Las exportaciones nacionales de Manufacturas de Origen Industrial (MOI), excluyendo los sectores agropecuario, minero y energético, registraron en junio un incremento del 60% en comparación con el mismo mes de 2023. Sin embargo, este repunte no indica un retorno al modelo productivo anterior. La escasa participación de Santa Fe en este segmento y las proyecciones del Ministerio de Economía anticipan un camino consolidado hacia otros rubros estratégicos para el país.
El desempeño de las exportaciones industriales en junio de 2026
Las exportaciones de Manufacturas de Origen Industrial (MOI) experimentaron un crecimiento del 31,4% en junio de 2026, lo que representa una diferencia interanual de US$ 578 millones. Este incremento se explica por el aumento del 9,5% en las cantidades exportadas y del 20,0% en los precios. Los subrubros que más contribuyeron en valores absolutos a este ascenso fueron los productos químicos, así como los metales comunes y sus manufacturas.
En el sexto mes del año, la participación de las MOI en el total de las exportaciones argentinas alcanzó el 26,7%, totalizando un valor de US$ 2.418 millones.
Santa Fe y su perfil exportador
Dentro del total nacional de MOI, la provincia de Santa Fe exportó US$ 189 millones, lo que equivale a solo el 7,8% del segmento. El perfil exportador santafesino continúa estando fuertemente dominado por las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA), que facturaron US$ 1.505 millones, representando el 45% del total nacional en esta categoría. Por su parte, los productos primarios exportados desde la provincia alcanzaron los US$ 189 millones.
Análisis comparativo y la dinámica del sector fabril
El dato nacional del incremento en las ventas de manufacturas fabriles podría considerarse relevante, especialmente dado que las MOI se asocian con la generación de mano de obra en un contexto de bajo empleo formal privado. Sin embargo, un análisis más profundo sugiere que, incluso en el ámbito de las exportaciones, este sector no es el principal beneficiario del «modelo» económico actual.
Es pertinente comparar esta cifra con lo ocurrido en junio de 2023, cuando las MOI totalizaron US$ 1.463 millones, con una caída interanual del 32,1%. Hoy, las exportaciones de este segmento superan en un 60% aquella cifra, sin haber generado deuda acumulada por insumos importados impagos.
Balance del primer semestre
En el acumulado del primer semestre de 2026 (enero-junio), las MOI a nivel nacional representaron el 27,1% de las exportaciones totales de bienes, alcanzando un monto de US$ 13.385 millones. El crecimiento de las manufacturas de origen industrial durante este período estuvo impulsado, principalmente, por los subrubros de productos químicos y conexos, y los metales comunes y sus manufacturas, tal como se observó en el mes de junio. Estos dos sectores fueron clave para el incremento interanual del 31,4% (equivalente a US$ 578 millones) registrado en junio.
La incidencia del RIGI y los sectores beneficiados
Si bien el repunte de las MOI podría interpretarse inicialmente como una señal positiva para el sector industrial, un examen detallado revela qué segmentos son los verdaderos ganadores del escenario económico contemporáneo, incluso dentro del ámbito fabril.
A nivel de productos específicos, el informe del Indec destaca un notable incremento en las ventas externas de carbonatos de litio. Este producto tuvo un impacto significativo, especialmente en destinos clave como China, donde, junto con los porotos de soja y la carne bovina, concentró el 62,7% de las exportaciones argentinas hacia ese país durante el mes analizado.
De hecho, entre los diez productos más exportados, solo se suma otra manufactura de carácter puramente industrial: los vehículos de carga de hasta 5 toneladas (principalmente camionetas). En el resto de la lista, las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) siguen dominando la balanza, representando el 36,9% del total de las exportaciones.
En junio, del total de US$ 9.055 exportados por Argentina, US$ 1.886 millones correspondieron a productos primarios; US$ 3.344 millones a MOA; US$ 2.418 millones a MOI; y US$ 1.406 millones a combustibles y energía.
Los diez principales productos de exportación
Además del carbonato de litio, los otros nueve productos que completaron la lista de los diez más exportados por Argentina en junio de 2026, y que en conjunto representaron el 56,8% del total exportado a nivel nacional, fueron los siguientes:
- Aceites crudos de petróleo, liderando la lista con un valor de US$ 918 millones.
- Harina y pellets de la extracción del aceite de soja, con despachos por US$ 874 millones.
- Aceite de soja en bruto (incluso desgomado), con ventas por US$ 769 millones.
- Maíz en grano (excluido para siembra), con un monto de US$ 639 millones.
- Vehículos automóviles para transporte de mercancías (con motor de émbolo, de encendido por compresión), que alcanzaron los US$ 463 millones.
El Indec añade en esta lista (sin detallar sus cifras individuales) Oro para uso no monetario (en formas en bruto, excluido en polvo, de aleación dorada o bullón dorado); Carne bovina congelada y deshuesada; Aceite de girasol en bruto; y Porotos de soja (incluso quebrantados, excluidos para siembra).
La estrategia económica nacional
Con el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) como pilar para el sector energético y minero, el Ministerio de Economía proyecta que la balanza comercial de estos dos rubros generará un superávit de US$ 21 mil millones el próximo año, escalando hasta US$ 75 mil millones para 2035.
La Unión Industrial Argentina (UIA) ha manifestado ante Economía su preocupación por la alta presión impositiva, el atraso cambiario y la dificultad para competir con las importaciones. El gobierno, centrado en su objetivo declarado y al que ha sumado el del Súper Rigi, coincidió en la necesidad de reducir el «costo argentino» en sus componentes tributario, financiero, laboral y logístico.
La Casa Rosada enfatizó la importancia de continuar la reducción de impuestos nacionales y solicitó que provincias y municipios acompañen esta política disminuyendo Ingresos Brutos y otras tasas, consideradas la mayor carga en la cadena productiva. La estrategia oficial apunta a desarrollar el mercado de capitales para bajar el costo financiero a través de una reducción de tasas, mientras se espera que la reforma laboral incentive la ocupación formal. No obstante, con la mirada puesta en los números que proyectan la minería, la energía y la eventual llegada de data centers, la respuesta oficial no prevé cambios rápidos en la política cambiaria que mejoren el perfil productivo de las fábricas.
