Jorge Antonio Benegas, uno de los engranajes más relevantes dentro de la estructura criminal de Esteban Lindor Alvarado, volvió a ser detenido en las últimas horas. El operativo se realizó en su residencia de Maistegui al 2700, en Funes, donde efectivos de la División Unidad Operativa de Investigaciones Especiales de la Policía Federal lo sorprendieron tras comprobarse que había violado reiteradamente su arresto domiciliario.
La orden de detención fue emitida por el juez de Garantías Carlos Vera Barros. Benegas no solo arrastraba una condena en un juicio abreviado como miembro de la asociación ilícita liderada por Alvarado, actualmente condenado a perpetua, sino que además estaba procesado en una causa paralela por lavado de activos vinculados al narcotraficante peruano Julio Rodríguez Granthon.
La mansión de Funes ya había sido allanada en 2019, en el marco de los procedimientos que desenmascararon su rol como pieza clave en el manejo financiero de la organización narco. En ese mismo expediente, también había sido condenada su esposa, Valeria Nasca, a tres años de prisión, aunque en mayo de 2023 fue asesinada a balazos en su domicilio de Liniers al 2600.
La investigación federal sostiene que Benegas funcionaba como puente para blanquear fondos provenientes del narcotráfico de Granthon, actualmente detenido en el penal de Marcos Paz. Para ello utilizaba una empresa de transporte como pantalla que, según las pesquisas, servía de fachada para operaciones millonarias.
Durante los procedimientos en esta causa, la Policía Federal secuestró autos de alta gama, un camión, motos, acoplados y cuatriciclos, evidencias del poder económico que había acumulado. Con la nueva detención, la Justicia federal deberá definir los pasos a seguir en un caso que exhibe la persistencia de redes criminales entrelazadas en Rosario y su zona de influencia.
