La situación del transporte público en Paraná sigue siendo compleja y, su futuro, totalmente incierto. En el último tiempo, el sistema sufrió grandes modificaciones y en febrero el municipio abrió la licitación del servicio y a comienzos de abril se arrancó con la evaluación de los interesados. Allí se presentaron tres empresas: ETACER S.R.L., Transporte San José S.A. U.T. y Micro Ómnibus Saavedra Sataci.
En su momento, el jefe de Gabinete de la Municipalidad, Santiago Halle, había manifestado: “Que se hayan presentado tres empresas para competir en igualdad de condiciones pone en valor la confianza hacia la gestión municipal”. Sin embargo, esto parece haber cambiado rotundamente y la confianza hacia la gestión municipal por parte de una de las empresas pareciera haberse derrumbado.
Este martes por la noche, la empresa Micro Ómnibus Saavedra Sataci, perteneciente al Grupo ERSA que actualmente domina el servicio, se bajó de la licitación. Mediante un comunicado realizaron fuertes denuncias contra la gestión municipal y los señalaron como responsables en el deterioro del servicio de colectivos.
“El Gobierno Municipal no ofrece garantías de sustentabilidad y sostenimiento de la ecuación económica del contrato”, señalaron desde la parte empresaria. Informaron que la inversión para dotar al sistema de 86 buses 0km y la infraestructura requerida es de U$S 17.415.000.
Sostuvieron que “los pliegos de la licitación en curso no hacen más que modificar injustificadamente las reglas de juego de la actividad, imponiendo a las actuales concesionarias el pago de las indemnizaciones a los trabajadores”. Manifiestan que “dicho rubro no formó parte de la estructura de costos del servicio”.
En cuanto a las tarifas, “los pliegos licitatorios tampoco aseguran que se cumplirán las condiciones de la determinación”, por lo que los ingresos de las concesionarias quedaría a definición del municipio, según lo expresado.
Cuestionamientos al municipio
Luego realizaron una fuerte denuncia: “Durante todo el período de ejecución de la actual concesión -y particularmente en los últimos dos años- la Presidencia municipal ha mantenido un pertinaz incumplimiento al contrato de concesión y el marco regulatorio, impidiendo deliberadamente que las concesionarias perciban la retribución allí establecida”.

En este marco, señalan que por la falta de cumplimiento del acuerdo, el usuario salió perjudicado y “ha visto como el servicio se ha ido deteriorando por la imposibilidad de realizar las inversiones necesarias a causa de los incumplimientos contractuales de la Municipalidad de Paraná”.
Cambios en el sistema
En el último tiempo, el servicio de transporte público en Paraná tuvo grandes modificaciones. En un primer paso, se dividió al servicio en dos: Urbano y Área Metropolitana. Allí se dividieron las tarifas, imponiendo un boleto más caro para aquellas líneas que unían a Paraná con localidades como Oro Verde, San Benito, Sauce Montrull y Villa Fontana y Colonia Avellaneda.
Luego de que el municipio paranaense manifestara la dificultad de sostener el servicio metropolitano, le Gobierno Provincial se hizo cargo de las líneas 22, 20, 4, 17, 12, 6 y 15. Ese fue un quiebre importante en el sostenimiento del servicio. Entre paros y reclamos por falta de pagos, el sistema siguió el camino que ya se observaba: deterioro de las unidades, paradas en mal estado y malas frecuencias.
En enero se realizaron cambios en los recorridos con el objetivo de “optimizar el servicio y las frecuencias». De esta manera, las líneas 1, 2, 3, 8, 9, 10 y 16 se vieron modificadas sustancialmente. En febrero el inicio de la licitación abría un nuevo horizonte al complejo problema del servicio de transporte público. Luego de las recientes novedades y la retirada de ERSA se abre, nuevamente, la pregunta sobre su futuro.
