Un violento episodio se registró en la tarde del lunes en el corazón del barrio Candioti de la ciudad de Santa Fe. Minutos después de las 18.30, una nena de tan sólo 5 años fue atacada por un perro de raza pitbull que la mordió en el rostro.
El incidente ocurrió en la cuadra de Chacabuco al 2300, en una zona muy transitada y residencial.
Padre e hija en peligro
Según informaron fuentes policiales, en el momento del ataque la niña se encontraba junto a su padre, quien además llevaba en brazos a su otro hijo, un bebé de 9 meses.
Al ver que el perro se abalanzaba sobre la pequeña, el hombre intentó defenderla con una patada, lo que desató un forcejeo en cual también él terminó con una lesión en una pierna y su ropa desgarrada. Por fortuna, el bebé no sufrió heridas.
Testimonio de la madre
En diálogo con la policía, María, madre de la menor, relató con angustia: “Fue un momento desesperante. El perro apareció de la nada. Mi marido reaccionó como pudo, tenía al bebé en brazos… Podría haber sido peor. Agradezco que mi nena está bien y que no pasó a mayores, pero alguien tiene que hacerse cargo».
La mujer acompañó a su hija al Hospital de Niños Orlando Alassia, donde fue atendida por la médica de guardia, quien confirmó que la mordida en la mejilla derecha era superficial. La niña fue dada de alta sin necesidad de intervención quirúrgica.
«La atacó directamente»
Martín, el papá de la menor, relató lo sucedido: «Estábamos en la vereda, frente al bar de calle Chacabuco. Le estábamos dando una botellita de agua a Josefina, mi hija de 5 años. Ni lo vimos venir. Yo estaba de espaldas y el perro, que venía sin bozal, se le tiró encima directamente. Fue en cuestión de segundos».
Martín intentó reaccionar para evitar una tragedia mayor. «Le di una patada para que la suelte y volvió a atacar. Yo tenía a Bautista, el bebé, en brazos. El perro lo alcanzó a morder en la zona del pañal, que por suerte lo protegió. Si no, estaríamos hablando de otra cosa».
El padre criticó con dureza al dueño del animal, no sólo por llevarlo sin bozal, sino también por su actitud posterior: «Se fue como si nada. Me dijeron después que hasta tuvo una actitud soberbia. Decía que no le había hecho nada al bebé».
Parte médico
La niña fue trasladada de inmediato al Hospital de Niños Orlando Alassia, donde fue atendida por el equipo de guardia.
El Dr. Pablo Ledesma, director del nosocomio, informó: «La paciente ingresó lúcida, activa, con una herida en parte del rostro y cuero cabelludo. Fue valorada por el clínico y el cirujano de guardia. Se realizaron curaciones, se aplicaron medicamentos según el carnet de vacunación, se dieron signos de alarma y se la externó».
Intervención policial y de la Brigada Ecológica
Al lugar se hicieron presentes efectivos de la Policía y personal de la Brigada Ecológica, que quedaron a cargo del procedimiento. Una oficial de policía, junto con el móvil, aguardaba para proceder con el traslado del animal agresor y su dueño hacia la Seccional 1ra.
En tanto otra uniformada entrevistó a la madre de la menor, quien relató lo sucedido y confirmó que fue un perro pitbull el responsable de las lesiones.

Investigación en curso
El caso quedó en manos de la Seccional 1ra, donde se evaluarán las medidas a seguir con respecto al animal y la responsabilidad de su dueño.
El hecho reabre el debate sobre la tenencia responsable de mascotas, especialmente de razas potencialmente peligrosas.
Datos que alarman
Según cifras del Ministerio de Salud provincial, en Santa Fe se registran al menos 900 casos anuales de mordeduras de perros, de los cuales un 7% corresponde a razas consideradas potencialmente peligrosas, como el pitbull, el rottweiler o el dogo argentino.
La legislación actual exige que este tipo de animales sean paseados con correa, bozal y bajo estricto control de sus dueños. Sin embargo, el incumplimiento es frecuente, especialmente en espacios públicos sin fiscalización.
Una vez más, el mismo debate
Este episodio, como tantos otros, vuelve a poner sobre la mesa la discusión sobre la tenencia responsable de mascotas y la necesidad de políticas públicas más firmes para evitar que hechos de este tipo se repitan.
En este caso, gracias a una reacción rápida y una cuota de suerte, no estamos lamentando una tragedia. Pero no todos los días terminan con ese saldo.
