Atlético Rafaela y un parate que le viene muy bien
La suspensión del fútbol le dará al entrenador Walter Otta la posibilidad de corregir falencias en el funcionamiento del equipo para intentar superar la irregularidad que lo persigue y empezar a mostrarse confiable.

Descanso obligado

La suspensión del fútbol le dará al entrenador Walter Otta la posibilidad de corregir falencias en el funcionamiento del equipo para intentar superar la irregularidad que lo persigue y empezar a mostrarse confiable.

Juan Carlos Scalzo

Con la visita del próximo domingo al Gimnasia de Jujuy, la Crema iba a dejar atrás el primer tercio de una competencia en la que, hasta aquí, los momentos de mal juego superaron ampliamente a los que provocaron alguna ilusión en su gente.

A pesar de ello, en la tabla de posiciones de su zona tiene una mejor imagen que la que ha lucido dentro del terreno de juego en estas 10 primeras fechas, gracias a una seguidilla de tres victorias consecutivas, en la que no hizo demasiados méritos, pero fue efectivo y le alcanzó para una buena cosecha.

Actualmente, el cuadro rafaelino ocupa la sexta ubicación del grupo B, con 14 puntos y, si bien lo separan 7 unidades del líder, Güemes de Santiago del Estero, está a solo una unidad del cuarto puesto, lugar hasta el que se clasifica para jugar el reducido por el segundo ascenso a la Liga Profesional. El otro lo disputarán los primeros de cada zona.

Atlético no arrancó con el pie derecho el campeonato y cayó goleado (2-4) en San Juan por San Martín y luego dejó una pobre impresión futbolística al abrochar cuatro empates al hilo, todos por 0-0. En este tramo, lo único que se pudo rescatar fue haber mantenido el arco sin goles. En todos los demás no llegó ni al aprobado y estas pobres actuaciones dispararon la primera tanda de cuestionamientos hacia el ciclo Otta en lo que va del año.

La suerte cambió en las paradas siguientes porque en la fecha siguiente el Celeste goleó a Almagro, luego de un primer tiempo que terminó 0-1 y fue dominando ampliamente, pero en una ráfaga del complemento, y con muy buena puntería, lo dio vuelta y anotó cuatro tantos. Después, viajó a Santiago del Estero y se dió el gusto de tumbar a Güemes, que llegaba como puntero e invicto, y aunque el local tuvo el dominio absoluto durante los 90 minutos los rafaelinos tuvieron 100% de efectividad y ganaron 2 a 0. El tercer triunfo se dio en barrio Alberdi contra Deportivo Morón (3-1) en un partido muy chato, pero la eficacia en el arco contrario hizo la diferencia para el local. Luego, en el noveno capítulo, jugó su mejor partido y, paradójicamente, cayó derrotado (0-2) por Ferro, en Caballito. Finalmente, en la presentación anterior volvió a la normalidad y empató en Rafaela con el menesteroso Tristán Suárez, dejando nuevamente un signo de pregunta a la hora de responder para qué está este Atlético en esta temporada.

Con estos antecedentes, el duelo con el Lobo jujeño iba ser importante porque tanto el desempeño como el resultado iban a estar sobre el tapete para valorar la gestión Otta, que de un tiempo a esta parte recibe críticas y elogios por igual. Una victoria con buen juego, a la vez que acomodaría a la Crema en el lote de vanguardia de su zona, sería indicio que lo bueno hecho contra el verdolaga no fue un espejismo y el equipo puede ser competitivo, pero una derrota, cualquiera sea la manera en que se dé, sin duda que reavivaría los reproches hacia el cuerpo técnico. La igualdad prolongaría el interrogante que es, hoy por hoy, el elenco de la Perla del Oeste y más de uno se empezaría a poner intranquilo a pesar de que va a faltar mucho para que concluya el torneo.

A esta altura, se puede afirmar que lo más rescatable de Atlético ha sido la eficacia de los atacantes y de los volantes con llegada, quienes casi siempre se las tuvieron que arreglar solos para llegar al gol, porque los del medio no generan nada para adelante y es poco lo que han aportado en la faz defensiva. La última línea sigue sin ser una garantía y está lejos de poder convertirse en la plataforma para que Atlético se pueda ir armando y progresando.

En síntesis, es muy poco lo que mostró hasta aquí el equipo de Otta si es que ambiciona pelear por los premios mayores del campeonato y ya es tiempo de pegar un volantazo y dar los primeros pasos para transformarse en un equipo sólido o, al menos de tener una idea clara de lo quiere hacer en la cancha.

Para conseguirlo este receso al que obliga la pandemia debería ser bisagra para que la reanudación de la actividad encuentre a la Crema en su mejor forma para ir en busca de protagonismo, porque de lo contrario comenzará a quedar relegado en la pelea.


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