En Santa Fe, la multa por no usar casco asciende a $257 mil, mientras un casco reglamentario se consigue desde $70 mil y, como remarcan desde el Tribunal de Faltas, «salva vidas». Esta disparidad se da en un contexto donde, durante 2025, la ciudad registró la retención de unos 10.500 motovehículos, con el 13% de esas infracciones relacionadas directamente con la falta de uso de protección.
El programa «Vale por un casco» gana adherencia entre los vecinos de la ciudad
El programa municipal «Vale por un casco», que ofrece la posibilidad de canjear una multa por no usar protección vial por la compra de un casco reglamentario, muestra un notorio crecimiento en su adhesión en Santa Fe. Así lo confirmó Ana Caprio, directora del Tribunal de Faltas, quien detalló que desde su relanzamiento en octubre de 2025, la participación fue en aumento y alcanzó cifras significativas hacia el fin de año. «En diciembre tuvimos una adhesión de casi el 50% de las personas que estaban en condiciones de acceder al beneficio y que compraron el casco en lugar de pagar la multa», precisó Caprio en diálogo con El Litoral.
Requisitos y objetivos del beneficio
La funcionaria aclaró que no todos los infractores pueden solicitar este beneficio. El programa está destinado exclusivamente a aquellos que cometen por primera vez la infracción de circular sin casco, ya sea como conductor o acompañante, y siempre que esta falta no se acumule con otras de gravedad. «Si hay alcoholemia positiva u otro tipo de infracciones de gravedad, el juez no autoriza el beneficio, porque la idea es la prevención y la concientización», explicó Caprio, subrayando el enfoque preventivo de la Municipalidad con esta iniciativa.
Cifras que reflejan un cambio de actitud
Según datos del Tribunal de Faltas, durante todo el año 2025 se retuvieron entre 10.400 y 10.500 motovehículos en la ciudad, lo que representa un aumento del 100% respecto a 2024. Alrededor del 13% de estas retenciones, cerca de 1.400 motos, tuvieron como causal principal la falta de uso de casco. Uno de los indicadores más alentadores que destacan desde el organismo es el cambio de actitud de los infractores. «Al principio nosotros ofrecíamos el beneficio y explicábamos en qué consistía y cuál era su objetivo: la prevención de consecuencias graves en los accidentes. Ya en diciembre, la gente venía al tribunal con el casco en la mano y la factura, sin que se lo ofreciéramos», relató Caprio. En paralelo, en diciembre se registró una baja en la cantidad de infracciones relacionadas con el casco en comparación con octubre y noviembre, lo que para la directora confirma la efectividad del programa.
La multa vs. la inversión en seguridad vial
Caprio remarcó que la multa por no usar casco actualmente ronda los 257 mil pesos, un monto fijado por una acordada de jueces ante la gravedad y reiteración de la falta. Como contraparte, señaló que «en el mercado se consiguen cascos reglamentarios desde 60, 70 o 100 mil pesos», un dato que también fue considerado al momento de definir los valores de las sanciones. «El infractor hace un balance: o paga la multa o se compra un casco que le sirve para cuidar su vida y cumplir con la norma. Eso no es una pavada», afirmó.
En el contacto cotidiano con quienes llegan al Tribunal de Faltas, la funcionaria detecta que el principal problema es cultural. «Hay una falta de toma de conciencia de las consecuencias trágicas que puede tener una caída sin casco. Los motivos que ellos dan son muchos: que el calor, que se iban a unas pocas cuadras, que ni se dieron cuenta. Los mismos argumentos que ante la falta de uso del cinturón de seguridad. Por eso, la charla es fundamental», sostuvo Caprio. Esa instancia, agregó, forma parte de la política preventiva del programa municipal.
Asimismo, la directora se mostró confiada en los efectos a mediano y largo plazo. «Históricamente el casco es obligatorio porque salva vidas. El reflote de este programa ya está mostrando resultados, con una baja en las constataciones en los últimos meses del año», señaló. «Todo sirve. Hoy es el Vale por un Casco y mañana será otra medida, pero el objetivo es el mismo: educar, concientizar y reducir las infracciones para tener una ciudad más ordenada y segura», consideró.
Cómo funciona el programa «Vale por un casco»
En caso de una primera infracción por no usar casco, el vecino podrá presentarse en el Tribunal de Faltas, dentro del plazo de descargo, y solicitar la eximición de la multa. Para ello, deberá presentar la factura oficial de compra de un casco reglamentario a su nombre, junto con el casco adquirido. De este modo, el juez podrá eximir el pago de la sanción, incentivando la utilización del casco como una medida fundamental para la prevención de siniestros viales.
«Vale por un Casco» es una iniciativa ya existente, respaldada por la Ordenanza N°1.694/2010, orientada a reducir las infracciones por circular sin protección y fomentar el uso responsable del casco en la ciudad. La Municipalidad decidió reflotarla con el objetivo de disminuir la cantidad de motos que circulan en infracción y fomentar la seguridad vial para todos los vecinos.
