Un festival de exhibiciones aéreas en el Aeroclub de Bell Ville, Córdoba, terminó en tragedia. En la tarde del sábado, una avioneta biplaza se desplomó al despegar, impactó contra la pista y se incendió, provocando la muerte del piloto y su acompañante. Uno de ellos era oriundo de Villa Cañás, Santa Fe.
El incidente ocurrió durante un festival aéreo que se desarrollaba este fin de semana en Bell Ville. La aeronave había participado de espectáculos de acrobacias y se preparaba para despegar cuando presuntamente “entró en pérdida de sustentación” al levantar vuelo. Luego cayó sobre la pista, se incendió al impactar, y los dos ocupantes perdieron la vida en el acto.
Las víctimas fueron el piloto Mariano Latuf Zeballos, oriundo de Villa Cañás (provincia de Santa Fe). Además de su actividad como piloto, trabajaba como DJ en distintos eventos. Y el acompañante/copiloto era Ricardo Ferrer, nacido en Alpachiri (La Pampa), aunque vivía en Ascensión, provincia de Buenos Aires.

Investigación
La fiscalía de Bell Ville, con el fiscal Nicolás Gambini, intervino de inmediato, preservando la escena del accidente hasta que arribaron autoridades federales. También participa la Junta de Seguridad en el Transporte.
Las primeras hipótesis apuntan a alguna combinación entre falla mecánica, error de maniobra o condiciones externas que podrían haber provocado la pérdida de sustentación desde el despegue.
A raíz del accidente, se suspendió la jornada final del festival aéreo prevista para el domingo. No se definió aún una reprogramación.
El siniestro dejó consternada a la comunidad aeronáutica y a los vecinos de Villa Cañás, que lamentan la pérdida de Mariano Latuf Zeballos y Ricardo Ferrer. Mientras la investigación busca esclarecer las causas exactas del accidente, la tragedia subraya los peligros que implican los vuelos acrobáticos y la necesidad de reforzar protocolos de seguridad en eventos de este tipo.
