Veinticuatro horas antes del hallazgo de restos humanos en un basural del barrio Villa Oculta, efectivos policiales ya habían iniciado un amplio operativo tras la denuncia sobre la presunta desaparición de una mujer y la sospecha de que podría haber sido víctima de un hecho violento.
La investigación tuvo su origen el sábado, cuando personal policial reactivó una serie de actuaciones iniciadas la noche anterior a partir de un dato aportado por una mujer. Esta aseguró haber recibido información de un familiar acerca de una versión que circulaba en el barrio.
Un dato perturbador
Según ese relato, una mujer habría fallecido en una vivienda ubicada en la zona oeste de Santa Fe. La información provenía, a su vez, de un vecino que habría presenciado una situación anómala, aunque decidió no identificarse por temor a sufrir represalias. Ese elemento, pese a su carácter indirecto, fue suficiente para que la justicia en turno dispusiera la verificación de la información.
Durante la madrugada, los uniformados allanaron el inmueble señalado, sin encontrar evidencias que confirmaran la denuncia. Con las primeras horas de luz, las tareas continuaron con nuevas entrevistas y la ampliación de testimonios.
En ese marco, una familiar de la denunciante brindó una descripción fisonómica pormenorizada de la mujer buscada, conocida por un apodo en el barrio. Paralelamente, otro hombre compareció espontáneamente en una dependencia policial luego de enterarse de comentarios sobre la supuesta muerte de quien había sido su pareja. Allí entregó fotografías recientes que permitieron optimizar las labores orientadas a establecer su paradero.
Mientras la investigación avanzaba, la fiscalía especializada impartió una batería de medidas. Entre otras, se ordenó mantener una discreta vigilancia sobre el domicilio de un hombre mencionado durante la investigación preliminar.
Rastrillajes infructuosos
Al mismo tiempo, comenzó una intensa búsqueda en distintos sectores del barrio Villa del Parque y zonas aledañas. Efectivos policiales inspeccionaron reservorios, zanjas y basurales tras recibir información que indicaba que allí podría haber sido abandonado un cuerpo.
Del operativo participaron personal de distintas áreas de la Unidad Regional I, equipos especializados en búsqueda de personas, brigadas con canes adiestrados, Buzos Tácticos y la Brigada Aérea, que inspeccionaron un amplio perímetro durante varias horas.
Sin embargo, el resultado de aquellos rastrillajes resultó infructuoso. Los investigadores no encontraron restos humanos ni otros elementos de interés para la investigación, por lo que la búsqueda continuó bajo la coordinación de la fiscalía en turno.
El hallazgo en Villa Oculta
Recién al día siguiente, un llamado al 911 alertó sobre el hallazgo de restos humanos dentro de una bolsa, descartada en otro sector de basural de la ciudad, esta vez en inmediaciones de Liberación y Estrada, detrás de las canchas de Villa Oculta.
Aunque las características preliminares de los restos impulsaron a los investigadores a cotejar información con la denuncia por averiguación de paradero iniciada horas antes, fuentes judiciales precisaron que, hasta el momento, no existe confirmación oficial que vincule ambos episodios.
La identificación científica de los restos, sumada a los estudios forenses y el análisis de las evidencias recolectadas, resultarán determinantes para establecer si corresponden a la misma mujer cuya desaparición había motivado el operativo policial o si, por el contrario, la pesquisa deberá abrir una nueva línea de investigación.
