Las principales Bolsas de Cereales y de Comercio del país expresaron su apoyo a la decisión del Gobierno Nacional de eliminar los Derechos de Exportación (DEX) para cereales y oleaginosas hasta el 31 de octubre, según lo establecido por el Decreto 682/25. Consideran esta medida como un paso positivo para el sector agropecuario, clave para la economía nacional. La medida impacta directamente en la rentabilidad del campo y se espera que tenga un efecto positivo en las economías regionales.
DEX: un impuesto distorsivo
Desde las entidades bursátiles se argumenta que la eliminación de las retenciones, calificadas como un «impuesto distorsivo», es fundamental para impulsar el potencial productivo de la agroindustria argentina.

Se espera que esta medida genere un impacto positivo en la creación de empleo, el desarrollo económico y el ingreso de divisas, cruciales para fortalecer las reservas del Banco Central de la República Argentina (BCRA) y estabilizar el tipo de cambio, en un contexto de alta inflación. Este ingreso de dólares también podría influir en las políticas de la AFIP y en las negociaciones de la Nación con organismos internacionales de crédito.
Horizonte de previsibilidad a largo plazo
Si bien las Bolsas celebran la medida, solicitan al Gobierno Nacional que, una vez que la situación económica lo permita, se implementen reducciones permanentes de los DEX. Esto, según argumentan, brindaría un horizonte de previsibilidad a largo plazo para el sector, incentivando las inversiones y contribuyendo al crecimiento sostenido de la producción agropecuaria en las provincias.
La previsibilidad es un factor clave para el campo, que necesita planificar sus cosechas y su estrategia comercial a largo plazo. Firman el documento las bolsas de Santa Fe, Rosario, Córdoba, Entre Ríos, Chaco, Buenos Aires y Bahía Blanca.
