Un operativo policial en el departamento Islas del Ibicuy permitió desarticular una presunta red dedicada a la caza furtiva y derivó en el secuestro de 11 armas de fuego, más de 200 cartuchos y alrededor de 300 kilos de carne de ciervo axis.
El procedimiento estuvo a cargo de efectivos de la Jefatura Departamental Islas del Ibicuy, con la participación de personal especializado de la Dirección General de Delitos Rurales de la Policía de Entre Ríos.
La intervención se desarrolló mediante un operativo cerrojo en caminos de la zona, donde los agentes interceptaron un convoy compuesto por cuatro camionetas en las que se trasladaban los involucrados.
Armas, municiones y carne decomisada
Durante la inspección de los vehículos, la Policía encontró y secuestró 11 armas de fuego y 204 cartuchos de diferentes calibres. También fueron incautados equipos de comunicación y otros elementos que, según la investigación, habrían sido utilizados para desarrollar la actividad.
Además, los efectivos hallaron más de 300 kilos de cortes de carne correspondientes a cinco ejemplares de ciervo axis. Entre lo decomisado también se encontraba una cabeza de la misma especie con sus astas.
La intervención se enmarca en los controles que se desarrollan en áreas rurales de Entre Ríos para detectar prácticas de caza no autorizadas y otras infracciones vinculadas con la fauna silvestre.

Investigan la situación de una de las armas
El procedimiento también derivó en actuaciones judiciales por una presunta infracción al artículo 189 bis del Código Penal, que contempla delitos relacionados con la tenencia y portación ilegítima de armas de fuego.
De acuerdo con la información oficial, durante las verificaciones se constató que una de las armas incautadas no contaba con la documentación legal correspondiente.
A partir de esa irregularidad se iniciaron las actuaciones para determinar las responsabilidades y establecer la procedencia y situación registral del armamento.
Controles en las zonas rurales
Desde la Policía de Entre Ríos destacaron el trabajo conjunto entre la Jefatura Departamental y la Dirección General de Delitos Rurales, especialmente por la magnitud de los elementos encontrados durante el operativo.
El procedimiento forma parte de los controles desplegados en caminos y zonas rurales de la provincia para combatir la caza furtiva, fiscalizar la circulación de armas y reforzar la protección de la fauna silvestre.
