El Complejo Girasol argentino cerró el 2025 con exportaciones históricas que totalizaron casi US$ 2.300 millones, impulsado por una cosecha récord y una fuerte demanda externa. Este valor marca un crecimiento del 57% respecto al año anterior y supera en un 20% el máximo nominal de 2008, según detalló un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario. De esta manera, el Gran Rosario y el corredor industrial del Up River reafirman su rol estratégico en la salida al mundo de esta producción agroindustrial clave.
El girasol argentino cierra 2025 con exportaciones históricas y consolida su liderazgo
El Complejo Girasol de Argentina finalizó el año 2025 con un desempeño sobresaliente en el comercio exterior, alcanzando cifras históricas tanto en volumen como en valor de las exportaciones. Según un informe detallado de la Bolsa de Comercio de Rosario (BCR), las ventas externas superaron los US$ 2.300 millones, lo que representa un crecimiento interanual del 57% y un nivel un 20% superior al récord nominal previo, registrado en 2008.
Este notable rendimiento del sector se explica principalmente por dos factores clave: la mayor producción del siglo, obtenida durante la campaña 2024/25, y un escenario de precios internacionales favorable que impulsó las cotizaciones de los derivados del girasol.
Volúmenes récord en aceite, harina y pellets
En términos de volúmenes físicos, el complejo girasolero argentino despachó más de 3 millones de toneladas en 2025, un incremento del 39% en comparación con el año anterior.
El aceite de girasol fue el principal motor de este crecimiento, con exportaciones que superaron los 1,5 millones de toneladas. Esta marca constituye un récord absoluto y se ubica un 27% por encima del volumen exportado en 2024. En valor, las colocaciones de aceite crecieron un 65% interanual.
La harina y los pellets de girasol también contribuyeron con volúmenes máximos históricos, superando los 1,3 millones de toneladas exportadas, lo que implicó un aumento interanual del 43%. Por su parte, las ventas externas de semilla de girasol se triplicaron, alcanzando su nivel más alto en nueve años.
Es importante destacar que el aceite en bruto es el principal componente, explicando el 71% del total exportado por el complejo, mientras que el aceite refinado aporta un 11% adicional. En conjunto, los aceites representan alrededor del 82% del valor total de las exportaciones.
India, el principal destino del girasol argentino
Durante 2025, el complejo girasolero argentino logró colocar sus productos en 89 países de los cinco continentes, aunque el mercado exhibe una fuerte concentración en pocos destinos.
India se consolidó como el principal cliente, con compras que totalizaron US$ 848 millones, lo que equivale a más del 37% del valor total exportado. Principalmente, este volumen estuvo compuesto por aceite de girasol en bruto, lo que ha permitido a Argentina posicionarse como uno de los principales abastecedores de aceites vegetales para el gigante asiático.
En segundo lugar se ubicó Irak, que incrementó significativamente sus importaciones debido a dificultades logísticas que afectaron a Ucrania, su proveedor tradicional. El tercer puesto en el ranking de destinos fue para Países Bajos, que actuó mayormente como comprador de harina y pellets de girasol.
En el segmento de aceite refinado en envases de hasta cinco litros –que generó cerca de US$ 100 millones–, Chile lideró las compras con el 43% del valor exportado, seguido por Paraguay, Colombia y Brasil. Esta dinámica refleja la relevancia del mercado sudamericano para los productos con mayor valor agregado, un nicho importante para la industria local.
El nodo portuario del Gran Rosario, eje estratégico de las exportaciones
El nodo portuario del Gran Rosario volvió a desempeñar un papel central en la logística de exportación del Complejo Girasol. La aduana de San Lorenzo, ubicada en el corazón de la región, concentró alrededor del 45% del valor exportado, confirmando el liderazgo del corredor industrial del Up River en la salida de aceites al mercado internacional.
No obstante, los puertos del sur bonaerense, Necochea y Bahía Blanca, explicaron en conjunto más del 40% del valor total exportado, demostrando una relevante distribución logística entre ambos polos.
Más del 84% del valor exportado se movilizó por vía marítima, mientras que el transporte por camión representó cerca del 15%, con un protagonismo especial en los productos refinados y en los envíos a países limítrofes.
Es así que el aceite en bruto se exporta casi exclusivamente por buque, en tanto que el refinado en envases pequeños utiliza mayoritariamente el transporte terrestre, especialmente hacia Chile y los países del Mercosur. En el caso de harinas y pellets, el 97% de los envíos se realiza por vía marítima, consolidando su perfil netamente exportador a granel. La semilla, en cambio, muestra mayor diversificación de destinos –más de 70 países– y una participación más elevada del transporte por camión.
Mercado interno y competitividad externa del girasol
Más allá del récord exportador, el aceite de girasol mantiene una fuerte presencia en el consumo interno argentino, con más de 10 litros por habitante al año, siendo un alimento esencial en la mesa de los santafesinos y de todos los argentinos. Además, constituye un insumo clave para la industria alimenticia, desde panificados hasta mayonesas y margarinas, agregando valor en la cadena.
El desempeño de 2025 no solo marca un máximo histórico para el sector, sino que también evidencia una mejora en la eficiencia exportadora y logística del complejo agroindustrial. Con una mayor capacidad instalada y una red portuaria consolidada, el Complejo Girasol se posiciona como uno de los segmentos más dinámicos y competitivos del comercio exterior argentino, con un fuerte arraigo productivo en la zona núcleo y otras regiones del país.
