Las ventas en los comercios minoristas durante la última temporada navideña experimentaron un crecimiento interanual del 1,3% a precios constantes. Este dato, si bien modesto, refleja una leve recuperación del consumo en un escenario económico aún dominado por la cautela de los hogares santafesinos
El resultado fue interpretado como una señal positiva por parte del sector comercial, que arribó a las fiestas con expectativas moderadas y una marcada dependencia de las promociones para dinamizar la demanda.
El incremento se produjo en un contexto de ingresos ajustados, una inflación persistente y la priorización del gasto esencial por parte de las familias. Esta coyuntura llevó a los consumidores a planificar sus compras navideñas con mayor rigor. En ese marco, el crecimiento observado estuvo lejos de configurar un «boom» de consumo, pero permitió a numerosos comercios cerrar el año con un nivel de actividad superior al inicialmente proyectado.
Estrategias comerciales y financiación, claves para sostener la demanda
Uno de los factores centrales que explicó el desempeño positivo de las ventas fue la masiva implementación de descuentos, ofertas especiales y planes de financiación. La gran mayoría de los establecimientos recurrió a rebajas de precios, esquemas de cuotas sin interés y promociones específicas para pagos en efectivo o mediante transferencia bancaria. Estas estrategias resultaron determinantes para concretar operaciones en un marco de poder adquisitivo limitado.
Numerosos consumidores optaron por regalos de menor valor unitario o buscaron maximizar el rendimiento de su presupuesto a través de precios promocionales. La financiación en cuotas, especialmente en rubros como indumentaria, calzado y perfumería, funcionó como un incentivo clave para destrabar decisiones de compra, facilitando el acceso a productos en un contexto de ingresos restringidos.
Desempeño dispar entre los rubros comerciales
La dinámica de las ventas fue heterogénea según el sector. Mientras algunos rubros exhibieron subas por encima del promedio general, otros registraron caídas en comparación con la Navidad anterior. Entre los sectores con mejor desempeño se destacaron la perfumería y el calzado, impulsados por su perfil de regalo tradicional y la capacidad de ofrecer promociones atractivas.
La indumentaria logró un resultado positivo, aunque más moderado, con consumidores que priorizaron la adquisición de artículos básicos y evitaron las compras impulsivas. En contraste, rubros como juguetería, librerías y productos electrónicos evidenciaron una menor demanda, asociada a los precios elevados y a un consumo más racionalizado por parte de las familias.
Ticket promedio y perspectivas del sector minorista
El ticket promedio de compra durante las festividades se ubicó en torno a los 36 mil pesos, con importantes variaciones según el rubro y el tipo de comercio. En general, los consumidores buscaron cumplir con los compromisos tradicionales de la fecha, pero ajustando cantidades y eligiendo opciones más económicas para optimizar su presupuesto.
En cuanto a las expectativas, una proporción de los comerciantes consideró que las ventas estuvieron en línea o levemente por encima de lo previsto, mientras que otro grupo expresó que el resultado fue inferior a sus proyecciones iniciales. Esta diversidad de percepciones refleja un escenario de recuperación parcial, sin una mejora generalizada del consumo.
En síntesis, la Navidad dejó un balance levemente positivo para el comercio minorista, sostenido principalmente por estrategias comerciales agresivas más que por una recuperación sólida del poder adquisitivo. El dato del crecimiento interanual del 1,3% aporta una señal alentadora, aunque insuficiente para revertir un año marcado por la retracción del consumo.
