Maximiliano Raúl Grando, quien cumplía libertad condicional por un asesinato cometido en Rafaela, fue detenido por la PDI en su vivienda del barrio Mocoví de Recreo. Durante el allanamiento, los agentes le secuestraron más de 300 envoltorios de cocaína y una pistola 9 mm lista para ser disparada. El hombre de 34 años quedó en prisión preventiva, acusado de tenencia de estupefacientes con fines de comercialización y tenencia ilegítima de arma de guerra.
Tras las rejas por narcotráfico y arma de guerra
Maximiliano Raúl Grando, de 34 años, fue aprehendido nuevamente en Recreo, tras ser sorprendido por la Policía de Investigaciones (PDI) con más de 300 envoltorios de cocaína, marihuana y una pistola 9mm. El hombre, que se encontraba bajo el régimen de libertad condicional desde agosto de 2024, tras cumplir gran parte de una condena a 12 años de reclusión por un «homicidio agravado por el uso de arma de fuego» cometido en Rafaela, volvió a quedar detenido por orden del juez penal Sebastián Szeifert.
Durante el allanamiento realizado en una vivienda ubicada en la intersección de calles Rosario y Venezuela, en el barrio Mocoví de Recreo, el propio Grando manifestó frente a los agentes de la PDI: «Yo me hago cargo de todo. Todo lo que está acá adentro de mi casa es mío, la droga y el arma». Esta declaración, que reiteró ante la jefa del operativo, fue una de las evidencias presentadas por el fiscal Arturo Haidar para solicitar la prisión preventiva. Los abogados Sebastián Oroño y Milton Schaller, por su parte, propusieron la aplicación de medidas alternativas, las cuales fueron consideradas insuficientes por el magistrado.
La investigación y el «casa-búnker»
La investigación que culminó con la detención de Grando fue liderada por la Unidad Especial de Microtráfico. Las actividades del imputado comenzaron a ser monitoreadas desde principios de abril de 2026, cuando tareas de inteligencia y registros fílmicos detectaron movimientos compatibles con la venta de estupefacientes al menudeo en su propiedad.
Grando, quien debía mantener reglas de conducta estrictas para conservar el beneficio de la libertad condicional, habría transformado su hogar en un punto de fraccionamiento y comercialización de sustancias ilícitas, utilizando la fachada de un empleo formal. El incumplimiento de las condiciones impuestas por el juez Pablo Busaniche al momento de concederle la libertad condicional en 2024, fue un punto central en la audiencia de medidas cautelares. La fiscalía argumentó que Grando no solo volvió a delinquir, sino que lo hizo portando armamento de guerra, el mismo tipo de elemento que lo llevó a prisión años atrás por asesinato.
Ante este escenario, el Dr. Szeifert dispuso la prisión preventiva y comunicó la nueva detención al juez de ejecución pertinente, para que se proceda a la revocación formal del beneficio previo.
El detalle del allanamiento y los secuestros
El allanamiento se llevó a cabo a las 17.20 horas del 25 de abril. Los detalles del operativo revelaron una organización dedicada al tráfico de drogas a pequeña escala. En el dormitorio de la vivienda, los agentes de la PDI incautaron:
- Un total de 67,4 gramos de cocaína, distribuidos en 316 envoltorios de papel satinado.
Asimismo, en el sector de la cocina se hallaron:
- Ramas de marihuana (81 gramos) destinadas al fraccionamiento.
- Una balanza de precisión digital con vestigios de sustancias blanquecinas.
- Una pistola calibre 9mm marca Taurus, con su cargador colocado y once cartuchos intactos, lista para ser utilizada según las pericias balísticas.
Grando enfrenta ahora cargos por «tenencia de estupefacientes con fines de comercialización» en concurso real con «tenencia ilegítima de arma de guerra». Estos delitos, sumados a la condena que aún cumple, podrían asegurar su permanencia en prisión por muchos años más.
