El Niño: nueva advertencia por fenómeno fuerte y riesgo de lluvias extremas para Santa Fe

Un informe técnico del centro de monitoreo meteorológico y climático (cmmc-sat) encendió las alarmas en nuestra región del litoral. Anticipa la posible consolidación de un evento de el niño de fuerte intensidad hacia el último tramo de 2026 y comienzos de 2027, con un impacto directo en la ciudad de santa fe y toda su zona de influencia.

Este documento coincide con lo que ya plantean distintos modelos climáticos internacionales, elaborados por expertos del centro europeo de previsiones meteorológicas a medio plazo y de la administración nacional oceánica y atmosférica de estados unidos (noaa).

El fenómeno y su proyección

De acuerdo con el cmmc-sat, y basándose en proyecciones de modelos internacionales como noaa e iri, la probabilidad de que este fenómeno se desarrolle supera el 95% para el último trimestre del año. Incluso, podría alcanzar un pico cercano al 99% entre noviembre y enero. Se espera una transición rápida desde las condiciones neutrales que vivimos actualmente, comenzando a evidenciarse durante el invierno de 2026 y consolidándose de lleno en la primavera.

Más lluvias y tormentas intensas para santa fe

Para nuestra capital provincial, el principal efecto que se espera es un aumento muy marcado de las precipitaciones. El informe advierte que podríamos registrar lluvias persistentes con acumulados que «pueden duplicar o triplicar las medias históricas mensuales».

Fenomeno Niño 2026-2027-(abril-2026) by El Litoral

Esto se daría por la combinación del calentamiento del pacífico y un atlántico mucho más activo. En este escenario, la ciudad y el área metropolitana quedarían expuestas a tormentas más frecuentes y severas, con la posibilidad de caída intensa de agua en cortos períodos, ráfagas de viento, actividad eléctrica y posibles episodios de granizo.

Riesgo hídrico: anegamientos y crecida del paraná

Uno de los puntos más sensibles para santa fe es el riesgo hidrológico. El documento señala una «alta probabilidad» de crecidas en la cuenca del río paraná, alimentadas por lluvias excesivas en regiones aguas arriba, como el sur de brasil y la cuenca del iguazú. A nivel local, la repetición de lluvias podría saturar nuestros suelos, disminuyendo su capacidad de absorción y aumentando el escurrimiento superficial.

Esto se traduce en un mayor riesgo de anegamientos, tanto en los barrios urbanos como en las zonas periurbanas y rurales de la ciudad.

El cigarro negro en el cielo, cuando llega la tormenta. Archivo

Un factor clave: el océano atlántico

El informe destaca especialmente el papel del atlántico sur, en particular del denominado anticiclón de santa elena, como proveedor de humedad. Según detallan los especialistas, la interacción entre ambos océanos puede potenciar un «canal» de aire cálido y húmedo hacia nuestra región, lo que alimenta los sistemas de tormentas.

Este acople, explican, es el que históricamente estuvo presente en los grandes eventos de inundación del sistema río paraná en santa fe, como los trágicos episodios de 1983, 1998 y 2016.

Qué hacer: un escenario para la prevención

Si bien aún faltan meses para la posible consolidación de este fenómeno, los expertos advierten que la señal climática es «contundente». El escenario proyectado configura un contexto de «alta peligrosidad meteorológica» para la provincia.

En ese marco, recomiendan seguir de cerca la evolución de los pronósticos y, fundamentalmente, fortalecer las acciones de prevención. Esto es clave en una ciudad como santa fe, históricamente vulnerable a eventos hídricos extremos.


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