El Ministerio de Salud de Santa Fe lanzó el programa para retirar medicamentos vencidos de circulación

La Cámara de Diputados de Santa Fe aprobó por unanimidad y giró en revisión al Senado un proyecto de ley que establece un programa provincial para la recolección y gestión de medicamentos vencidos o en desuso de hogares. La iniciativa, impulsada por las legisladoras Varinia Drisun y Amalia Granata, busca retirar de circulación remedios no efectivos para evitar la contaminación ambiental y proteger la salud pública, al impedir su descarte con residuos domiciliarios. El Ministerio de Salud será la autoridad de aplicación, encargado de coordinar los «Puntos Amarillos» para su depósito seguro.

La Cámara de Diputados de la provincia ha aprobado por unanimidad y remitido en revisión al Senado un proyecto de ley crucial para la salud pública y el medio ambiente: la creación de un programa de Recolección y Gestión de Medicamentos Vencidos o en Desuso en el ámbito domiciliario.

La iniciativa, que obtuvo despacho favorable de las comisiones, especialmente la de Salud Pública, fusiona propuestas de la socialista Varinia Drisun y de Amalia Granata (Somos Vida). Su objetivo es establecer un sistema de monitoreo y gestión de antibióticos y medicamentos caducos, con el fin de prevenir su uso indebido, evitar la contaminación ambiental y proteger la salud pública, en particular de niños y personas con adicciones.

Durante el debate en el recinto, fue la diputada Varinia Drisun quien expuso los alcances del proyecto, destacando los problemas derivados de la acumulación de medicamentos inutilizables en los hogares y la inconveniencia de su descarte junto con los residuos urbanos comunes.

Responsabilidad

Aunque la votación general fue unánime, el bloque de la diputada Amalia Granata votó en particular en rechazo al artículo 6. Este artículo establece el «Principio de Responsabilidad Extendida y Compartida», conforme a la Ley Nacional 25675 – Ley General del Ambiente. Dicho principio determina que «cada uno de los productores de medicamentos registrados [deberá] responsabilizarse objetivamente por la gestión integral y su financiamiento, de la destrucción de los medicamentos vencidos de uso domiciliario generados en el mercado nacional». Asimismo, la diputada Fernanda Castellani (PRO) solicitó la abstención sobre este punto.

El resto de los 12 artículos que conforman la propuesta fue aprobado por todo el arco político. La ley busca que la población pueda desechar de forma segura medicamentos vencidos o que ya no utilice, tanto de medicina humana como veterinaria, en lugares específicos designados como «Puntos Amarillos».

La diputada Varinia Drisun explicó que estos espacios contarán con contenedores adecuados para evitar que los residuos farmacéuticos terminen en la basura común, en el agua, en el suelo o en circuitos informales de venta.

Riesgos

Varinia Drisun detalló la magnitud del problema en miles de hogares: «Tratamientos que se interrumpieron, medicamentos que quedaron después de acompañar a un familiar enfermo, fármacos indicados para una situación muy específica o productos que ya no pueden utilizarse porque perdieron seguridad o eficacia no pueden desecharse como un residuo común».

Subrayó que no se trata solo de analgésicos comunes, sino a menudo de «tratamientos específicos, como antibióticos, psicofármacos, medicación oncológica o fármacos que no se pueden guardar para más adelante ni pasarle a otra persona. Eso no es solidaridad: eso puede ser un riesgo para la salud».

La legisladora insistió en que «no se pueden reutilizar los medicamentos que están vencidos o en desuso. Hay que descartarlos, pero como corresponde, para evitar intoxicaciones, proteger a niños y personas mayores, cuidar el agua, el suelo y los animales, impedir la circulación informal y prevenir riesgos como la resistencia antimicrobiana».

Varinia Drisun profundizó sobre la resistencia antimicrobiana, explicando que se produce «cuando bacterias, virus, hongos o parásitos dejan de responder a medicamentos», lo que dificulta y prolonga el tratamiento de infecciones que antes eran sencillas. El mal uso o descarte inadecuado de antimicrobianos puede agravar este problema.

Además, advirtió sobre el riesgo sanitario que implica el descarte de medicamentos junto con la basura común, ya que pueden ser recuperados y reingresar en circuitos informales. «Un medicamento vencido, deteriorado o mal conservado no puede volver a venderse ni consumirse. Si reingresa por circuitos informales, pone en riesgo a quien lo toma y también debilita los controles que tiene que garantizar el sistema de salud», enfatizó.

Los «Puntos Amarillos» permitirán a cada vecino y vecina acercar esos medicamentos a lugares habilitados, como farmacias adheridas voluntariamente, que contarán con recipientes adecuados para su descarte seguro. Varinia Drisun recordó que ya existen experiencias exitosas en localidades como Rosario y Arroyo Seco.

La propuesta fortalece la responsabilidad extendida y compartida, aprovechando los circuitos existentes entre droguerías y farmacias para el retiro de medicamentos vencidos. «La idea es sumar a ese circuito los descartes domiciliarios», señaló Varinia Drisun.

«Lo que llega a nuestros hogares por una red formal también tiene que salir por una red formal. No alcanza con decirle a la gente que se haga cargo sola. El Estado tiene que ordenar, controlar y garantizar una respuesta segura, y la cadena que produce, distribuye y comercializa medicamentos también debe asumir su responsabilidad», afirmó la diputada.

El programa contempla que la autoridad de aplicación podrá articular con establecimientos de salud, colegios profesionales y farmacias que adhieran voluntariamente para conformar la red provincial de Puntos Amarillos. Asimismo, incorporará campañas de concientización para informar a la ciudadanía sobre qué medicamentos llevar, dónde están los puntos de recepción y la importancia de no descartarlos con los residuos domiciliarios.

Finalmente, Varinia Drisun vinculó el proyecto con una concepción más amplia de la salud pública: «Frente a un modelo nacional que empuja la idea de que cada persona se arregle como pueda, desde Santa Fe seguimos defendiendo otra mirada: la salud como derecho, el ambiente como bien común y el Estado presente para cuidar. Los Puntos Amarillos son una acción concreta, simple y necesaria».

Maniobra de Heimlich

En otro orden, la Cámara de Diputados también completó la sanción de una ley que establece la obligatoriedad de exhibir, de manera visible, carteles explicativos sobre cómo efectuar la «Maniobra de Heimlich» en diversos establecimientos. Esta normativa aplica a lugares donde se expenden alimentos para consumo dentro de sus instalaciones, establecimientos educativos de gestión pública o privada, y lugares de concurrencia masiva como cines, estaciones de servicio y espacios de recreación.

La «Maniobra de Heimlich» es una técnica de compresión abdominal utilizada como procedimiento de primeros auxilios ante una situación de atragantamiento, para desobstruir el conducto respiratorio cuando se encuentra bloqueado.

En Cámara de Diputados, un proyecto de la justicialista Sonia Martorano fue tratado en forma conjunta con una iniciativa similar proveniente del Senado, y ahora ha sido girado al Ejecutivo para su promulgación. La ex ministra Sonia Martorano expuso en el recinto sobre las razones para difundir y educar a la ciudadanía sobre esta maniobra vital, que permite salvar vidas, especialmente la de menores.


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