La Sociedad Rural de Vera fue el escenario de una reunión clave donde productores agropecuarios expusieron ante funcionarios provinciales, legisladores y autoridades locales la crítica situación generada por los excesos hídricos en el departamento.
Fuerte reclamo productivo
La Sociedad Rural de Vera fue el escenario de un encuentro determinante donde el sector agropecuario del norte santafesino elevó su voz ante la crítica situación generada por los excesos hídricos. La reunión, que congregó a funcionarios provinciales, legisladores y autoridades locales, estuvo marcada por un firme reclamo del sector productivo.
Del debate participaron el secretario de Agricultura y Ganadería, Ignacio Mántaras; el director de Ganadería y Sanidad Animal, Facundo Méndez; el secretario de Asuntos Hídricos, Nicolás Mijich; y el secretario de Protección Civil, Marcos Escajadillo, junto a representantes de Vialidad Provincial, el senador Osvaldo Sosa y el diputado Sergio Rojas. También estuvieron presentes intendentes como Paula Mitre (Vera) y Rubén Cuello (Calchaquí), además de presidentes comunales de la región, evidenciando la amplitud de la problemática.
Una problemática estructural que se agrava por el abandono
Durante la jornada, los productores plantearon con claridad que la actual coyuntura no es producto de un evento climático aislado, sino de una problemática histórica y estructural. Un documento elaborado en el encuentro remarcó que las recurrentes inundaciones y los anegamientos son consecuencia directa de la falta de mantenimiento de canales, el notorio deterioro de la red vial rural y una infraestructura hídrica insuficiente.
En ese sentido, la dirigencia rural exigió información concreta sobre las acciones en marcha y cuestionó la pasividad estatal durante los períodos de sequía, cuando los perfiles de humedad se vacían y el clima permite otro tipo de intervenciones. Esta falta de previsión, señalaron, agrava significativamente el impacto de las lluvias intensas, como las que actualmente afectan la región.
Demandas urgentes: caminos, energía y alivio fiscal
Entre los principales pedidos, la entidad solicitó medidas urgentes para garantizar la transitabilidad y la conectividad en las zonas rurales, esenciales para el movimiento de la producción y el día a día de las familias. Asimismo, se reclamó una evaluación integral del sistema eléctrico, considerado deficiente, lo que afecta directamente la calidad de vida de los habitantes rurales y la actividad productiva.
También se planteó la imperiosa necesidad de avanzar en obras estratégicas, como la conexión de infraestructura energética, y se solicitó la exención de pagos para los productores afectados ante la ausencia de servicios efectivos en este contexto de emergencia.
El sector ganadero, en estado crítico
La situación del productor ganadero fue uno de los puntos más críticos expuestos. Con traslados forzados de hacienda, un aumento sideral de los costos de producción y pérdidas económicas que derivan en una severa descapitalización de los establecimientos, la producción de invernada y carne se ve seriamente comprometida. En este marco, se reclamó agilizar los trámites para acceder a los certificados de emergencia agropecuaria y gestionar su homologación a nivel nacional, buscando así un alivio fiscal indispensable.
Además, se solicitó información detallada sobre líneas de financiamiento adaptadas a la coyuntura y medidas de corto plazo, como la flexibilización de requisitos sanitarios por parte del Senasa, facilidades para el traslado de animales y la implementación de corrales temporarios en zonas seguras.
La preocupación se extendió al aislamiento de comunidades rurales, lo que compromete el acceso a servicios esenciales como salud y educación, afectando la calidad de vida de miles de santafesinos.
Con una extensión superior a los 22.300 km², el departamento Vera enfrenta una problemática de larga data que, según coincidieron los participantes, requiere decisiones políticas firmes, acciones inmediatas y una planificación sostenida. Como conclusión, se destacó la necesidad de trabajar de manera coordinada con los gobiernos locales, actores clave por su conocimiento directo del territorio y sus necesidades.
