El equipo de investigación del Centro de Estudios Interdisciplinarios en Antropología (CEIA) de la Facultad de Humanidades y Artes de la Universidad Nacional de Rosario (UNR), en colaboración con el Instituto de Estudios Críticos en Humanidades (IECH-CONICET), lleva más de dos décadas abocado a la exploración arqueológica y paleontológica en el sur de Santa Fe, específicamente en las lagunas del departamento General López.
Uno de sus trabajos más recientes se concentra en Villa Cañás, un territorio que ya había sido objeto de estudio entre 2002 y 2004, y que se retomó este 2024 con el respaldo de la Dirección de Cultura y Educación municipal, a cargo de Josefina Castro. En esta nueva fase, liderada por los docentes e investigadores Juan David Ávila y Mariela Gallego, el equipo focalizó sus labores en la Laguna Grigera y en Las Encadenadas, ambas próximas al balneario municipal.

Los especialistas continúan actualmente el análisis de los materiales recuperados tanto en Villa Cañás como en el laboratorio de la UNR. Parte de estas evidencias, que confirman la presencia de antiguas sociedades cazadoras-recolectoras, se exhibe en una muestra abierta al público en el hall del Centro Cultural de Villa Cañás.
Valiosos hallazgos arqueológicos y paleontológicos
Los investigadores señalaron que, “antes del inicio del período lluvioso, pudimos recorrer la Laguna Grigera y, en particular, Las Encadenadas, donde hallamos materiales arqueológicos y paleontológicos de gran interés”. Entre los restos identificados sobresalen huesos de fauna que habitaba la zona hace miles de años, como guanaco, venado de las pampas, ñandú y armadillos (peludo, mulita), especies que hoy ya no se encuentran en la región debido a la agricultura intensiva y los cambios climáticos. También se recuperaron evidencias de megafauna extinta, incluyendo Equus, Paleolama y Macrauchenia, junto con diversos artefactos líticos: cuchillos, puntas de proyectil, raederas, raspadores, bolas de boleadora, molinos y morteros.
Además, se encontraron fragmentos cerámicos que corresponden a vasijas, ollas y contenedores, así como restos óseos humanos dispersos, actualmente en proceso de análisis por parte de los especialistas. El sector con mayor concentración de estos hallazgos se localiza en el norte de Las Encadenadas, y se complementa con otros sitios relevantes de la región, como la Laguna El Doce (cercana a San Eduardo) y Melincué.
Objetivos y marco del proyecto
El objetivo principal de este proyecto es reconstruir la organización social, tecnológica y simbólica de las comunidades que habitaron los ambientes lagunares de Villa Cañás, así como los cambios climáticos y paisajísticos que se produjeron durante el Holoceno. Ávila y Gallego destacaron que “buscamos visibilizar la presencia milenaria de los pueblos originarios y sus vínculos con sociedades indígenas, criollas e inmigrantes europeos, entendiendo cómo se construyeron las prácticas sociales a lo largo del tiempo”.

Este estudio se inscribe en el proyecto mayor denominado “Investigaciones arqueológicas de grupos cazadores-recolectores que habitaron en los ambientes lagunares del sur de Santa Fe”, acreditado en la Secretaría de Ciencia y Tecnología de la UNR y autorizado por el Ministerio de Cultura de la Provincia, bajo la Ley Nacional N° 25.743 de Protección del Patrimonio Arqueológico y Paleontológico. Para el año 2025, el equipo ya obtuvo un nuevo financiamiento provincial que permitirá continuar las tareas en Villa Cañás, bajo el título “Encadenando Pasados. Investigaciones arqueológicas en las Lagunas Las Encadenadas de Villa Cañás”.
Evidencias de una ocupación milenaria
Los registros arqueológicos disponibles sugieren una ocupación humana que se extiende por miles de años, lo cual evidencia complejos sistemas sociales y una profunda adaptación al entorno. La ocupación más antigua documentada en la provincia corresponde a la Laguna El Doce, cercana a San Eduardo, con una antigüedad estimada en unos 9.000 años AP (Antes del Presente). Otros sitios, como Melincué, presentan registros que datan de hasta 7.000 años AP.
Durante el Holoceno tardío (los últimos 3.500 años), se identificaron nuevos asentamientos en lagunas como Las Marías (Villa Cañás), Las Lágrimas (San Eduardo) y Melincué. La similitud entre los materiales recuperados en estos sitios demuestra una expansión poblacional y una continuidad cultural en toda la región pampeana. Los hallazgos también revelan una dieta basada en guanaco, venado y ñandú, el uso de materias primas de la región de Tandilia para la confección de herramientas de piedra, y la fabricación de cerámicas y molinos con rocas provenientes de Córdoba y San Luis.
Desde 2002, el equipo ha llevado a cabo estudios sistemáticos en diversas lagunas del departamento, identificando concentraciones de materiales arqueológicos, enterramientos humanos y evidencias de múltiples actividades cotidianas, como la caza, la recolección, la manufactura de instrumentos y las ceremonias funerarias. Los investigadores remarcan que “consideramos que los ambientes lagunares fueron espacios estratégicos de asentamiento de los pueblos originarios durante milenios”, y proyectan futuras excavaciones sistemáticas en la zona.

Próximos pasos y agradecimientos
Si bien los análisis de laboratorio continúan, los resultados preliminares ya confirman que los materiales recuperados en Villa Cañás guardan una similitud notable con los de otros sitios del sur santafesino. El equipo tiene previsto realizar nuevos sondeos exploratorios y muestreos de sedimentos para identificar secuencias culturales y naturales más precisas, con el fin de evaluar el potencial del sitio para futuras excavaciones de mayor envergadura.
A modo de cierre, los investigadores expresaron su agradecimiento por “el compromiso de las comunas y municipios, en especial a la Municipalidad de Villa Cañás, por su apoyo y preocupación por la preservación del patrimonio cultural y natural”. También resaltaron la participación activa de los vecinos, quienes “nos brindan su cariño y entusiasmo, haciéndonos sentir parte de la comunidad. Las investigaciones se construyen de manera colectiva, en diálogo con escuelas, museos y centros culturales, fortaleciendo una historia regional que comenzó, ni más ni menos, hace miles de años”.
El equipo de investigación
El equipo de trabajo está integrado por Juan David Ávila (director del proyecto «Encadenando Pasados»), Mariela Gallego, Carolina Píccoli y Carolina Barboza. Además, colaboran activamente estudiantes avanzados de la carrera de Antropología de la UNR, quienes realizan allí sus primeras prácticas de campo y laboratorio.
