Indagaron en Tribunales de Santa Fe a «Turu» Mendieta por liderar banda narco en el norte de la capital

Jorge «Turu» Mendieta, el ex prófugo por quien ofrecían $10 millones de recompensa, fue indagado este miércoles por videoconferencia desde la cárcel de Piñero ante el juez federal Aldo Alurralde en Santa Fe. Durante la audiencia por narcotráfico, su abogado particular cuestionó la imputación de «jefe de banda», alegando que contradice el fallo que condenó al resto de la organización.

Indagatoria federal a «Turu» Mendieta

La audiencia indagatoria celebrada este miércoles en la ciudad de Santa Fe marcó un nuevo capítulo en la causa federal por tráfico de estupefacientes, que tiene como principal imputado a Jorge Alberto “Turu” Mendieta. El hombre fue aprehendido el martes en el barrio Las Flores, luego de permanecer prófugo desde diciembre de 2024.

El acto procesal estuvo a cargo del juez federal Aldo Mario Alurralde, con la intervención del fiscal federal Walter Rodríguez. Mendieta siguió la audiencia por videoconferencia desde la unidad penitenciaria de Piñero, donde permanece alojado desde su captura, mientras que la indagatoria se desarrolló en la sede judicial de Santa Fe.

Asistido por su abogado particular, Claudio Torres del Sel, Mendieta escuchó la imputación que lo sindica como presunto jefe de una organización dedicada al suministro de estupefacientes en el norte de la capital provincial.

El planteo de la defensa

Tras la audiencia, Torres del Sel cuestionó la calificación legal atribuida a su defendido y sostuvo que “se está violando el principio de congruencia”. El planteo del letrado se apoya en una circunstancia reciente: días atrás, el Tribunal Oral Federal de Santa Fe condenó, mediante juicio abreviado, a cuatro integrantes de la estructura investigada.

En aquel acuerdo, los coimputados admitieron su responsabilidad por los delitos de confabulación para el tráfico de estupefacientes y tenencia en concurso real, con penas de tres años de prisión —cinco en el caso de un imputado con antecedentes—. Para la defensa, ese encuadre debería proyectarse también sobre la situación de Mendieta.

Mientras sus consortes fueron condenados por confabulación, a Mendieta se le continúa atribuyendo el delito de jefe de una organización narcocriminal, figura que supone un mayor grado de responsabilidad y, eventualmente, una expectativa de pena superior. El abogado adelantó que solicitará al tribunal oral información sobre el estado de firmeza del fallo para que sea considerado por el juez instructor al momento de resolver la situación procesal.

Además, el defensor relativizó la prueba reunida hasta el momento. Señaló que la imputación se apoya esencialmente en intervenciones telefónicas y puso en duda la identificación de su defendido como uno de los interlocutores en las escuchas. “Ni siquiera hay pruebas de que sea la persona que habla”, afirmó.

La detención y la recompensa

La aprehensión de Mendieta se produjo este martes en los monoblocks del barrio Las Flores, en el marco de un operativo de la Policía de Investigaciones (PDI) ejecutado por la Unidad de Captura de Prófugos de Alto Perfil.

El director provincial de Investigación Criminal, Rolando Galfrascoli, brindó detalles en conferencia de prensa y destacó que la captura fue el resultado de meses de tareas investigativas coordinadas con la Fiscalía Federal.

Sobre Mendieta pesaba una recompensa de 10 millones de pesos, ofrecida por el Ministerio de Seguridad de la Nación para quienes aportaran datos que permitieran su localización. Desde diciembre de 2024, era considerado uno de los prófugos más buscados en el marco de la causa por tráfico de estupefacientes.

Según Galfrascoli, el procedimiento se desarrolló en un entorno “muy conocido y populoso”, con circulación permanente de personas. Hubo una resistencia inicial que fue rápidamente controlada y la detención se concretó sin heridos. En el departamento se encontraban familiares y otras personas no requeridas por la Justicia, que quedaron a disposición como testigos.

Antecedentes de la causa

La investigación iniciada en 2024 derivó en una serie de allanamientos realizados el 4 de diciembre del mismo año en la zona norte de la ciudad de Santa Fe. En esos operativos fueron aprehendidos varios presuntos integrantes de la organización y se secuestró el siguiente material:

  • Dosis de droga (principalmente cocaína, según la hipótesis fiscal)
  • Balanza
  • Teléfonos celulares
  • Dinero en efectivo

De acuerdo con la reconstrucción del Ministerio Público Fiscal, los condenados integraban un engranaje criminal cuyo liderazgo era atribuido a Mendieta. Tras el juicio abreviado, el tribunal dispuso remitir elementos secuestrados al juzgado federal por su vinculación con la investigación principal que apuntaba a su captura.

El futuro judicial

Ahora, con el principal imputado a disposición de la Justicia, el expediente ingresa en una etapa decisiva. El juez Alurralde deberá resolver su situación procesal, ponderando la imputación como presunto jefe de la organización, la prueba reunida y el antecedente del fallo que recayó sobre el resto de los involucrados.

En ese cruce entre la hipótesis fiscal de liderazgo y la estrategia defensiva que busca equiparar su caso al de los ya condenados por confabulación, se definirá el alcance penal de la causa que lo tuvo durante meses como prófugo con recompensa y hoy lo encuentra formalmente indagado.


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