El último viernes de marzo se inauguró en Concordia la muestra “60 años, 60 obras”, una propuesta que ofrece el Museo de Artes Visuales, que durante este 2025 celebra la sexta década.
La muestra ofrece una curaduría especial con trabajos de artistas que han dejado su huella en el acervo patrimonial del MAV. Entre ellos se encuentran Ricardo Ajler, Gabriel Álvarez, Eleonora Burry, Héctor Raúl Ramos, Laura Mulhall Girondo, Graciela Genovés, Federico Freixas, Lisandro Pierotti, Martín Escubet, Enrique Abeledo y Santiago Raffo.
Con entrada libre y gratuita, el público puede disfrutar de una selección de piezas que abarcan diversas técnicas y estilos, en un recorrido visual y emocional que permite dimensionar la riqueza y evolución del arte en Concordia. Por eso lo definen como “un repaso de la historia de la ciudad” y aseguran que quienes asistan podrán ver “los tesoros del MAV”.
Según anunciaron, estará abierta a todo el público de lunes a viernes de 7 a 13 y de 14 a 20, los fines de semana y feriados de 14 a 20, durante tres meses, ya que la idea de los organizadores es que sea visitada por delegaciones de escuelas e instituciones. Quienes asistan pueden solicitar una visita guiada en la que contarán con una persona que explicará las obras e invitará al debate.
Durante la apertura de la muestra hubo un salón colmado. Los organizadores propusieron un brindis, tras un breve discurso en el que hicieron referencia a la importancia del arte en la ciudad y a la necesidad de seguir apostando a hacerlo crecer, a través de las políticas de Estado.
RELATAR DESDE EL ARTE
La propuesta, tal como mencionaron durante las promociones, es exquisita y variada. Las obras no siguen un hilo ni se detienen a narrar a través de un solo género, sino que invitan a interpretar y encontrar sentido desde la mirada de cada concordiense, sin dejar de lado la identidad de la ciudad.
Hugo Musser es el director del Museo de Artes Visuales. Dialogó con Mirador Entre Ríos acerca de las seis décadas del lugar, de la celebración y de lo necesarias que resultan las políticas para seguir acercando a las personas al arte. “En tiempos en los que es difícil encontrar motivos para celebrar, nosotros lo encontramos y con esta muestra generamos también una relación con quienes disfrutan del arte”, señaló.
Sobre los comienzos del museo y lo que podrán observar quienes visiten la muestra, contó: “El museo en realidad se creó en el año 1947 como Museo de Bellas Artes, pero la fecha que tomamos nosotros para este festejo es el momento en que se institucionaliza el museo, que fue en el año 1965. Los tesoros del MAV son los que vamos a poder ver en esta muestra. Entre otras cosas, la primera obra del museo: La famosa ‘La tormenta’, de Fernández Navarro, pero también podrán ver la última obra que ingresó al museo a través del salón nacional del bicentenario, que premiamos el año pasado: ‘Experiencias en el pabellón B’, de Santiago Raffo”.
LAS OBRAS
–¿Cómo fue la selección?
–Hubo un montón de parámetros, entre ellos el género. También queríamos hacer un relato entre la abstracción, el género clásico, el costumbrismo y también exponer algunas obras que nunca vieron la luz en el museo, entre ellas una donación importantísima que hizo el artista porteño Mauricio Nissero, que es una serie que se llama “Dichos populares”. Es un político que consta de 20 piezas en serigrafía, aunque él es dibujante lo hizo de esa manera, así que lo enmarcamos y creo que será una de las vedettes de la muestra. También tenemos una obra inédita de Eleonora Burry, una pintura de gran formato, que participó del salón en 2017 y por gestiones del museo conseguimos que la donara. Además de esto nos tomamos el atrevimiento de incorporar muchos ensayos críticos de obras, así que la gente no solamente verá las obras sino también estos textos. También tenemos una propuesta que se llama “En 60 palabras” en la que describimos las obras en un ejercicio literario en esa cantidad de palabras, justamente.
–¿Hay una obra por cada año del museo?
–No, porque aquella colección inicial tuvo pocas obras, unas 15 o 20. Luego el museo quedó en una pausa y el mayor aporte que tiene el lugar de manera contundente se dio a través del Salón del Bicentenario. Fue una política de adquisición, de Estado, de cultura para Concordia. Sin el Salón del Bicentenario el museo cambia de lógica.
Hace muchos años la Asociación Internacional de Museos estableció el paradigma de que los museos no debían ser más mausoleos, no lo tomamos al pie de la letra, pero de alguna manera tratamos de proyectar esa idea en la sociedad, que no entiendan que en los museos solamente se guardan cosas. Los museos están para repensar a los artistas, interpretar la realidad a través de las obras de arte.
–¿Hay Salón del Bicentenario entonces este año?
–No puedo decir que tenga la confirmación a ciencia cierta, pero creo que habrá. Estará dedicado al dibujo. La frutilla del postre es que este año llega a los 15 años, y la verdad es que llegar a esa cantidad de años de un salón nacional en una ciudad como Concordia es un hito enorme.
RECLAMO
El museo es un protagonista de la cultura de la ciudad, así que la gente puede aprovechar a acercarse a la muestra que proponen, pero esta celebración también es una oportunidad de hacer público un pedido que los integrantes del museo tienen hace años: recuperar el edificio completo.
El lugar está funcionando en la planta alta de una construcción que antes era toda dedicada a las obras, pero que desde hace algunos años se convirtió en la sede de la Secretaría de Cultura y desplazó el museo hacia arriba, haciendo un poco más difícil el acceso.
“Queremos que nos devuelvan el edificio, ya que tenemos 600 obras en la colección con las que podemos contar infinidad de historias a la población, pero nos falta espacio para llevar a cabo los proyectos, para tener un buen lugar de conservación. Este es un reclamo que tenemos hace años y tal vez ahora, con tantas visitas y tantas celebraciones, puedan verlo y darnos una respuesta”, aseguró el director.
