Los datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) correspondientes al tercer trimestre de 2025 revelaron un panorama mixto para el mercado de maquinaria agrícola en Argentina. Si bien las ventas totales de tractores, cosechadoras, sembradoras e implementos lograron un leve repunte en los primeros nueve meses del año, el sector sintió el impacto de la inestabilidad macroeconómica en el último trimestre reportado.
En el acumulado de enero a septiembre de 2025, la facturación total ascendió a $ 2 billones, un valor ajustado a precios constantes de septiembre para reflejar el monto real. Esta cifra se ubicó un 0,1% por encima de igual período de 2024, pero quedó un 4,8% por debajo del promedio de los últimos cinco años.
En términos de volumen, casi 13.000 unidades de maquinaria agrícola se comercializaron en los primeros nueve meses, lo que representa un aumento interanual del 11%. Sin embargo, es clave señalar que la comparación se realiza sobre un período de 2024 que marcó el piso más bajo desde el inicio de la serie estadística. En una mirada más amplia, el volumen actual representa un retroceso del 9,5% respecto al promedio del último quinquenio, siendo el segundo registro más bajo en los últimos seis años.
El análisis trimestral permite entender mejor esta dinámica: entre enero y junio se observó una recuperación de las ventas, tras el piso histórico de 2024. No obstante, el tercer trimestre del año (julio-septiembre) mostró un marcado freno. En ese lapso, la cantidad de máquinas vendidas retrocedió un 10,6% interanual y se posicionó un 17,6% por debajo del promedio. La caída en valor fue aún más pronunciada, totalizando ventas por $ 691.805, una disminución real del 19,5% respecto a 2024 y un 11,6% por detrás del promedio del último quinquenio.
Factores económicos y el horizonte de la cosecha impactan en la decisión de inversión
La coyuntura del mercado de maquinaria agrícola se ve fuertemente influenciada por diversas variables. Por un lado, la evolución de los precios de los commodities internacionales, el clima y los rindes promedio de las cosechas impactan directamente en los márgenes de los productores y, por ende, en su capacidad e incentivo para invertir. Por otro lado, la macroeconomía argentina juega un rol decisivo, condicionando la toma de crédito y las decisiones de inversión.
La incertidumbre macroeconómica de los meses recientes, en particular la generada por el escenario electoral que provocó volatilidad en el tipo de cambio y en las tasas de interés, generó mayor cautela y frenó muchas decisiones de compra. Los datos más recientes de ACARA (Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina) para octubre y noviembre confirmaron esta tendencia, con el patentamiento de maquinaria agrícola totalizando 1.052 unidades, un 17,2% por debajo de los mismos meses de 2024.
Sin embargo, tras el despeje de las tensiones políticas y la consolidación de un escenario con tasas más bajas y mayor estabilidad cambiaria, las expectativas de una cosecha abundante podrían generar un nuevo dinamismo en las ventas. La Bolsa de Comercio de Santa Fe y otros referentes del sector ya monitorean de cerca los perfiles de humedad y el desarrollo de los cultivos, clave para anticipar el ánimo inversor en la zona núcleo y el resto del país productivo.
Origen de la maquinaria y el impulso a la producción nacional
En cuanto al origen de los equipos comercializados entre enero y septiembre de 2025, el INDEC indica que la mayor proporción fue de producción nacional. Se estima que aproximadamente el 16% de las máquinas vendidas como productos finales fueron de origen extranjero. No obstante, al analizar los datos históricos, se observa un incremento de 7 puntos porcentuales en la proporción de maquinaria importada respecto al promedio del último quinquenio, siendo este el porcentaje más elevado desde 2019.
Es importante señalar que la información oficial presenta limitaciones. Para la maquinaria autopropulsada, se considera como producto nacional a los ensamblados en Argentina con bajo nivel de integración local. Además, el INDEC no siempre distingue el volumen de importaciones de sembradoras, cosechadoras y tractores por aplicación de la normativa del secreto estadístico, lo que implica que estas cifras deben tomarse como aproximaciones.
En este contexto, la Cámara de Fabricantes de Maquinaria Agrícola (CAFMA) trabaja en el desarrollo de la marca sectorial AGRINOVA. Este sello busca certificar a las empresas que cumplen con criterios específicos para la maquinaria agrícola nacional, como un Contenido Máximo Importado (CMI) del 40% en implementos, 45% en autopropulsadas y 50% en equipos de agricultura de precisión. La iniciativa también promueve requisitos de servicio posventa, garantía documentada y presencia digital, buscando fortalecer la identidad del sector y su impacto económico regional.
Desempeño por tipo de maquinaria
Un análisis detallado por tipo de maquinaria revela diferencias significativas en el desempeño:
Implementos: Fueron las máquinas más comercializadas, representando el 44% del total de unidades vendidas en los primeros nueve meses de 2025, con 5.730 unidades. Este rubro incluye pulverizadoras (autopropulsadas y de arrastre), equipos de acarreo y almacenaje de granos, entre otros. Las ventas mostraron una recuperación del 22% respecto al mínimo de 2024, aunque se ubicaron un 5% por debajo del promedio. En valor, alcanzaron los $ 584.000 millones, un incremento real del 24% respecto al año anterior.
Tractores: Se posicionaron en segundo lugar por volumen, con 5.126 unidades vendidas (39% del total), apenas un 1% por encima de 2024, pero con un deterioro del 10% respecto al promedio quinquenal. A pesar de esto, los tractores fueron el segmento de mayor facturación debido a su alto valor unitario, totalizando $ 708.600 millones. Sin embargo, este monto significó una caída interanual real del 13% y un 12% por debajo del promedio, reflejo de la baja en los precios unitarios reales.
Sembradoras: Ocuparon el tercer lugar con 1.398 unidades, el 11% del volumen total. Este segmento registró un retroceso interanual del 4% y se ubicó un 16% por detrás del promedio. El valor de las ventas, $ 339.100 millones, sufrió una caída más pronunciada (10% por debajo de 2024 y 13% del promedio), debido a la disminución real de sus precios.
Cosechadoras: Con 741 unidades vendidas (6% del total), este segmento mostró el crecimiento más sólido, con un incremento del 46% interanual tras un piso histórico y un 15% por encima del promedio. En términos monetarios, la facturación alcanzó los $ 423.900 millones, lo que representa un aumento del 28% interanual y del 14% respecto al promedio del último quinquenio.
