La primera semana de enero presentará un escenario climático de fuertes contrastes en gran parte del área agrícola, según el último informe de la Bolsa de Cereales de Buenos Aires. Se espera un prolongado período de calor intenso, seguido por el ingreso de un frente de tormentas con precipitaciones de variada intensidad y un posterior descenso de las temperaturas en la región.
El calor extremo regresa para iniciar el año agrícola
El inicio de la primera semana de enero estará marcado por un retorno de las altas temperaturas en gran parte del área agrícola nacional, impulsadas por vientos provenientes del trópico. Las zonas más castigadas por este pulso de calor serán el extremo oriental del NOA, el norte de la Región del Chaco, gran parte del Paraguay y el norte de la Mesopotamia, donde las temperaturas máximas podrían superar los 40 °C.
El este del NOA, el sur del Chaco, el norte y oeste de la Región Pampeana –incluyendo el centro y norte de Santa Fe–, el centro y sur de la Mesopotamia y el oeste del Uruguay, registrarían máximas de entre 35 y 40 °C, con algunos focos de valores algo inferiores. En una franja intermedia, con temperaturas de entre 30 y 35 °C, se ubicará gran parte de Córdoba, el sur de Santa Fe y amplias áreas de Buenos Aires, junto al centro-este del Uruguay. Para los productores de la zona núcleo, esta condición de calor intenso podría impactar en los perfiles de humedad del suelo, especialmente en aquellos lotes que aún no cuentan con un desarrollo foliar pleno.
Mientras tanto, el centro y oeste del NOA y el centro y oeste de Cuyo presentarán registros más moderados, con máximas inferiores a 35 °C, disminuyendo significativamente hacia las zonas serranas y cordilleranas, donde los termómetros podrían ubicarse por debajo de los 15 °C.
Lluvias irregulares con riesgo de tormentas severas
Hacia la segunda mitad del período, el clima en el campo argentino comenzará a mostrar una dinámica diferente con el avance de un frente de tormenta. Sin embargo, las precipitaciones se esperan con una distribución y volumen muy desparejos. Esto genera una dualidad preocupante: mientras algunas zonas recibirán lluvias moderadas a abundantes, otras apenas registrarán aportes escasos o incluso nulos, manteniendo el déficit hídrico.
En este panorama, la mayor parte del Paraguay podría recibir menos de 10 milímetros, configurando un escenario de lluvias deficitarias que afectará a su producción agrícola. En contraste, una amplia franja que incluye gran parte del NOA, la Región del Chaco, el sur del Paraguay oriental, el extremo norte de la Región Pampeana –donde se incluye parte del norte de Santa Fe–, el norte y centro de la Mesopotamia y el norte del Uruguay, podría registrar acumulados de entre 25 y más de 50 milímetros. Los productores de estas zonas deberán estar atentos, ya que se advierte sobre posibles focos de tormentas severas, con el riesgo de granizo y vientos fuertes.
Asimismo, se prevén dos núcleos destacados de precipitaciones sobre el oeste de Córdoba y la mayor parte de Buenos Aires, también con registros moderados a abundantes. Estos núcleos estarán separados por franjas con lluvias escasas, lo que exige una especial atención por parte del sector agropecuario, tanto por los riesgos de excesos hídricos localizados que podrían complicar la trilla o la siembra de cultivos de segunda, como por la persistencia de déficit en otras áreas que comprometería el rinde promedio.
Descenso de temperaturas y mínimas frescas
Tras el paso del frente de tormenta, se producirá un marcado ingreso de aire más fresco, lo que provocará temperaturas por debajo de lo normal en gran parte del área agrícola. La única excepción será la franja centro-norte, donde los registros se mantendrían dentro de los valores habituales para la época.
Las temperaturas mínimas superiores a 20 °C se concentrarán en el este del NOA, gran parte del Paraguay, la Región del Chaco, el centro de la Mesopotamia y el noreste de Cuyo. En tanto, amplias zonas del centro del NOA, Cuyo, la Mesopotamia, la Región Pampeana –incluyendo gran parte de Santa Fe– y el noroeste del Uruguay, observarán mínimas de entre 15 y 20 °C, con registros inferiores en Buenos Aires y gran parte del Uruguay.
Finalmente, el centro-oeste del NOA, el centro-oeste de Cuyo, gran parte del Uruguay y las serranías bonaerenses registrarían mínimas de entre 10 y 15 °C. Las zonas serranas y cordilleranas podrían descender por debajo de los 10 °C, con heladas localizadas e incluso generales en sectores del NOA, lo que requerirá atención por parte del Senasa en caso de afectar pasturas o cultivos sensibles.
