San Carlos Centro puso en marcha la campaña preventiva “No es joda si duele”, impulsada por los concejales Gabriel Otazo y Judith Perren (Alternativa Sancarlina), con el fin de abordar la problemática del bullying y la violencia entre pares entre alumnos de séptimo grado de escuelas primarias.
Una campaña para prevenir el bullying desde el nivel primario
La creciente problemática del bullying y la violencia entre pares ha ganado un espacio central en la agenda educativa y social. En este contexto, los concejales del bloque Alternativa Sancarlina, Gabriel Otazo y Judith Perren, impulsaron la campaña denominada «No es joda si duele». La iniciativa, orientada a alumnos de séptimo grado de escuelas primarias de San Carlos Centro, busca fomentar una convivencia más saludable y brindar herramientas para la prevención temprana.
Esta propuesta surge como una extensión del trabajo que el espacio político desarrolla desde hace años en salud mental y prevención dentro de las instituciones educativas. «Esta problemática la venimos abordando principalmente en las escuelas secundarias. Esta es la primera vez que decidimos enfocar una actividad preventiva en estudiantes de nivel primario, especialmente en las infancias y preadolescencias», explicó Otazo en diálogo con El Litoral. El concejal señaló que la elección de los alumnos de séptimo grado responde a la necesidad de intervenir en una etapa clave del desarrollo, durante la transición entre la niñez y la adolescencia. «Son chicos que están dejando la primaria para ingresar a la secundaria, una etapa donde aparecen nuevos desafíos, cambios emocionales y formas de relacionarse que es importante acompañar y trabajar», sostuvo.
La positiva recepción en las escuelas
Previo a la puesta en marcha de la campaña, los organizadores se reunieron con directivos de las escuelas primarias de la ciudad para presentar el proyecto y conocer sus inquietudes sobre la convivencia escolar. Según destacó Otazo, la recepción fue «ampliamente favorable». «Todos los directores y directoras recibieron muy bien la iniciativa. Las escuelas tienen la necesidad de trabajar estas temáticas y consideran que cualquier propuesta seria que contribuya a la prevención siempre será bienvenida», afirmó.
Las actividades se llevaron a cabo en la Escuela Nº 365 “Domingo Faustino Sarmiento” y en el Colegio Corazón de Jesús, con la participación de estudiantes y docentes. La capacitación estuvo a cargo de Mariana Grisetti, técnica en Psicología Social y especialista en bullying, quien abordó aspectos vinculados al acoso escolar, las dinámicas grupales y estrategias para promover relaciones respetuosas. Desde la organización, también resaltaron el acompañamiento de numerosas familias, que manifestaron interés y preocupación por una problemática que atraviesa a toda la comunidad. «Es un tema que irrumpe con fuerza en nuestra ciudad y que genera preocupación en muchos padres. Por eso creemos que es importante generar estos espacios de diálogo y reflexión», indicó el edil.
Cuando una broma deja de ser una broma
Uno de los ejes centrales de los talleres se focalizó en reflexionar sobre una situación frecuente: las burlas que se justifican bajo la frase «era un chiste». Otazo explicó que la campaña busca ayudar a los estudiantes a identificar cuándo una conducta deja de ser una simple broma para transformarse en una acción que lastima a otra persona. «Lo que intentamos transmitir es que una broma es una broma cuando todos se ríen. Cuando uno de los participantes deja de sentirse cómodo o se siente afectado, ya no estamos hablando de una situación divertida sino de algo que puede generar sufrimiento», señaló.
Mediante dinámicas participativas, los alumnos analizaron situaciones cotidianas relacionadas con la exclusión, las cargadas, los apodos ofensivos y otras formas de violencia verbal que, en ocasiones, se naturalizan en los grupos. Los talleres hicieron especial hincapié en valores como el compañerismo, la amistad, la empatía y el respeto por las diferencias, promoviendo la construcción de vínculos más saludables entre los estudiantes.
El papel fundamental de los adultos
Los impulsores de la campaña consideran que la prevención del bullying no puede recaer exclusivamente sobre las escuelas, sino que demanda un compromiso conjunto de familias, docentes y referentes institucionales. Por este motivo, la iniciativa contempla una segunda etapa orientada específicamente a adultos. «Tenemos pensado continuar con ciclos de formación para padres y también para las instituciones educativas. La prevención requiere que todos asumamos responsabilidades», explicó Otazo.
El concejal sostuvo que, si bien la escuela cumple un rol fundamental en la formación de niños y adolescentes, muchos de los valores vinculados al respeto y la convivencia comienzan a construirse dentro del hogar. «Muchas veces los padres depositan toda la responsabilidad en la escuela, pero los valores se aprenden primero en casa. Es fundamental que exista una comunicación permanente entre las familias y las instituciones para poder acompañar a los chicos en esta etapa», expresó. Asimismo, remarcó la importancia de brindar herramientas a los adultos para detectar señales de alarma y actuar a tiempo ante posibles situaciones de hostigamiento o exclusión.
Construyendo espacios seguros
Bajo la consigna «No es joda si duele», la campaña busca dejar un mensaje claro: cualquier conducta que provoque sufrimiento merece atención y no debe ser minimizada. Los ediles señalaron que hablar sobre bullying es el primer paso para prevenirlo y que la generación de espacios de escucha es clave para fortalecer el bienestar emocional de niños y adolescentes. «Detrás de una burla, una exclusión o una agresión puede haber un chico sufriendo. Por eso creemos que es necesario seguir generando instancias de reflexión, capacitación y prevención que involucren a toda la comunidad educativa», concluyó Otazo.
Esta propuesta se enmarca en una serie de acciones impulsadas por el bloque Alternativa Sancarlina en materia de salud mental y prevención, con el objetivo de fortalecer la convivencia escolar y contribuir a la construcción de entornos más seguros, inclusivos y respetuosos para las nuevas generaciones.
