El Museo Provincial de Bellas Artes «Rosa Galisteo de Rodríguez» de Santa Fe lleva adelante desde septiembre una importante obra de refacción integral y consolidación estructural. Los trabajos incluyen el refuerzo de cimientos, renovación de salas y sistemas de desagües. En el exterior, un innovador cerco de obra se transformó en una galería de arte a cielo abierto, exhibiendo reproducciones de su patrimonio y poniendo en valor el espacio.
Una puesta en valor para el histórico Rosa Galisteo
El emblemático Museo Provincial de Bellas Artes «Rosa Galisteo de Rodríguez», un referente cultural en la ciudad de Santa Fe, está en pleno proceso de una obra integral de refacción y consolidación estructural. Los trabajos, que comenzaron en septiembre del año pasado y tienen un plazo de ejecución de 10 meses, buscan modernizar y asegurar la preservación de este edificio histórico para el disfrute de todos los santafesinos.
Con una inversión que supera los $ 1.500 millones, financiados por el Gobierno de Santa Fe, la intervención abarca desde el refuerzo de sus cimientos hasta la renovación completa de sus salas y servicios. La empresa BR Construcciones SRL es la encargada de llevar adelante estas tareas. Una particularidad de este proyecto es que el museo mantiene sus puertas abiertas al público durante gran parte de los trabajos, realizándose por sectores para minimizar las molestias.
«Tomamos la decisión, que nos trajo más complejidad, de sostener el museo abierto mientras se hace la obra», explicó Sebastián Cáceres, secretario de Gestión Cultural de la Provincia. El funcionario destacó que se realizó un cerramiento interno con durlock que permite que, desde el interior, el museo no parezca estar en obra. «Si no lo conocés, no te das cuenta que del otro lado del muro se están haciendo trabajos», señaló a El Litoral.
Trabajos profundos, puertas abiertas
Dentro del edificio, la obra incluye una renovación exhaustiva de instalaciones, la creación de una nueva cocina y la refacción de todos los sanitarios. Se llevó a cabo el cambio completo del piso de la prestigiosa Sala San Martín, la reparación de techos y el recambio de los sistemas de desagües pluviales y cloacales. Además, se prevén futuras tareas en la sala didáctica, donde se incorporará un ascensor para garantizar los estándares de seguridad y accesibilidad actuales, un beneficio clave para la comunidad.
Cáceres detalló la magnitud de la intervención en la Sala San Martín: «Es una reforma integral y muy relevante. Se levantó todo el piso de la sala mayor y se coloca uno nuevo que va a durar 80 ó 100 años más porque el que estaba ya no se podía pulir más», agregó.
Consolidación estructural, una tarea invisible pero vital
Uno de los puntos más críticos y menos visibles de la obra se concentra en la consolidación estructural del edificio. Desde hace muchos años, se había diagnosticado un problema en los cimientos, que estaban cediendo. Esta intervención, considerada clave para la preservación a largo plazo del museo, se está llevando a cabo mediante un sistema de micropilotaje en todo el perímetro en forma de «L», específicamente sobre las calles 4 de Enero y 3 de Febrero, una zona neurálgica del centro santafesino.
«Son esas obras que, cuando terminan, parece que no se hizo nada, pero si no las hacés, en unos años puede surgir un riesgo estructural en el museo», remarcó el secretario. Al momento de la licitación, desde la Secretaría de Obras Públicas se había explicado que «el edificio hoy presenta algunos problemas de asentamiento diferenciales que vienen seguramente de las fundaciones, por lo que se definió micropilotear toda la fachada del edificio y un sector de la escalera».
El arte se adueña del cerco de obra
Hacia el exterior, la obra trajo una propuesta inédita y celebrada en la ciudad: el cerco de obra del museo fue transformado en una galería a cielo abierto. En lugar de las habituales chapas y publicidades, ahora exhibe láminas de obras de arte que forman parte del valioso patrimonio del museo. Esta iniciativa no solo embellece el entorno urbano sino que acerca la cultura a quienes transitan por la zona.
«Nos parecía importante que un museo de bellas artes, justamente, embellezca la ciudad incluso en obra», sostuvo Cáceres, destacando que fue una iniciativa del propio equipo del museo. «En lugar de ocultar la obra, decidimos poner en valor el patrimonio», afirmó.
Entre las piezas reproducidas en este cerco se encuentran trabajos de renombrados artistas como Emilia Bertolé, Cesáreo Bernaldo de Quirós, Antonio Berni, Raquel Forner, Juan del Prete, Ernesto Fertonani, Carlos Alonso, Marcia Schvartz, Mirta Kupferminc, Josefa Díaz y Clucellas, Arturo Guastavino, y Maruja Mallo. Es importante mencionar que las obras originales de Maruja Mallo, «Cabeza de mujer de perfil» y «Cabeza de mujer de frente», se encuentran actualmente en préstamo y en exhibición en el prestigioso Museo Reina Sofía de Madrid, representando a Santa Fe en el exterior.
«Es una forma de que el museo siga presente en el espacio público, aun mientras se transforma», destacó Cáceres. Esta obra en el Rosa Galisteo se enmarca en un plan provincial más amplio de puesta en valor de museos, que incluye al Museo Gallardo, el Museo del Deporte Santafesino y el Marc, entre otros espacios culturales de la provincia.
El funcionario concluyó con una reflexión sobre la importancia de estas acciones: «Mientras a nivel nacional la lógica parece ser cerrar museos, en Santa Fe hacemos exactamente lo contrario: los ponemos en obra y los fortalecemos».
Durante el mes de enero, el Rosa Galisteo permanecerá cerrado hasta el 7 de enero. A partir de esa fecha retomará su horario habitual, con salas habilitadas y exposiciones activas, permitiendo a los vecinos y visitantes seguir disfrutando de su riqueza cultural mientras los trabajos avanzan.
