El Gobierno de Santa Fe y el personal policial de la provincia avanzan en negociaciones, en medio de especulaciones sobre los posibles motivos y momentos que conducirían a un acuerdo final.
Mientras en la capital provincial han cesado las manifestaciones sin presencia de efectivos en la base del comando ubicado en Avenida Galicia al 1300, la situación es diferente en Rosario. En esta última ciudad, donde se registraron los mayores incidentes de la semana, se mantiene la colocación de entre 20 y 30 patrulleros frente a la Jefatura.
El posible incremento salarial
La situación de alerta por parte de la policía se mantendrá hasta que se publique el decreto que oficialice, desde la Casa Gris, el incremento en el salario. Dicho decreto aún no ha sido emitido, a la espera de las cifras actualizadas de la canasta básica.
Actualmente, la canasta básica total (CBT) para una familia tipo de cuatro integrantes en el territorio provincial, conocida como la «tipo 4», es de $ 1.213.799. Se estima, aunque sin valores oficiales, que este monto se incremente aproximadamente a $ 1.308.000. Este sueldo sería la base para un policía raso, sin incluir los eventuales adicionales por labor, rango o autoridad.
El ministro de Economía de la provincia de Santa Fe, Pablo Olivares, anticipó este miércoles que ningún agente santafesino percibirá un ingreso «inferior a la canasta básica». Insistiendo en esta línea, el número oficial se conocería al final de este miércoles o al comienzo del jueves.
Sanciones y diálogo con la fuerza
El ministro de Seguridad de la provincia de Santa Fe, Pablo Cococcioni, abrió este miércoles un canal de diálogo con los agentes policiales. Instó a aquellos que habían sido puestos en disponibilidad a que «tomen su arma y vuelvan» a sus funciones.
Además, Cococcioni indicó que se investigará si hubo «infiltrados» durante las protestas, pero afirmó que, para el grueso de la fuerza, «damos vuelta la página», sugiriendo un borrón y cuenta nueva. En este marco, se anticipa la oficialización de la suspensión de sanciones a los policías involucrados en las protestas, junto con las mejoras salariales.
