Desde la Vecinal Candioti Sur, un barrio donde la intensa actividad de bares y restaurantes hace que la presencia de cuidacoches sea frecuente, su integrante Matías Galíndez valoró la iniciativa que busca prohibir esta actividad informal. Él considera que este nuevo proyecto aborda la problemática de una manera más completa que intentos anteriores, y la calificó como un avance por su «mirada integral».
Galíndez remarcó que, si bien el proyecto es un paso importante al contemplar distintas sanciones y también alternativas de inclusión, la clave estará en la aplicación efectiva y el control sostenido en el tiempo. «Muchas veces hay muy buenas leyes, pero si no se aplican no tienen sentido», afirmó.
El dirigente vecinal explicó que el proyecto establece escalas que van desde trabajos comunitarios hasta la prohibición de concurrir a los lugares donde se comete la falta, algo que «da tranquilidad a los vecinos que han tenido conflictos». Además, prevé capacitación, formación en oficios y un abordaje de los consumos problemáticos, atendiendo a casos vinculados a adicciones o problemas de salud mental, una demanda que siempre han planteado desde la vecinal.
Sin embargo, Galíndez advirtió que el mayor desafío será mantener los controles en el tiempo. «El vecino necesita volver a la normalidad, porque la convivencia se vio muy afectada en el último tiempo. Por eso, además de la ley, tiene que haber control y coordinación con la policía», subrayó. En esa línea, enfatizó la importancia de no dejar de lado la situación social, dada la diversidad de perfiles entre los cuidacoches y las personas en situación de calle vinculadas a esta actividad. Por eso, valoró que se contemple la reinserción laboral y el abordaje desde salud, aunque la implementación práctica será crucial.
¿Qué establece el proyecto que ya tiene media sanción?
La iniciativa, impulsada por el senador rosarino Ciro Seisas, es un paso significativo porque habilita por primera vez la intervención directa de la policía y de los municipios frente a situaciones de cuidado, guarda o lavado de vehículos sin autorización.
La propuesta busca modificar la Ley 10.703 del Código de Faltas de la Provincia, incorporando nuevos artículos (el 66 bis, ter y quater) que tipifican la actividad como contravención a nivel provincial. Esto significa que se prohíbe ofrecer o administrar espacios de estacionamiento en la vía pública a cambio de dinero sin autorización, así como realizar tareas de cuidado o limpieza de vehículos bajo esas condiciones.
Un aspecto central es que la implementación quedará a cargo de cada municipio. Estos podrán solicitar la intervención policial, a través de la vía ministerial correspondiente, para hacer cesar la actividad y desplazar a los presuntos infractores del espacio público donde se desarrollara la falta.
El régimen de sanciones es progresivo, incluyendo multas, trabajos comunitarios, prohibiciones de concurrencia a determinados lugares y arresto en casos de reincidencia o si se detecta una organización detrás de la actividad. Las penas se agravarán si hay violencia, amenazas o si los hechos ocurren en zonas sensibles como eventos masivos, áreas comerciales o en horario nocturno. También se endurecen las sanciones para quienes coordinen o exploten esta práctica, contemplando situaciones de mayor vulnerabilidad de las víctimas. El texto ahora deberá ser tratado en Diputados para convertirse en ley.
La postura de la Municipalidad
El intendente de la ciudad de Santa Fe, Juan Pablo Poletti, ya había expresado su respaldo al avance de esta ley provincial sobre cuidacoches, destacando que la Municipalidad necesita herramientas legales más robustas para intervenir. Explicó que, si bien actualmente se realizan controles, muchas veces la actividad se repite porque las sanciones vigentes no son suficientes y la policía tiene limitaciones para actuar sin una denuncia o un delito concreto.

El jefe municipal argumentó que una norma provincial facilitaría un trabajo coordinado entre la Municipalidad y las fuerzas de seguridad. Esto permitiría a la policía intervenir con mayor rapidez ante situaciones de extorsión, amenazas o conflictos en la vía pública. Poletti remarcó que la problemática de los cuidacoches es una de las principales preocupaciones de los vecinos y que requiere una respuesta más firme desde el marco legal.
Además del control, la Municipalidad impulsa alternativas para quienes deciden dejar la actividad, como la incorporación a cooperativas o a otros programas laborales. No obstante, Poletti reconoció que no todos aceptan esas opciones, lo que refuerza la idea de que la solución debe combinar medidas de seguridad, regulación y un abordaje social para resolver un problema que afecta a la ciudad desde hace años.
