Una niña de 8 años, identificada como Zamara, permanece internada en el Hospital de Niños Dr. Orlando Alassia tras sufrir graves heridas en el rostro y un ojo al ser atacada por un perro pitbull el sábado por la noche en barrio Los Hornos, Santa Fe. Su estado es delicado y requiere constante monitoreo médico.
Inicio del ataque en barrio Los Hornos
Un violento ataque de perro conmocionó a una familia del barrio Los Hornos, en el oeste de la ciudad de Santa Fe, en la noche del pasado sábado. Pasadas las 20, Zamara, una niña de 8 años, fue brutalmente agredida en el rostro por un perro de raza pitbull. Las gravísimas heridas sufridas obligaron a su urgente traslado y derivación al Hospital de Niños «Dr. Orlando Alassia».
El trágico suceso se produjo en la vivienda de una amiguita de la menor, ubicada justo frente al domicilio de su padre, donde Zamara se encontraba pasando el fin de semana.
El dramático relato de la madre de la víctima
En diálogo con El Litoral, Celene, la madre de la niña, relató con profunda angustia los instantes previos y posteriores al ataque. «Mi hija estaba con su papá. Ella le pidió ir a jugar a lo de la amiga. Primero le dijo que no porque estaban por cenar, pero como se puso a llorar, la dejó ir un ratito. A los cinco minutos empezaron a escuchar sus gritos», contó.
Cuando el padre de Zamara llegó al lugar, los vecinos le informaron que un perro pitbull, propiedad de la familia y que se encontraba suelto dentro del domicilio, había atacado a la pequeña. «Mi hija me contó que quiso acariciarlo y ahí fue cuando el perro la atacó. La mordió en la cara. Tuvieron que sacarle el perro de encima entre los dueños porque no la soltaba», agregó la mujer, visiblemente afectada.
Traslado de urgencia y compleja intervención quirúrgica
En medio del caos y la desesperación, la niña fue trasladada de urgencia en moto hasta el hospital Iturraspe, donde recibió las primeras curaciones. Minutos más tarde, una ambulancia la derivó al Hospital de Niños «Dr. Orlando Alassia», donde quedó internada con pronóstico delicado.
Según indicó su madre, el equipo médico tenía previsto realizar una cirugía plástica el lunes, pero debido al comprometido estado de la paciente, la intervención debió adelantarse. «Tiene heridas en el ojo izquierdo, a nivel del párpado. Tienen que evaluar si no hubo lesiones internas. Ella me dice que ve todo nublado», detalló Celene, quien además precisó que la niña sufrió profundos cortes en el pómulo y en el mentón, junto con una importante inflamación y hematomas en todo el rostro.
Preocupación por la visión y denuncia en curso
La madre de Zamara adelantó que presentará una denuncia policial por lo ocurrido. «Al perro lo sacaron de ahí, se lo llevaron. No sé dónde está ahora», afirmó. La preocupación de Celene se centra en el futuro de su hija y las secuelas que podría dejar el incidente. «No sé cómo va a quedar mi hija… si va a recuperar la visión. Está muy afectada emocionalmente. Se mira al espejo y llora. Me gritaba que no quiere perder el ojo», expresó con dolor. «Yo solo quiero que no pierda la vista y que no le queden cicatrices», manifestó entre lágrimas.
El debate sobre la tenencia de perros peligrosos
Este grave episodio reabre una vez más la discusión sobre la tenencia responsable de razas caninas consideradas potencialmente peligrosas, como pitbulls, rottweilers o dogos, un debate recurrente tanto en Santa Fe como en el resto del país. Si bien en numerosos municipios existen ordenanzas que exigen medidas de seguridad específicas —como cercos adecuados, uso de bozal en la vía pública, cadena corta, supervisión permanente y seguros de responsabilidad civil— el cumplimiento de estas normativas suele ser dispar.
Casos como el ocurrido en barrio Los Hornos ponen en evidencia las severas consecuencias de no reforzar los controles, la capacitación de los dueños y el estricto cumplimiento de las obligaciones para quienes poseen animales con elevada potencia de mordida. La prevención, la educación y una supervisión constante siguen siendo pilares fundamentales para evitar tragedias de esta índole.
