La Secretaría de Energía de la Nación ha lanzado «AlmaSADI«, un proyecto diseñado para incorporar energía almacenada al sistema eléctrico de transporte y generación en todas las provincias. Se trata de una licitación nacional que busca establecer reservas de energía eléctrica mediante «súper baterías» de litio, con una capacidad de 700 megavatios, distribuidas en el interior del país.
Esta iniciativa, similar a la implementada en febrero de 2025 para la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y su Conurbano Bonaerense, apunta a fortalecer la infraestructura energética nacional.
Para muchos analistas, esta medida es vista como un paliativo frente a las recurrentes crisis eléctricas que padece el país, resultado de una inversión insuficiente en las últimas décadas. La desinversión en la Argentina ha afectado principalmente al sistema de transporte de energía, especialmente las líneas de alta tensión. Aunque la generación instalada sea a menudo insuficiente, puede ser complementada con importaciones.
Disparidad en la asignación de recursos energéticos
Un punto relevante es que la capacidad que el gobierno de Javier Milei ha decidido contratar para el interior del país (700 MWh) es ligeramente inferior a los 713 MWh que pronto tendrá el Área Metropolitana de la Ciudad de Buenos Aires. El AMBA, en términos de demanda eléctrica, representa el 38,27% del total nacional.

Esto significa que para el 61,73% restante de la demanda energética, se contratarán 700 MWh. Es importante aclarar que la denominación «AlmaSADI» refiere exclusivamente a «Almacenamiento».
Distribución regional de la capacidad de almacenamiento
La Resolución 50/2026 del Ministerio de Economía-Secretaría de Energía de la Nación hace referencia a «regiones» sin especificar las provincias. Sin embargo, se prevé que de los 700 MWh de reserva en baterías para el interior, 220 MWh se asignarán a Santa Fe para ser compartidos con Entre Ríos en caso de emergencia. A modo de comparación, la Central Brigadier López, ubicada en el Parque Industrial de Sauce Viejo, puede generar actualmente 250 MWh.
El documento, firmado por María del Cármen Tettamanti, no detalla la ubicación exacta de los puntos de instalación de estas súper baterías, mencionando únicamente «nodos» y «regiones eléctricas». Además, establece los procedimientos para que la Compañía Administradora del Mercado Mayorista pueda disponer de este respaldo cuando la generación o el transporte sean insuficientes. CAMMESA es la entidad encargada de operar las máquinas generadoras de megavatios, gestionando un sistema online y permanente que exige fiabilidad.
Según los informes anuales y las estadísticas presentadas, la Provincia de Santa Fe y Entre Ríos integran la Región Litoral, que en verano concentra más del 12% de la demanda nacional. Otras asignaciones incluyen 150 MWh para la extensa Buenos Aires (aún sin su Conurbano) y la misma cantidad para Cuyo (Mendoza, San Luis y San Juan).
La Región Centro (presumiblemente Córdoba y Santiago del Estero) contará con 100 MWh, mientras que La Pampa (sumando probablemente otras provincias del sur) recibirá 50. En el NOA (Noroeste Argentino) se destinarán 120 MWh, y en el NEA (Noreste del País), 250 MWh. Cabe destacar que las provincias del NOA, con ciudades como Tucumán y Salta, disponen de gas natural para calefacción invernal, a diferencia de las del NEA. Adicionalmente, la amplitud térmica diurna-nocturna es mayor en el NOA durante el verano.
La Empresa Provincial de la Energía de Santa Fe es la tercera en demanda a nivel nacional, superada solo por Edenor y Edesur del AMBA. Surge la interrogante de si los 220 megavatios serán suficientes para santafesinos y entrerrianos ante una eventual crisis en el SADI (Sistema Argentino de Interconexión).
Justificación técnica y costos del almacenamiento energético
Los considerandos de la resolución explican que el desarrollo de las baterías de litio permite el almacenamiento de energía para asistir puntualmente «los nodos o regiones» en situaciones críticas de picos de demanda. Aunque la resolución no emplea el término «parche», sí reconoce que esta es una solución transitoria hasta que se realicen inversiones de fondo en el sistema, las cuales parecen aún lejanas.
El texto oficial argumenta que «la integración progresiva de sistemas de almacenamiento de energía resulta necesaria para alcanzar el objetivo de una matriz de energía eléctrica más limpia y eficiente». Asimismo, señala que «las condiciones de abastecimiento en ciertos nodos críticos y regiones eléctricas requieren la incorporación de oferta que mejore las condiciones de operación de esas áreas del SADI (Sistema Argentino de Interconexión) incorporando oferta confiable, flexible y de módulos adecuados para la red en tanto se desarrollen las ampliaciones de transporte en Alta Tensión».
Se añade que estos «sistemas de almacenamiento de energía permitirían cubrir requerimientos de capacidad de corta duración y aportar servicios de reserva de rápida respuesta» para «evitar Energía No Suministrada (ENS) ante ciertos cortes por fallas en la red de transporte que alimenta la zona (ejemplo, falla e indisponibilidad en una línea)».
Se prevé que AlmaSADI no solo pospondrá la necesidad de obras de ampliación del sistema de transporte, evitando saturaciones por superar límites de carga, sino que también, gracias a su escalabilidad, incidirá directamente en las inversiones necesarias para acompañar el crecimiento real de la demanda eléctrica y las solicitaciones asociadas al equipamiento de transporte preexistente.
Sin embargo, el gobierno, que en sus discursos confiaba en el desarrollo de redes de alta tensión por parte de la iniciativa privada, debe finalmente subsidiar con recursos de todos los usuarios una energía que, ante emergencias, estará disponible rápidamente pero a un costo significativamente mayor: costará 20 dólares extra por MWh.
Las baterías podrán proveer energía durante aproximadamente cuatro horas consecutivas, con un límite de adjudicación por su energía almacenada de hasta 12.500 dólares por mes. Recién en 2037, una vez amortizada la inversión, los proveedores de energía almacenada equipararán sus precios por megavatio con los del mercado mayorista, que son considerablemente más bajos.
