La industria de Santa Fe perdió 292 fábricas y más de 7.700 empleos en dos años, alerta Fisfe

El Consejo Directivo de FISFE ha emitido una contundente advertencia sobre la profunda crisis que atraviesa la industria manufacturera en Santa Fe. A través de un comunicado de prensa, la entidad detalla las crecientes dificultades que enfrenta el sector productivo provincial.

Según lo manifestado en su reunión del lunes 23 de febrero, los diversos centros, cámaras y empresas socias de la Federación Industrial de Santa Fe han reportado impedimentos cada vez mayores para mantener operativas sus plantas y preservar los puestos de trabajo en amplios segmentos productivos.

En 2025 se perdieron 292 industrias y más de 7.700 puestos de trabajo.

La combinación de altas tasas de interés que encarecen el financiamiento, una apreciación cambiaria que abarata los productos importados y un mercado interno debilitado por bajos ingresos genera una ecuación de alta complejidad para la actividad industrial.

Los datos más recientes de la Federación Industrial de Santa Fe corroboran este sombrío escenario. En diciembre de 2025, la actividad industrial registró una caída interanual del 9,8%, con el 68% de las ramas industriales experimentando una disminución en sus niveles de producción. Adicionalmente, entre diciembre de 2023 y octubre de 2025, la provincia perdió 292 industrias y más de 7.700 puestos de trabajo industriales, lo que se traduce en bajas del 4,9% y 5,6% respectivamente.

Estas cifras, subraya la entidad, reflejan un proceso de desindustrialización que amenaza la subsistencia del entramado productivo local. FISFE destaca que en provincias como Santa Fe, donde la industria constituye uno de los motores principales de la economía, el deterioro de la producción conlleva un efecto negativo multiplicador que impacta directamente en otros sectores, amplificando la gravedad de la contracción económica.

Ante este panorama, la entidad manifiesta su profunda preocupación por los sectores más afectados y por la sostenida pérdida de empresas y empleo industrial. En consecuencia, remarca la urgente necesidad de implementar una política industrial a nivel nacional que tenga como objetivos facilitar la inserción inteligente en los mercados globales, defender los sectores industriales transables de la competencia desleal, equiparar las condiciones de competitividad (incluyendo costo logístico, financiamiento productivo, costo impositivo y laboral no salarial) y generar las condiciones para la reactivación del mercado interno. Todo esto, con la finalidad de preservar e incrementar el tejido productivo y generar más empleo privado formal.


Te puede Interesar