El fiscal Ignacio Orio asumió la investigación por un presunto fraude en la Mutual Libertad de Nelson, a raíz de numerosas denuncias de ahorristas que reclaman la desaparición de sus fondos. La Justicia busca determinar irregularidades en la administración de la entidad y reconstruir el recorrido del dinero que afecta a decenas de vecinos de la región.
Inicio de la investigación por la Mutual Libertad
La designación del fiscal Ignacio Orio para investigar el presunto fraude que rodearía a la Mutual Libertad de Nelson abrió una nueva etapa en una causa que mantiene en vilo a decenas de ahorristas de distintas localidades del centro-norte santafesino. La Justicia inició la reunión de elementos para determinar lo ocurrido con los fondos depositados en la entidad, en un contexto de crecientes reclamos de asociados que aseguran no poder recuperar sus ahorros y exigen respuestas sobre el destino del dinero.
El origen de los reclamos
La situación se desencadenó tras la muerte (suicidio) de Osvaldo José Leiva, presidente de la mutual, ocurrida el pasado 4 de junio. A partir de esa fecha, la institución dejó de operar con normalidad, y numerosos asociados comenzaron a advertir dificultades para acceder a los fondos que habían depositado. No obstante, según relataron algunos damnificados, los inconvenientes habrían comenzado varios meses antes de dicho suceso.
Héctor Beltrán, vecino de la región y uno de los denunciantes que impulsan la investigación penal, sostuvo que los primeros problemas surgieron cuando pequeños ahorristas intentaron retirar dinero y comenzaron a recibir respuestas evasivas. «Te decían que volvieras mañana, la semana siguiente o más adelante», recordó el denunciante. Con el paso de las semanas, los rumores sobre un posible faltante de fondos se extendieron por la localidad.
El testimonio de un damnificado
Beltrán, quien mantenía depósitos en la mutual desde hacía años sin haber tenido inconvenientes para operar, eligió la entidad por cercanía, confianza y las facilidades que ofrecía para administrar ahorros y acceder a servicios financieros. Hoy, sin embargo, la realidad es otra, y su dinero no está disponible.
En ese contexto, los ahorristas reclaman que la investigación avance sobre toda la estructura administrativa de la institución y no se limite exclusivamente a la figura de su fallecido presidente. Beltrán cuestionó particularmente el silencio de quienes tenían responsabilidades formales en la conducción de la entidad, especialmente en áreas vinculadas al manejo de fondos. «La primera que tendría que explicar qué pasó es la tesorería», sostuvo el denunciante. Tales afirmaciones, no obstante, forman parte de las sospechas y planteos expresados por los damnificados, y deberán ser corroboradas —o descartadas— por la investigación judicial en curso.
Por otra parte, el ahorrista también manifestó dudas respecto de las circunstancias que rodearon la muerte de Leiva, al considerar que existen aspectos que merecen ser esclarecidos. «Todo eso debería investigarse», expresó.
La magnitud del presunto fraude
La causa judicial continúa tomando volumen. Según estimaciones de los propios damnificados, ya sería más de un centenar las personas que recurrieron a abogados para iniciar acciones judiciales. Si bien muchos de ellos residen en Nelson, también habría afectados de localidades vecinas que operaban habitualmente con la mutual. La preocupación trasciende el ámbito estrictamente económico, dado que la Mutual Libertad fue, durante años, una institución estrechamente vinculada a la vida social y deportiva de la comunidad. Por ello, el posible faltante de fondos no solo genera incertidumbre patrimonial sino también una profunda conmoción institucional.
Ahora será tarea del Ministerio Público de la Acusación determinar si existió una administración irregular de los recursos, establecer responsabilidades y reconstruir el recorrido del dinero cuya desaparición denuncian los ahorristas. Por el momento, las respuestas siguen siendo escasas, mientras las preguntas, en cambio, se multiplican.
