La autopsia preliminar de Eduardo Bentancourt, el enfermero hallado sin vida el viernes en un departamento de Palermo Soho, reveló una patología cardíaca preexistente y una punción reciente en su brazo. En la vivienda de la Ciudad de Buenos Aires, los investigadores incautaron cerca de 50 ampollas de fentanilo y propofol. La Justicia aguarda los resultados toxicológicos para determinar si el deceso estuvo vinculado a una posible sobredosis de estos potentes anestésicos.
Los primeros resultados de la autopsia
Este lunes, la Justicia dio a conocer los primeros resultados de la autopsia practicada a Eduardo Bentancourt, de 44 años, el enfermero oriundo de Gualeguaychú que fuera hallado sin vida el pasado viernes en un departamento de Palermo Soho. El informe forense precisó la mecánica del deceso, aunque abrió nuevos interrogantes respecto al hallazgo de potentes anestésicos en la escena.
Según el informe remitido a la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°21, la muerte de Bentancourt se produjo por una «cardiopatía hipertrófica y dilatada con congestión pulmonar». No obstante, un dato que resultó de especial interés para los peritos es la presencia de una venopuntura con halo equimótico en el pliegue del codo derecho. Este signo de vitalidad indica que el enfermero habría recibido una punción poco antes de su fallecimiento.
Los forenses estimaron que el deceso ocurrió entre tres y cinco días antes del hallazgo del cuerpo, lo que coincide con el período en que sus familiares perdieron contacto con él. Al momento de ser encontrado por efectivos de la Policía de la Ciudad, el profesional de la salud se encontraba sentado en una silla del comedor y presentaba restos de sangre en la boca.
El escenario del hallazgo y las evidencias
La escena del hallazgo, en un inmueble de la calle Fray Justo Santa María de Oro al 2400, impactó a los investigadores. En el lugar, la Policía de la Ciudad incautó cerca de 50 ampollas, algunas de ellas abiertas y vacías. Entre las sustancias identificadas, que fueron objeto de secuestro, se encuentran:
- Propofol (10 mg)
- Fentanilo (0,5 mg)
- Lidocaína
Dada la peligrosidad y el acceso restringido a estos fármacos –especialmente el fentanilo, un opioide sintético de extrema potencia–, la fiscalía interviniente ha solicitado peritajes para determinar la trazabilidad y el origen de los lotes. Se busca establecer si los medicamentos pertenecían a algún centro de salud donde el enfermero pudiera haber prestado servicios.
Las hipótesis de la fiscalía
Un aspecto determinante para los investigadores es que el cuerpo no presentaba lesiones traumáticas ni heridas defensivas, lo que, en principio, descartaría la participación de terceros en el lugar. La principal hipótesis apunta a una posible autoadministración de fármacos con fines recreativos o bajo un cuadro de consumo problemático, lo cual habría desencadenado la falla cardíaca.
Este caso reflota la preocupación por el fenómeno de las denominadas «Propofest», reuniones privadas entre profesionales de la salud donde se consumen anestésicos, una problemática que ya ha sido objeto de crónicas policiales en la Ciudad de Buenos Aires durante los últimos meses.
Curso de la investigación
El Laboratorio Químico de la Policía Federal Argentina tiene previsto analizar el contenido de las ampollas y realizar los estudios histopatológicos el próximo 13 de mayo. Hasta entonces, la causa se mantiene caratulada como «Averiguación de causales de muerte», con la intervención del Juzgado Nacional N°39, a cargo del Dr. Santiago Bignone.
Bentancourt, quien se había mudado hace un mes a Buenos Aires desde Entre Ríos en busca de nuevas oportunidades laborales, deja una comunidad conmocionada en su ciudad natal y una investigación abierta que busca esclarecer el posible circuito ilegal de los fármacos hospitalarios.
