La noche del sábado 21 de febrero quedará grabada en la memoria grande del rugby regional. No solo por el resultado, amplio y contundente, sino por las formas. Capibaras XV afrontó su primera presentación en el Súper Rugby Américas ante el rival más exigente posible: el campeón vigente y máximo ganador del certamen. Y lo hizo con aplomo, convicción y una autoridad que sorprendió incluso a los más optimistas.
Desde el inicio se percibió que no sería una jornada más. El equipo dirigido por Nicolás Galatro tomó el control territorial y administró la posesión con inteligencia. Sin desbordes innecesarios ni vértigo desmedido, fue construyendo el partido desde la paciencia y el orden. A los 10 minutos llegó el primer grito oficial en la historia de la franquicia: line, maul y try del capitán Ignacio Gandini, con conversión de Juan Bautista Baronio.
El desarrollo no se alteró. Peñarol, condicionado también por una tarjeta amarilla en el primer tiempo, nunca logró asentarse. Capibaras sostuvo la intensidad y encontró en Franco Rossetto una vía letal por la punta izquierda. El entrerriano apoyó por duplicado, a los 25 y 38 minutos, para cerrar la primera mitad con un impensado pero merecido 21-0.
En el complemento, el conjunto uruguayo intentó reaccionar, aunque se topó con una defensa firme y solidaria. Cada tackle fue un mensaje. Cada recuperación, una declaración de intenciones. A los 20 minutos, Ignacio Dogliani aportó un drop de notable factura que amplió la brecha y consolidó la confianza. Más tarde, un nuevo maul terminó en el cuarto try de la noche y dejó el marcador 31-0. El descuento visitante, ya sobre el cierre, apenas decoró el resultado, que terminó 34-7 tras un penal de Baronio.
Pero más allá del tanteador, lo que impactó fue la madurez colectiva. El equipo no pareció debutante. Con apenas cinco semanas de trabajo conjunto en Casa Capibaras y cinco jugadores estrenándose en la competencia, mostró una amalgama precisa entre juventud y experiencia. Hubo puntos altos en Gandini, Manuel Bernstein, Baronio, Bruno Heit, Rossetto y Dogliani, aunque el rendimiento fue esencialmente coral.
Las casi 7.000 personas que colmaron el Hipódromo aportaron un marco acorde a la magnitud del acontecimiento. La puesta en escena, la respuesta del público y la propuesta integral dejaron en claro que el proyecto trasciende lo estrictamente deportivo. Se trata de una construcción colectiva que hunde sus raíces en los clubes del Litoral y en más de dos décadas de competencia regional.
El 21 de febrero de 2026 quedará señalado como el punto de partida oficial. No fue un batacazo aislado ni una proeza circunstancial. Fue la consecuencia lógica de un trabajo sostenido. Capibaras XV comenzó su camino con el pie derecho y ahora se prepara para su próxima presentación, el sábado 28, a partir de las 18.30, en Sauce Viejo, ante Cobras Brasil Rugby, donde buscará reafirmar que lo del estreno no fue una excepción, sino el comienzo de algo más grande.
