La jueza de Garantías de Paraná, Marina Barbagelata, resolvió este miércoles 11 de febrero dictar la prisión preventiva hasta el 6 de marzo, a cumplir en la Unidad Penal Nº 1 de Paraná, de Lautaro Molaro Leonard, de 21 años, quien había sido imputado el martes por el fiscal Laureano Dato, como coautor –junto a Juan Pablo Sotelo– del crimen de Luciano Emanuel Emeri, cuyo cuerpo fue hallado, carbonizado y con dos disparos de arma de fuego calibre 9 milímetros, dentro de un Ford Fiesta blanco destruido por el fuego y su perro ejecutado a varios metros del lugar donde se halló el rodado arrasado por las llamas, aparentemente con la misma arma con la que el autor del crimen le efectuó dos disparos a Emeri, en un hecho que habría ocurrido el miércoles 4 de febrero en zona rural del departamento Paraná, ejido de Cerrito, en inmediaciones de Curtiembre.
El querellante por la familia de la víctima, Flavio Steven, adhirió a la medida solicitada por Fiscalía. La medida regirá hasta el viernes 6 de marzo, cuando también vencerá la que se le impuso a Sotelo en la audiencia que se realizó el viernes 6 de febrero.
Por su parte, la defensa del joven, en manos de la defensora pública Antonella Manfredi, no se opuso a la medida argumentando que por cuestiones de estricta índole personal de la familia de su asistido no pudo presentar una propuesta para discutir una medida menos gravosa que el alojamiento en la unidad penal. No obstante, de no mediar otras circunstancias, Molaro Leonard recuperará la libertad el mismo 6 de marzo, a las 13.
EVIDENCIA DE CARGO
Dato detalló la evidencia que la División Homicidios y la de la Policía Científica pudo recabar en la etapa inicial de la investigación, destacando que se pudo reconstruir por las cámaras de seguridad de Cerrito, que están conectadas a la Policía, el trayecto de los rodados en los que se trasladaban la víctima y los imputados, que concurrieron en una Toyota Hilux de Solaro.
El dato destacado de la audiencia consistió en la declaración que prestó un testigo –cuya identidad se preservó– en un allanamiento a su casa porque se determinó que la camioneta de Solaro se dirigió la madrugad del hecho a la casa de aquel y estuvo allí alrededor de 20 minutos. Así, el fiscal sostuvo que el testigo manifestó que ambos sospechosos se dirigieron a su casa aquella madrugada, donde estuvieron por espacio de 20 minutos, donde le habrían contado que mataron “al Ruso”, y le pidieron permiso para bañarse, lo que les negó.
El fiscal también aportó que el testigo manifestó que reconoció, porque dijo que era consumidor, un “frasco” que habría contenido marihuana –que fue el motivo del contacto previo por whatsapp entre víctima y sospechosos para concertar una transacción de “flores de marihuana”–, y una billetera que aquel reconoció como perteneciente a Emeri al igual que el frasco. También dijo que vio que tenían la ropa con sangre.
Dato también aportó como evidencias de cargo sólidas que en los allanamientos se halló, en un baldío lindero a la casa de los imputados una bolsa negra con un arma calibre 9 milímetros de las que la Policía Científica pudo observar –sin que se trate de una pericia– que estaba cargada pero con el cargador incompleto, añadiendo que la balas tendrían relación con las vainas halladas donde se encontró el auto arrasado por el fuego –en el que se halló una en el interior– y la que se levantó a varios metros donde fue ultimada la mascota de Emeri.
También destacó que se halló una huella dactilar de Molaro en la parte trasera derecha de la Toyota Hilux de Solaro. Con esta evidencia y tras considerar que hubo actos de entorpecimiento de la investigación tales como quemar el auto con la víctima en su interior para borrar evidencia y ocultar el arma, adicionados al peligro de fuga por la pena en expectativa que enfrentan ambos sospechosos, solicitó la medida de coerción en la cárcel.
PERICIA CONSENTIDA
Finalmente, Fiscalía solicitó que se permitiera el ingreso al celular que se secuestró en el allanamiento que se realizó el martes 9 en la casa de Molaro y culminó al día siguiente a la madrugada, entendiendo que se podría obtener evidencia de interés para la resolución de la causa. Así, solicitó la pericia desde 30 días antes del hecho y hasta el secuestro del aparato. La medida quedó abstracta porque Molaro y su defensora se allanaron al pedido porque también consideraron que se obtendrá elementos de descargo importantes.
