminal de la Región Centro-Norte, afirmó que el resultado “es histórico en materia de microtráfico para nuestra región” y lo vinculó directamente con el plan de seguridad impulsado por el gobierno provincial.
“Esta acción se da en el marco del Plan de Seguridad dispuesto por el gobernador Maximiliano Pullaro y el ministro Pablo Cococcioni: una decisión acertada de perseguir el microtráfico”, sostuvo el funcionario. Según indicó, el secuestro de casi 3.000 dosis de cocaína representa “un golpe muy significativo a estructuras dedicadas al narcomenudeo y a la provisión directa de estupefacientes”.
Galfrascoli adelantó que se abrirá una segunda etapa investigativa, centrada en el análisis de los dispositivos electrónicos secuestrados. El objetivo es identificar la cadena de abastecimiento y posibles conexiones con otras estructuras criminales. “La persecución de este delito no solo impacta en la salud pública al retirar droga de circulación, sino que contribuye a reducir la violencia asociada a estas economías ilegales”, concluyó.
