Alejandro Miguel Pereyra, de 44 años, fue condenado a 13 años de prisión por el abuso sexual agravado de dos hijas de su pareja en la ciudad de San Javier, departamento homónimo. La sentencia, dictada en los Tribunales de Santa Fe, se refiere a hechos cometidos contra las menores con quienes convivía, durante su infancia y adolescencia.
Condena por abuso sexual en San Javier
Un tribunal pluripersonal de la ciudad de Santa Fe condenó a 13 años de prisión efectiva a Alejandro Miguel Pereyra, de 44 años, por los abusos sexuales cometidos contra dos hijas de su pareja en la localidad de San Javier, ciudad cabecera del departamento santafesino del mismo nombre. Si bien una de las víctimas aún es menor de 18 años y su hermana ya alcanzó la mayoría de edad, ambos padecimientos tuvieron lugar durante la infancia de las jóvenes.
El debate oral y público
La sentencia fue dictada tras un debate oral y público desarrollado en los tribunales de la capital provincial. El tribunal estuvo conformado por los jueces Pablo Spekuljak (presidente), Octavio Silva y Martín Torres, quienes analizaron la evidencia y los testimonios presentados. La investigación penal preparatoria (IPP) había sido encabezada por los fiscales Guillermo Persello y Francisco Cecchini. Durante el juicio, la representación del Ministerio Público de la Acusación (MPA) estuvo a cargo de los fiscales Guillermo Persello y Pablo Lipowy, quienes sostuvieron la acusación contra Pereyra.
La mecánica de los ataques
El fiscal Lipowy detalló que el ahora condenado atentó de manera reiterada contra la integridad sexual de las víctimas en la vivienda que compartían con otros miembros del entorno familiar. Según la acusación fiscal, Pereyra agredió sexualmente a una de las hijas de su pareja de manera «casi a diario» entre los años 2014 y 2018, período en el cual la joven transitaba su escolaridad secundaria. El fiscal remarcó que el agresor aprovechaba la ausencia de la progenitora en el inmueble para cometer los ilícitos.
En relación con la segunda víctima, el funcionario del MPA precisó que los hechos ocurrieron en diferentes ocasiones entre 2020 y 2022. En el momento de los primeros ataques, la menor cursaba la escuela primaria. Lipowy subrayó que los abusos se enmarcaron en una relación asimétrica de poder, producto de la marcada diferencia de edad, fuerza y autoridad existente entre las víctimas y el sentenciado.
Las calificaciones penales
Alejandro Miguel Pereyra fue condenado en carácter de autor de los delitos de abuso sexual con acceso carnal, agravado por haber estado encargado de la guarda, por tratarse de una persona menor de 18 años y por haber aprovechado la convivencia preexistente. Asimismo, se le imputó la promoción a la corrupción de una menor, agravada por mediar amenazas e intimidación, por la convivencia y por la guarda. Finalmente, la sentencia abarcó el delito de abuso sexual simple agravado por la guarda y por haber aprovechado la situación de convivencia con la víctima.
