No es un comienzo de semana de felicidad, como en las no tan viejas épocas de gloria deportiva, pero sí de alivio y tranquilidad. Después de muchas semanas de angustia y desesperación, Newell’s pudo sacarse la pesada mochila que llevaba a cuestas tras el triunfo sobre Huracán en Parque Patricios, que valió la confirmación de su permanencia en primera división.
La sensación siempre fue que la “Lepra” se iba a salvar del descenso, aunque esa premonición estaba más fundada en las debilidades de los otros equipos que estaban en esa misma pelea que en las fortalezas propias. A los dirigidos por Lucas Bernardi les faltaba solo un triunfo, que costó en llegar pero finalmente se consumó el sábado a la tarde en el viejo estadio del “Globo”. Ahora, con la cabeza más despejada y la espalda más liviana, Newell’s puede empezar a pensar en su necesaria reconstrucción.
Permanencia
Cuando el árbitro pitó el final del partido que los rosarinos le ganaron a Huracán por 2 a 0, con dos goles calcados de Luciano Herrera y Carlos “Cocoliso” González, todo el universo “leproso” supo que la permanencia en la elite del fútbol argentino estaba garantizada. Solo había que esperar el resto de los resultados de esta penúltima fecha del Torneo Clausura para ratificar esa sensación en las estadísticas. El empate de San Martín de San Juan y la derrota de Godoy Cruz, certificaron que la “Lepra” sigue siendo de primera.
“Para mí es un triunfo más, algo muy lindo, estamos en un momento complejo y los chicos dieron todo. El resultado es de ellos”, dijo Lucas Bernardi con lágrimas en los ojos, tratando de contener el torrente de emociones que le venía de sus entrañas “leprosas”.
“No sé si esto da tranquilidad, es un desahogo, ver que ellos pueden ganar, que teníamos una oportunidad más y la logramos”, agregó el técnico interino, con voz quebrada por la emoción.
Bernardi destacó el trabajo de los jugadores jóvenes del club, que salieron a poner la cara y el corazón en el momento más difícil de la institución: “Lo de los juveniles es algo nuestro, hoy los chicos están y se hacen cargo, pero también necesitan de gente grande que los acompañe”, advirtió. “Si estamos, nos tenemos que hacer cargo de por qué estamos acá”, aseguró.
Emoción
Otro que se emocionó en el final del partido fue Ever Banega, uno de los futbolistas más cuestionados por los hinchas en los últimos partidos. “Ganamos un partidazo, los felicito a los chicos. Ahora queda un partido más en casa, pero esto nos da mucha confianza”, destacó. “Es difícil explicar esto, la gente no se lo merecía. Es complicado para mí hablar, todos saben que soy hincha del club, no vine para esto, me toca esta situación y tengo que dar la cara desde donde me toque”, confió.
Después de ese gran desahogo del sábado por la tarde, Newell’s puede encarar la semana con cierta serenidad, pensando en el cierre del año futbolístico, ya que no tiene chances de meterse entre los ocho de la Zona A que jugarán cuartos de final en este Torneo Clausura. Ese último partido será ante Racing, en el “Coloso Marcelo Bielsa”. Y todos los puntos cuentan para Newell’s, pensando en el promedio del año que viene.
Una vez que caiga el piadoso telón futbolístico de este 2025, comenzará una competencia mucho más importante. Será la contienda electoral, rumbo a los comicios del 14 de diciembre, que pondrán fin a la sombría etapa del actual presidente Ignacio Astore y darán comienzo a un nuevo ciclo en la institución del Parque de la Independencia de Rosario.
