La última competencia del año le pintó una enorme sonrisa a Catalina Turienzo, que volvió a escribir su nombre entre las mejores del planeta. La joven kiter, representante del Club Náutico Paraná y entrenada por el paranaense Federico Aguilar, se consagró bicampeona mundial Sub 21 de Fórmula Kite, tras imponerse con autoridad en Praia da Vitoria, Azores, Portugal.
Con apenas 19 años, Turienzo reafirmó su jerarquía en la disciplina que combina la precisión de la vela con la velocidad extrema del kitesurf, y volvió a dejar en claro que lo suyo no es casualidad: talento, constancia y una mentalidad de acero.
“Fue una lucha constante, pero me esforcé hasta el final y estoy muy contenta de que todo haya salido bien”, contó la bahiense, que desde hace tiempo se entrena junto a Aguilar, referente del kite en Paraná y uno de los pioneros en el desarrollo de esta modalidad en la región. La relación entre ambos excede el vínculo técnico: es una sociedad basada en la confianza, el respeto y una pasión compartida por el viento.
Turienzo, que combina su residencia entre Bahía Blanca y la capital entrerriana, es considerada una de las grandes promesas del deporte argentino rumbo a Los Ángeles 2028, donde la Fórmula Kite debutará como disciplina olímpica.
DOMINIO
En Azores, la argentina volvió a demostrar su nivel de élite. Finalizó la Opening Series en el primer lugar con 12 puntos netos (21 en total), producto de una campaña casi perfecta: (2.0), (2.0), 1.0, 1.0, 1.0, 1.0, 2.0, 1.0, 1.0, 1.0, 2.0, 1.0 y (5.0).
Esa regularidad le permitió clasificarse directamente a la gran final de la Medal Series, donde solo necesitaba una victoria para consagrarse, gracias a su ventaja inicial.
Allí, la turca Derin Atakan, su gran rival y amiga en el circuito, se quedó con la primera regata, pero Catalina respondió con una contundente actuación en la segunda, asegurando el título y repitiendo el logro alcanzado en Gizzeria, Italia, un año atrás.
“Atakan es una competidora increíble. Nos exigimos mutuamente y eso nos hace crecer”, señaló Cata tras la consagración. La polaca Karolina Jankowska completó el podio con la medalla de bronce. “Un título que me costó sangre, sudor y lágrimas, solo me sale decir gracias”, escribió la argentina en redes, tras una semana que la enfrentó a condiciones de viento y oleaje extremas.
CRECIMIENTO
En líneas generales, este 2025 fue para Turienzo un año de crecimiento deportivo y madurez personal. Arrancó la temporada con dos etapas del Sailing Grand Slam: el Trofeo Princesa Sofía, en Palma de Mallorca, donde fue 12ª, y la Semana Olímpica Francesa, en Hyères, donde finalizó 9ª.
En mayo alcanzó un logro histórico: fue cuarta en el Campeonato Europeo de Fórmula Kite, en Urla, Turquía, marcando el mejor resultado de una argentina en la historia de la categoría. Más tarde, en julio, repitió podio con la medalla de plata en el Europeo Juvenil, también en Gizzeria, Italia. En ese mismo mes participó de la cuarta fecha del Grand Slam Sailing, en Long Beach, Estados Unidos –sede elegida para los Juegos de Los Ángeles 2028–, donde se ubicó 11ª entre 19 competidoras.
Ya en octubre, cerró el Mundial de Fórmula Kite en Cerdeña, Italia, con un 18° puesto que la dejó con sabor a poco. “Definitivamente no fue la semana que esperaba, duele sabiendo lo mucho que me preparé y lo bien que me sentía”, reconoció entonces.
Sin embargo, lejos de abatirse, Catalina tomó aquel resultado como impulso. En Azores volvió a mostrar su mejor versión y, junto a Aguilar, demostró que la fórmula del trabajo en equipo sigue rindiendo frutos.
DE BAHÍA A PARANÁ, CON VIENTO A FAVOR
Catalina comenzó a navegar desde muy pequeña, influenciada por el entorno familiar y por su fascinación por el mar y el viento. A los 14 años ya competía en torneos nacionales, y poco después se vinculó con el circuito internacional de kite.
Su acercamiento a Paraná se dio a través del Club Náutico, donde encontró una base ideal para entrenar, además del acompañamiento técnico de Federico Aguilar, una de las figuras más reconocidas del kite argentino. “Paraná me dio mucho: un club que me abrió las puertas, un entrenador que confió en mí y un lugar donde me siento en casa”, ha dicho en más de una ocasión.
Aguilar, por su parte, destaca la disciplina y la humildad de su pupila: “Cata tiene una mentalidad única. No hay día que no busque mejorar algo, aunque sea mínimo. Esa es su gran fortaleza”.
LO QUE VIENE
Después de un breve descanso en Argentina, Turienzo iniciará el 2026 en Fortaleza, Brasil, donde realizará la pretemporada junto a su equipo. Allí se llevará a cabo, del 24 al 31 de enero, el Test Event de Fórmula Kite Femenino, con 20 regatas más la Medal Series. Esa será la antesala del Mundial de Vela 2027, también en Fortaleza, donde se otorgarán las primeras plazas para Los Ángeles 2028.
Con los pies sobre la tabla y la mirada puesta en el horizonte, Catalina Turienzo continúa escribiendo su propia historia, que combina juventud, talento y una conexión profunda con el río, el viento y la pasión que la une a Paraná, la ciudad que adoptó como su segunda casa y que hoy celebra con orgullo a su campeona del mundo.
