Referentes de los partidos que integran la coalición Unidos se reúnen este miércoles en la ciudad de Santa Fe para avanzar en la redacción de un proyecto de reforma electoral y definir la estrategia legislativa que se adoptará para impulsarlo en la provincia. Esta modificación a la normativa electoral provincial surge, como lo refrendó el gobernador esta semana y publicó Mirador Provincial, de los consensos alcanzados en la última Convención Constituyente celebrada en la capital provincial. Según el propio mandatario, este evento «cambió las reglas de juego» después de 62 años.
Los argumentos del gobernador Pullaro
Maximiliano Pullaro, gobernador de Santa Fe, evitó detallar los cambios que se introducirán a la ley, pero enfatizó la «indudable» necesidad de esta adecuación. «Antes», ejemplificó, «había algo que, a nuestro criterio y al de todos los convencionales constituyentes, no era correcto: la mayoría automática en la Cámara de Diputados. Eso ya alteró las reglas. Y al haberlas cambiado, hay que modificar la ley electoral», justificó el mandatario.
Pullaro mencionó públicamente a los interlocutores de su partido en la mesa de negociación con los demás socios de Unidos: Felipe Michlig, Fabián Bastia y Julián Galdeano. Los tres participan del cónclave programado para este miércoles.
Hacia un nuevo Código Electoral
La elaboración del proyecto, previo a su envío a las cámaras legislativas, ha requerido ya varios encuentros entre los referentes de los principales partidos políticos de la coalición gobernante. La reunión de hoy busca clarificar aspectos sustantivos y formales de la reforma.
Según fuentes consultadas por El Litoral, una de las ideas que cobra fuerza es la creación de un «Código Electoral» provincial. Este concentraría la legislación sobre la materia —actualmente dispersa— e incorporaría las modificaciones necesarias. Se ratificaría, además, el sistema de primarias, abiertas y simultáneas (PASO) como herramienta para definir las candidaturas, dejándolo fuera de toda discusión. El proyecto también deberá incluir el concepto de «justicia electoral», proponiendo la creación de un tribunal independiente del Poder Judicial.
Hasta el momento, no se vislumbran cambios respecto del uso de la Boleta Única. Sin embargo, persisten los debates sobre los modelos a utilizar y la posibilidad de adjuntar categorías en la votación, como la de gobernador y diputado.
Finalmente, es indispensable establecer los pisos que se deberán respetar en las diferentes instancias electorales. En este aspecto, se consideran tres planos: los porcentajes que deberá alcanzar cada partido o alianza para que sus candidatos avancen de las primarias a la general; los necesarios para que una alianza acceda a cargos electivos en los cuerpos colegiados (según el sistema D’Hont); y los requeridos en la elección general para ingresar a los cuerpos institucionales. La intención primordial es garantizar primarias participativas.
Estrategia legislativa y plazos
Los dirigentes también discuten la estrategia electoral más pertinente para la presentación de la ley. Una de las opciones es que el proyecto no sea enviado por el Poder Ejecutivo, sino impulsado directamente por los partidos políticos del oficialismo, a través de sus legisladores.
En este marco, una alternativa es que la UCR impulse la iniciativa en el Senado, donde ya aguardan tratamiento dos proyectos promovidos por el Justicialismo sobre la misma temática. Otra variante es que cada fuerza política –o las principales– de Unidos ingrese su propio expediente, siguiendo un esquema similar al que se generó con los proyectos para reformar la Constitución de Santa Fe.
En cualquiera de los casos, el factor «tiempo» es determinante. Por un lado, varios senadores tienen previsto un viaje al exterior que los mantendrá fuera del país por algunos días. Por el otro, se avecina el habitual receso legislativo. En los planes del oficialismo, la ley debería estar sancionada en agosto.
