Un elevador hidráulico destinado a asistir a pasajeros con movilidad reducida se desplomó este miércoles por la tarde en el Aeropuerto Internacional de Ezeiza, hiriendo a cinco personas. Entre los afectados se encuentran tres pasajeros y dos trabajadores aeronáuticos que participaban del desembarque de un vuelo de Aerolíneas Argentinas proveniente de Ushuaia.
Colapso de elevador en Ezeiza dejó seis heridos
Una tarde de gran conmoción se vivió en el Aeropuerto Internacional Ministro Pistarini, ubicado en Ezeiza, al registrarse un grave siniestro operativo. Un elevador hidráulico, diseñado para asistir el desembarque de pasajeros con movilidad reducida, se precipitó desde una altura de seis o siete metros. El incidente, ocurrido durante el descenso de los ocupantes del vuelo AR 1976 de Aerolíneas Argentinas, proveniente de Ushuaia, dejó un saldo de seis personas heridas, entre pasajeros y personal aeronáutico.
El suceso tuvo lugar cuando la mayoría de los viajeros ya había descendido por la manga sin inconvenientes. Sin embargo, tres pasajeros con movilidad reducida eran asistidos por el elevador especial. En el momento en que la plataforma se encontraba a varios metros del suelo, la estructura cedió de manera imprevista y cayó al vacío.
El estado de las víctimas
Los tres pasajeros que se encontraban en la plataforma sufrieron diversos politraumatismos. Personal médico de la terminal aeroportuaria brindó asistencia inmediata, constatando que todos permanecían conscientes, aunque presentaban golpes de diversa consideración producto del impacto.
Las lesiones de mayor entidad se registraron entre los trabajadores aeronáuticos que operaban el equipo. Dos empleados de la empresa GPS y un tercero de Intercargo resultaron afectados. Fuentes oficiales informaron que al menos dos de ellos padecieron fracturas importantes, incluyendo una de tibia y peroné, y otra de tipo expuesta, evidenciando la gravedad del suceso.
Asistencia y traslado
Tras las primeras atenciones brindadas en el mismo aeropuerto, tanto los pasajeros como los operarios heridos fueron trasladados de urgencia al Hospital Eurnekian de Ezeiza. Allí quedaron bajo observación para la realización de estudios complementarios y el tratamiento de sus lesiones.
En paralelo a la asistencia médica, se implementó un operativo de seguridad en la zona de plataforma. Personal de la Policía de Seguridad Aeroportuaria (PSA) acordonó el área para asegurar los restos del equipo siniestrado y evitar nuevos riesgos mientras se iniciaban las primeras evaluaciones.
Investigación en curso
El desplome del elevador, a pesar de tratarse de un procedimiento protocolizado y asistido, generó inmediatos interrogantes sobre el estado de mantenimiento del equipo y la efectividad de los controles de seguridad aplicados. Técnicos de las empresas involucradas y peritos especializados iniciaron las labores de investigación para determinar si la causa del accidente radicó en fallas mecánicas, un error de diseño o un error operativo por parte del personal. La fiscalía en turno fue notificada del hecho y se aguardan los resultados de los peritajes para establecer responsabilidades.
Reclamos y el debate sobre la seguridad
El impactante hecho, con la imagen de un elevador especial cayendo en plena operación, conmovió a los testigos y reavivó viejos reclamos de sindicatos aeronáuticos y organizaciones de usuarios. Estos sectores vienen advirtiendo sobre la necesidad de invertir en seguridad y mantenimiento de la infraestructura aeroportuaria. El incidente puso en el centro de la atención la idoneidad de los equipos destinados a personas con movilidad reducida en los aeropuertos argentinos, un eslabón clave para la accesibilidad que, a partir de este episodio, demandará una revisión exhaustiva de equipos, capacitación y protocolos. Mientras se aguardan los partes médicos oficiales y los avances de la investigación, el siniestro en Ezeiza dejó una inquietante certeza: un procedimiento pensado para cuidar a los pasajeros más vulnerables se transformó en una escena de riesgo extremo que el sistema deberá explicar y corregir.
